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LA ECONOMÍA Y LA FILOSOFÍA DE LA LIBERTAD Alejandro Chafuén* En este ensayo se señala la importancia que la filosofía de la libertad tie-ne para la ciencia económica. Luego de un análisis comparativo de las de-finiciones de ciencia económica y de la filosofía de la libertad, el autorllega a la conclusión de que esta última provee el punto de partida de laeconomía. Esta, a su vez, al estar compuesta por deducciones del princi-pio de la acción humana (que es voluntaria y libre), aumenta nuestrosconocimientos de las implicancias de la libertad mejorando por tantonuestra filosofía libertaria. Como conclusión, se describen algunos argu-mentos de economistas liberales demostrando que la intervención econó-mica es en la vida contemporánea el arma más eficaz y sutil que tienenlos gobernantes para coartar la libertad de los individuos.
En estas épocas en que reina el despotismo positivista, muchos han de pensar que el tópico de este ensayo es irrelevante. Hasta hacemuy poco tiempo, y por siglos, la economía era enseñada por profe-sores de filosofía moral. Parece ser, sin embargo, que la mayoría delos economistas contemporáneos han querido divorciarse de sus orí- genes. Su mundo abarrotado de matrices, cálculo diferencial y co-rrelaciones, no deja lugar para el pensamiento filosófico. Pero si elobjetivo de los filósofos es el de descubrir la verdad, testimoniar laverdad y diseminar la verdad, en definitiva, comprender lo que es,ningún científico puede desentenderse de la filosofía, ya que ésta, laciencia de la sabiduría, está relacionada con todas las ciencias y dis-ciplinas.
El Ámbito de la Economía A través de los siglos, el objeto material y formal de la ciencia económica ha sido definido de forma diversa.1 Sin gran riesgo de Filosofía. Director de Asuntos Latinoamericanos del Atlas Economic Research Foundation. San Francisco, California.
1 Véase Israel Kirzner, The Economic Point of View, Kansas City: Sheed and Ward, 1976.
equivocarnos, podemos decir que hacia fines del siglo XIX se fuecreando un creciente consenso de que el actuar humano y no la ri-queza es el objeto de la ciencia económica.2 Desde entonces, sin embargo, subsisten diversas definiciones del objeto formal de la economía. Charles Gide señalaba que la eco-nomía estudia el acto humano tendiente a satisfacer necesidadesmateriales. Un acto es económico cuando su objeto es satisfacer ne-cesidades y deseos materiales.3 Esta forma de definir el objeto for- mal sigue siendo popular entre muchos economistas. El economistamexicano Luis Pazos señala que el objeto formal es "la forma en que [el hombre] produce, intercambia y consume recursos escasos para satisfacer sus necesidades".4 Añade este mismo autor quecuando la actividad del hombre "se dirige a satisfacer sus necesida-des y deseos materiales, que requieren un esfuerzo para obtenerlos,está actuando económicamente".5 En forma paralela se desarrolló otra corriente de pensamiento en que el objeto formal de la economía es definido en forma más amplia aún, al decir de Israel Kirzner, la esfera de la economía "es más grande de lo que tradicionalmente ha sido definido por econo-mistas, abarca toda la acción humana". Nassau Senior,6 quizá fuequien dio los pasos iniciales en esta definición.
Son varios los economistas de nota que han considerado y con- sideran que la economía "no limita su campo de acción al aspectomeramente material".7 Ludwig von Mises8 y Murray Rothbard9son quizá los autores que más han enfatizado este punto. Según sin-tetiza Murray Rothbard, el objeto formal de la economía es la de-ducción de las implicancias lógicas de la acción humana.10 Estas señala que sólo podemos entender la ciencia económica cuando nuestro enfoque está centrado en la comprensión de la naturaleza del ac-to humano. Ibid. p. 184.
Gide, Curso de Economía Política, 3a. edición (París: Bouret, Pazos de la Torre, Ciencia y Teoría Económica, 7a. impresión (Méxi- co: Diana, 1981), p. 16.
6 Nassau William Senior, An Outline of the Science of Political Economy (1836; repr., New York: Kelley, n. d.), p. 27.
Benegas Lynch (h.), Fundamentos de Análisis Económico (Bue- nos Aires: Abeledo-Perrot, 1985), p. 38.
Mises, Epistemological Problems of Economics, trad. George Reisman (New York University Press, 1981) y The Ultimate Foundationof Economic Science (Kansas City: Sheed, Andrews and McMeel, 1978).
Rothbard, Man, Economy, and State (Los Angeles: Nash, Newton Rothbard, Individualism and the Philosophy of the So- cial Sciences (San Francisco: Cato Institute, 1980), p. 37. En Argenti-na, el profesor Gabriel Zanotti llega a las mismas conclusiones, véase es- pecialmente "Fundamentos Filosóficos y Epistemológicos de la Escuela equivocarnos, podemos decir que hacia fines del siglo XIX se fuecreando un creciente consenso de que el actuar humano y no la ri-queza es el objeto de la ciencia económica.2 Desde entonces, sin embargo, subsisten diversas definiciones del objeto formal de la economía. Charles Gide señalaba que la eco-nomía estudia el acto humano tendiente a satisfacer necesidadesmateriales. Un acto es económico cuando su objeto es satisfacer ne-cesidades y deseos materiales.3 Esta forma de definir el objeto for- mal sigue siendo popular entre muchos economistas. El economistamexicano Luis Pazos señala que el objeto formal es "la forma en que [el hombre] produce, intercambia y consume recursos escasos para satisfacer sus necesidades".4 Añade este mismo autor quecuando la actividad del hombre "se dirige a satisfacer sus necesida-des y deseos materiales, que requieren un esfuerzo para obtenerlos,está actuando económicamente".5 En forma paralela se desarrolló otra corriente de pensamiento en que el objeto formal de la economía es definido en forma más amplia aún, al decir de Israel Kirzner, la esfera de la economía "es más grande de lo que tradicionalmente ha sido definido por econo-mistas, abarca toda la acción humana". Nassau Sénior,6 quizá fuequien dio los pasos iniciales en esta definición.
Son varios los economistas de nota que han considerado y con- sideran que la economía "no limita su campo de acción al aspectomeramente material".7 Ludwig von Mises8 y Murray Rothbard9son quizá los autores que más han enfatizado este punto. Según sin-tetiza Murray Rothbard, el objeto formal de la economía es la de-ducción de las implicancias lógicas de la acción humana.10 Estas señala que sólo podemos entender la ciencia económica cuando nuestro enfoque está centrado en la comprensión de la naturaleza del ac- to humano. Ibid. p. 184.
Gide, Curso de Economía Política, 3a. edición (París: Bouret, Pazos de la Torre, Ciencia y Teoría Económica, 7a. impresión (Méxi- co: Diana, 1981), p. 16.
6 Nassau William Senior, An Outline of the Science of Political Economy (1836; repr., New York: Kelley, n. d.), p. 27.
Benegas Lynch (h.), Fundamentos de Análisis Económico (Bue- nos Aires: Abeledo-Perrot, 1985), p. 38.
Mises, Epistemological Problems of Economics, trad. George Reisman (New York University Press, 1981) y The Ultimate Foundation of Economic Science (Kansas City: Sheed, Andrews and McMeel, 1978).
N. Rothbard, Man, Economy, and State (Los Angeles: Nash, Newton Rothbard, Individualism and the Philosophy of the So- cial Sciences (San Francisco: Cato Institute, 1980), p. 37. En Argenti- na, el profesor Gabriel Zanotti llega a las mismas conclusiones, véase es-pecialmente "Fundamentos Filosóficos y Epistemológicos de la Escuela ECONOMÍA Y FILOSOFÍA DE LA LIBERTAD implicancias son el conjunto de ideas que se pueden deducir del he-cho de que el hombre actúa y son independientes del fin material o espiritual de la acción. Como dice Alberto Benegas Lynch (h), des-de el punto de vista del objeto formal de la economía, "no hay dife- rencia entre las acciones que se traducen en precios monetarios y las que se traducen en precios no monetarios".11 Las acciones que tienen lugar en el mercado (y que producen por lo tanto precios monetarios) son estudiadas por la cataláctica (o ciencia de los intercambios), que a su vez es una rama quizá la más desarrollada de la economía.
Una postura intermedia es la sostenida por R. G. Collingwood.
Distingue este autor tres tipos o formas de acción humana: a) la acción realizada simplemente porque el sujeto tiene ganas de realizarla (acción impulsiva), b) la acción realizada porque el sujetola encuentra conveniente (acción económica) y c) la acción realiza-da porque el sujeto quiere hacer el bien (acción moral).
Collingwood tiene una concepción más amplia que Charles Gi- de pero menos amplia que la concepción "austríaca" (así llamadadebido al origen austríaco de muchos de los precursores de la eco-nomía como praxeología). El llama acción económica a la acción deintercambiar que en el caso de la economía austríaca vendría a serel objeto de estudio de la cataláctica. Este intercambio es no sólo in-terpersonal sino intrapersonal. Una persona que intercambia un tro- zo de pan por un vaso de leche intercambia el comer ese pan por el tomar ese vaso de leche; esto da lugar a un término de intercambio Señalaba este autor que si se concibe a la economía como un estudio de la acción humana, entonces la economía es una cienciafilosófica.12 Para Collingwood, "los problemas de la economía y susprincipios últimos son sólo solucionables si abandonamos todo in-tento de resolverlos en forma empírica e inductiva y los tratamos encambio como problemas filosóficos que deben ser abordados conmétodos filosóficos".13 Pese a las diferencias que existen entre estas tres corrientes, podemos afirmar que todas tratan a la economía como una ciencia de la acción humana. La acción humana es definida como acción vo- luntaria, libre e inteligente.14 Es por ello que la ciencia económica Austríaca de Economía", versión mecanografiada presentada al Departa- mento de Investigaciones de Eseade, Buenos Aires, 1983.
11 Fundamentos, p. 41. Murray Rothbard señala que "bajo ningún aspecto lo 'económico' equivale a lo 'material' ". Man Economy and State, p. 10.
"Economics as a Philosophical Science", Internation- al Journal of Ethics, 1926, Vol. XXXVI, p. 162.
13 Ibid.
14 Murray Rothbard comienza su tratado de economía diciendo "La acción humana es definida como acción deliberada", lo que implica libertad. To-dos los seres humanos actúan en virtud de su existencia y su naturalezahumanas. Man Economy and State, p. 1.
así entendida forma parte de la filosofía de la libertad. Su objeto material es la acción libre de las personas.
La ciencia económica ofrece al hombre conocimientos que le permiten entender algunas consecuencias que se desprenden de la li- bertad de acción: las implicancias formales de la acción humana. No las consecuencias concretas (los resultados específicos, p. e. el grado de satisfacción de una acción o el precio futuro de un bien), sino losprincipios económicos generales y universales (p. e. manteniendo fi- ja la demanda el incremento en la oferta de un bien hará disminuir su precio). La ciencia económica nos proporciona los medios paracomprender algunas consecuencias de las restricciones a la libertad La ciencia económica no es una ciencia normativa, y por tal motivo no tiene como objetivo dar primacía a la libertad o a la es-clavitud. Pero como su objeto material es el acto humano libre, laconexión entre ciencia económica y libertad es mucho más íntima de lo que suele suponerse. La ciencia económica es una de las tantascosas que perderían sentido si el hombre no fuese un ser libre.15 Toda ciencia que estudie actos libres contribuye a la filosofía de la libertad en la medida que llegue a conclusiones correctas (loserrores de los economistas, moralistas y sociólogos, cuando soncompartidos por la mayoría de los intelectuales contribuyen a obs-curecer o empeorar nuestra sabiduría sobre la libertad.16 El objeto material de la ética o la moral también es el actuar humano y por lo tanto también contribuye a la filosofía de la liber- tad, pero su objeto formal es la bondad o maldad (deber ser) de lasacciones.17 Debe quedar en claro que gran parte de los economistas no comparten esta visión de la economía como ciencia del actuar hu-mano. Para los que creen que la economía es una técnica, existe po-co incentivo (en cuanto economistas) para mejorar el entendimien- to sobre la libertad personal. Para ellos es posible una economía queno haga referencia a la libertad humana y que sólo se ocupe de "re- laciones funcionales cuantitativas".
Se puede llegar a estas posturas partiendo tanto de una idea equivocada de la naturaleza humana como de una idea equivocada oparcial del ámbito y la naturaleza de la ciencia económica. Las ideasmarxistas son un buen ejemplo. El actuar humano, para Carlos 15 Murray Rothbard escribió que "si los hombres son como las piedras, si no son seres con propósitos y no luchan por fines, entonces no hay econo-mía, ni sicología, ni ética, ni tecnología, ni ciencia del hombre". Indivi- dualism, p. 4.
La misma palabra ciencia proviene de scientia: conocimiento verdadero.
Ver Rothbard. Op. cit., p. 3.
extenso de este tema ver Alejandro A. Chafuén, "La Economía y la Moral" en Liberalismo y Sociedad (Buenos Aires:Ed. Macchi, 1984), pp. 81-101.
ECONOMÍA Y FILOSOFÍA DE LA LIBERTAD 183
Marx, no es libre mientras subsista la escasez de bienes económicos.
El actuar humano viene determinado por el sistema económico que a su vez evoluciona obedeciendo leyes inexorables de evolución his-tórica.
La Filosofía de la Libertad La filosofía, en un comienzo, abarcaba el estudio de casi todos los campos del saber (sophia); la obra de Aristóteles es un buenejemplo de ello. En este autor la libertad es analizada principalmen- te desde el punto de vista moral y psicológico: la libertad como la li-bertad de opción que a su vez está íntimamente conectada con laconciencia humana de la propia responsabilidad.18 Desde el punto de vista de la filosofía moral, Aristóteles llega a la conclusión de que sólo las acciones "arbitrarias" pueden calificar-se éticamente. Esta arbitrariedad es fruto de la libertad, y las accio-nes que son plenamente libres son aquellas que nacen dentro de lapersonalidad misma con pleno conocimiento de las situaciones. Lasúnicas acciones que son susceptibles de ser juzgadas éticamente son aquellas que se originan en la libre elección.
Pero no todos los filósofos griegos tenían esta misma visión de la libertad. Para Platón, la libertad tiene su opuesto en una cierta ne-cesidad. El que está sometido a una necesidad no es libre.19 Estapostura parece ser compartida por San Agustín, quien en su De Ci-vitate Dei habla de "la necesidad que quita la libertad".
Aristóteles no desconoce el problema de la necesidad, pero pa- ra él lo que violenta se califica como necesario. Y es la violencia laque produce el acto involuntario y la falta de libertad. Es posible,sin embargo, distinguir entre diversos tipos de necesidad: la causadapor la violencia y la que resulta de la naturaleza humana. Esta últi-ma no nos quita la libertad. Dice Manuel Río: "La necesidad, encuanto que es juzgada compatible con la libertad, nunca se estima niforzosa ni esclavizante ni envilecedora".20 El mismo San Agustín se-ñala que esta necesidad no oprime y la califica como necesidad "fe-licísima" (beatissima necessitas).21 La necesidad que se opone a la libertad es la que se origina en una fuerza omnipotente (fatalidad) o la que es determinada por he- 18 La libertad de opción es definida como la capacidad de la voluntad de de- cidirse por sí misma entre diversos motivos. Etica a Nicómaco, 4,1112, a. 1. Georg Wilhelm Friedrich Hegel mantenía una postura opuesta, "la li-bertad sería una ilusión si suponemos que se identifica con la arbitrarie-dad". The Philosophy of Right (Chicago: Encyclopaedia Britannica, 1952), p. 16.
distingue a aquellos que obran "bajo una necesidad" de aquellos que obran "a su grado". Fedro, 231 a.
Río, La Libertad (Buenos Aires: Abeledo-Perrot, 1969) p. 24.
chos físicos o humanos. El modo en que esta necesidad excluye lalibertad puede ser: a) la violencia compulsiva o restrictiva (afecta la acción del sujeto); b) la coacción que se ejerce sobre la voluntad desde fuera del sujeto, y c) la coerción interna que se ejerce sobre lavoluntad desde dentro del sujeto (determinismo psicológico).
Subyacen en este análisis distintas concepciones de libertad: li- bertad como ausencia de necesidad, la libertad como ausencia de una sujeción exterior (violencia y coacción) y la libertad como au-sencia de coerción interna. Las concepciones primera y segunda sonlas más relevantes para las relaciones entre la filosofía de la libertady la economía. La tradición clásica liberal siempre ha dado más im-portancia a la libertad como ausencia de violencia y coacción. SegúnFederico A. Hayek.
La elaboración formal de estas ideas (el concepto de libertaden su formulación liberal) en el continente estuvo a cargo delos escolásticos, principalmente después de haber recibido suprimera gran sistematización sobre bases procedentes de Aristó- teles en manos de Tomás de Aquino. A fines del Siglo XVIhabía sido desarrollada por algunos filósofos jesuitas españoles en un sistema político esencialmente liberal, en especial en elcampo económico, donde se anticipó mucho de lo que revivie-ron los filósofos escoceses del siglo XVIII.22 Otras corrientes de pensamiento económico (como el marxis- mo) han dado mayor relevancia a un concepto especial de la liber-tad como falta de necesidad. Esta necesidad es definida en términosmateriales y es resultado de todo sistema económico anterior al co-munismo. Sólo con el comunismo el hombre podrá ser libre, ya quecada cual recibirá según sus necesidades.
El Enfoque Marxista El marxismo toma sus ideas acerca de la libertad de Hegel.23 Engels explícitamente señaló que "Hegel fue el primero que expuso A. Hayek, Nuevos Estudios (Buenos Aires: Eudeba, 1980), p.
108. En realidad, no sólo los jesuitas pueden ser acreditados con esta con- tribución. A través de varios estudios, he tratado de demostrar que mu- chas de las ideas de los autores jesuitas eran sostenidas con anterioridadpor religiosos de las órdenes franciscanas y dominicas. Véase, por ejem-plo, "Justicia Distributiva en la Escolástica Tardía", Estudios PúblicosN° 18, Otoño, 1985. pp. 5-20; "Argumentos Post-Tomistas en Favor dela Propiedad Privada", Libertas, N° 3. 1985. En mi libro "Christians for Freedom: Late-Scholastic Economics" (en proceso de publicación por Ig- natius Press, San Francisco) realizo un extenso análisis de las contribucio-nes escolásticas.
realiza en términos dialécticos una brillante síntesis del pensamiento hegeliano referente a la libertad: "El primer momento o ECONOMÍA Y FILOSOFÍA DE LA LIBERTAD 185 exactamente la relación entre libertad y necesidad. Para él, la liber- tad consiste en comprender la necesidad".24 En su obra cumbre,Carlos Marx señala que "el reino de la libertad sólo empieza allídonde termina el trabajo impuesto por la necesidad y por la coac-ción de los fines externos".25 Más adelante, añade: La libertad, en este terreno, sólo puede consistir en que elhombre socializado, los productores asociados regulen racio-nalmente éste su intercambio de materias con la naturaleza, lopongan bajo su control común en vez de dejarse dominar porél como un poder ciego, y lo lleven a cabo con el menor gastoposible de fuerzas y en las condiciones más adecuadas y másdignas de su naturaleza humana. Pero, con todo ello, siempre seguirá siendo éste un reino de la necesidad".26 Una vez llegado a este punto "comienza el verdadero reino de la libertad que, sin embargo, sólo puede florecer tomando como ba-se aquel reino de la necesidad".27 Para Marx no hay libertad mientras los recursos no estén ple- namente utilizados. Esto se logra sólo con el comunismo, ya que eli-mina la escasez artificial (debido a la desaparición de la plusvalía).
La necesidad es tomada entonces como un dato de la naturaleza queno coarta la libertad (de la misma manera que las limitaciones quenos impone la gravedad no coartan nuestra libertad). Comprender esta necesidad y aceptarla es lo que para el marxismo significa la li- bertad (de la misma manera que el conocimiento de la ley de la gra- vedad "aumentaría" nuestra libertad).
El progreso se medirá como incremento de la libertad y ésta a su vez como una "reducción de la jornada de trabajo". La libertad,en esta concepción, es un producto de la evolución histórica decumplimiento inexorable.28 El mecanismo económico para aumen-tar "la libertad" es la propiedad común de los medios de produc-ción, el mecanismo político es la dictadura del proletariado.
'tesis' consiste en admitir la subordinación absoluta del hombre a lanecesidad. . En el segundo momento o 'antítesis', la libertad es concebi-da como negación, igualmente absoluta, de la necesidad. . Según Hegel,la libertad absoluta es la muerte. . El tercer momento es la 'síntesis' delos dos anteriores; por lo tanto, se resume en la necesidad-libertad, la cualconsiste en la libertad entendida como la 'verdad de la necesidad' o el co-nocimiento de la necesidad". Esta concepción de Hegel equivale a negarla posibilidad de la libertad. La Libertad, p. 221.
24 Federico Engels. M. E. Duhring boulverse la science ( A n t i - D u h r i n g ) tr.
Bracke. A.-M. Desrousseaux. París: Costes, 1931. T. I. P. 171.
Marx, El Capital, Crítica a la Economía Política (México: Fondo de Cultura Económica), I. III, p. 759.
destacado es nuestro.
F. Engels, Op. cit. T. I. P. 169.
Marx pudo haber creído solucionar el problema de la libertad y de la escasez en su construcción intelectual. El análisis de la reali- dad, en cambio, no permite llegar a las mismas conclusiones. La es-casez no desaparece en la medida que más se generaliza la propiedadcomún de los bienes de producción. Los países con sistemas econó-micos comunistas no producen bienes económicos al mismo ritmo que los países con una extensiva propiedad privada.
El Enfoque Liberal Clásico Pese a que la preocupación de los autores liberales clásicos era la libertad personal como ausencia de coacción, no podemos decir que se desentendían del problema de las necesidades materiales.
Muy por el contrario, según ellos, la ciencia económica demuestra que el bienestar de los miembros de una comunidad es considerable-mente mayor cuanto más respetada es la libertad de la persona hu-mana o "cuanto más amplio es el orden espontáneo de las interac-ciones individuales".29 Es decir, que una mayor libertad de coac-ción dará como resultado una mayor libertad de la necesidad alreducir o mitigar la escasez de bienes materiales. El mecanismoeconómico para aumentar la libertad personal es el opuesto almarxismo: la extensión de la propiedad privada; el mecanismopolítico: el sistema republicano.
Manuel Río sostiene que sólo existe una corriente que es fiel al principio de la libertad y que está compuesta por una "pléyade de autores ilustres [que] se empeña en reforzar la inteligencia y el apre- cio del principio de la libertad y de sus derivaciones efectivas en lavida social. Ha sido el núcleo propulsor la Societé du Mont Pele- Ludwig von Mises y Federico A. Hayek son citados como los líderes intelectuales de esta corriente. Manuel Río llega a esta con-clusión incluso tomando en cuenta su discrepancia con la "metafísi- ca" miseana. Para Río, las rigurosas teorías científicas de Von Misesalcanzan toda su corrección y solidez en "una metafísica fundadasobre la base de la metafísica realista-crítica y afirmativa del ser".31 Las Relaciones entre la Economía y la Filosofía de la Libertad La economía toma prestado su punto de partida de la filoso- fía. Este punto de partida es el principio de la acción humana: actoslibres que implican el deseo de pasar de un estado menos satisfacto-rio a uno más satisfactorio. El profesor Gabriel Zanotti ha puesto Gallo "Notas sobre el Liberalismo Clásico", en Liberalismo y Sociedad, Buenos Aires 1984, p. 7. Nota del Ed.: Una versión corregida y ampliada del mismo apareció en Estudios Públicos N° 21, Verano 1986.
30 La Libertad, p. 214.
Libertad, p. 214.
ECONOMÍA Y FILOSOFÍA DE LA LIBERTAD 187 mucho esfuerzo intelectual en demostrar que este axioma central dela praxeología es un teorema de la metafísica-antropológica de lapre-praxeología.32 Lo que para Von Mises constituye una categoría a priori de la acción es, en realidad, una proposición demostrablepor un estudio anterior.33 En este enfoque, la filosofía de la liber- tad, desde el punto de vista metafísico-antropológico, explica elpunto de partida de la economía. Esta, a su vez, al estar compuesta por deducciones del principio de la acción humana, aumenta nues- tros conocimientos de las implicancias de la libertad mejorando, portanto, nuestra "filosofía de la libertad".
La sola mención de los primeros postulados de la economía en cuanto praxeología, puede servirnos para demostrar los puntos decontacto con la filosofía. La existencia y la naturaleza de la personaes el punto de partida; a partir de allí, deducimos que el ser humano no sólo se mueve, sino que actúa, elige, ordena, tiene objetivos eideas de cómo alcanzarlos. Esta acción es una característica única delos seres humanos, y tiene lugar a través del tiempo y en un determi-nado espacio. Cualquier filósofo que intente teorizar sobre la liber- tad forzosamente deberá trabajar con estos conceptos, y lo mismodebe hacer el economista. Partiendo del hecho de que las personasdeben actuar para alcanzar sus objetivos, deducimos el fenómeno dela escasez de los medios necesarios para lograr los objetivos, casocontrario los objetivos ya se habrían alcanzado.34 Podemos ejemplificar esta cadena de razonamientos de la si- guiente forma: a) los filósofos nos demuestran que el hombre actúaen forma deliberada y libre, b) los economistas (en cuanto praxeólo-gos) toman este principio como dato y deducen por ejemplo que enlos actos libres se cumple el principio de preferencia temporal,35c) los economistas (en cuanto economistas políticos) deducen a par- tir de ese dato una teoría de la fluctuación económica basada en el efecto de las restricciones a la libertad económica en el campo mo- netario,36 d) terminado este proceso, tenemos que hemos aumenta-do nuestros conocimientos relativos a los actos libres (mejoran nues-tra filosofía de la libertad).37 Zanotti, "Fundamentos filosóficos y epistemológicos", Eseade, agosto 1983.
del mismo axioma, es posible que se llegue a iguales conclu- siones independientemente de nuestras ideas acerca de cómo aprendimosel mismo (a priori o a posteriori de la experiencia humana).
Murray Rothbard, Individualism, p. 35.
señala que las personas valoran más el mismo bien en el presente que en el futuro.
fluctuaciones de F. A. Hayek es un buen ejemplo de esta Para los que consideran que el conocimiento de la verdad aumenta la l i - bertad, este proceso de mejora en el conocimiento aumentaría per se !a li- bertad de aquellos que lo comprenden.
La Economía y su Contribución a la Filosofía de la Libertad Propiedad Privada y Libertad Personal Una persona es libre de la coacción externa cuando puede dis poner de lo suyo a su antojo.38 Es posible que esta definición sor-prenda a aquellos que se han acostumbrado a definiciones negativas de la libertad —libertad como ausencia de—. Con esta definición es claro que "el problema de la libertad yace exclusivamente en el ám- bito de las relaciones entre personas",39 ya que un hombre aislado puede disponer de sus bienes a su antojo. Tanto Robinson Crusoe(antes de encontrarse con Viernes) como un ermitaño son plena-mente libres.
Cuando el hombre se asocia (cuando Viernes entra en escena) existe el riesgo de que alguno de los componentes de la sociedad in- tente impedir la libertad de otros. Este riesgo se presenta donde-quiera que el hombre actúe en sociedad, sea esta actividad económi-ca, política, cultural o religiosa. Es por ello que para la persona que vive en sociedad sólo el derecho a la libertad interior (de conciencia)es inalienable. Toda otra libertad debería ser respetada, pero rara-mente lo es.
Partiendo de la premisa de que una relación entre personas de- be ser voluntaria o involuntaria, es fácil concluir con Aristóteles que la libertad es violada solamente en los intercambios involuntarios.
Cuando no se respeta el derecho humano a la propiedad privada delos bienes económicos, los actos voluntarios se circunscriben por lafuerza a todo acto que no necesita de bienes económicos. La liber-tad de ideas y la libertad interna son las únicas que pueden subsistir en tales condiciones. Pero ni siquiera es posible la libertad para ex-presar ideas porque aquellos que controlan las imprentas, el correo,el papel, las radios y la televisión, las calles, y el resto de los bieneseconómicos, cieñen el poder para controlar toda expresión de ideas(a excepción quizá de la telepatía y la revelación). Es por ello que lapropiedad privada es considerada por varios economistas políticoscomo un requisito para la libertad personal.
Von Hayek señala que la propiedad privada "ha hecho posible y es el corazón de la moral de toda civilización avanzada. Los grie- definición difiere de la realizada por Floyd A. Harper: "La libertad existe cuando una persona es libre para hacer lo que ella desee de acuerdoa su sabiduría y conciencia". The Writings of F. A. Harper (Menlo Park: Institute for Humane Studies, 1978), vol. 1, p. 212. La idea de deseo puede hacer referencia a los fines buscados por la persona mientras que mi definición sólo hace referencia al uso de los medios. Uno es libre deusar de cualquier modo los medios a su alcance, pero nadie es libre de po-der alcanzar los fines que desee independientemente del uso a que fuerondestinados los medios.
ECONOMÍA Y FILOSOFÍA DE LA LIBERTAD gos de la antigüedad parecen haber sido los primeros en ver clara-mente que es inseparable de la libertad individual".40 Los argumen-tos de las obras que hacen referencia a este tema nos llevan a con-cluir con F. A. Harper: Puede ser incorrecto decir que la libertad económica es la úni- ca forma de libertad, pero parece correcto decir que la libertadeconómica permea todo el problema de la libertad y que es un requisito absoluto para la libertad en general.41 La Libertad Personal y el Conocimiento Económico Nuestra descripción de la economía como praxeología ha in- tentado demostrar la conexión esencial entre la economía "pura" (praxeología) y la filosofía de la libertad. La praxeología ha sido yes estudiada principalmente utilizando el método deductivo. Lagran mayoría de los economistas, sin embargo, utiliza el camino in-verso siguiendo el método inductivo. Milton Friedman es quizá, dentro de los economistas de la Sociedad Mont Pelerin, el que man-tiene una postura más alejada al método deductivo.42 ¿Significa es-to que sus contribuciones son irrelevantes para la filosofía de la li-bertad? De ningún modo. Friedman y todos aquellos que se dedicana la economía aplicada utilizan leyes económicas y los conocimien-tos acerca de los hechos que consideran relevantes. El resultado de sus investigaciones, por lo general, tiene alto valor histórico, y de-muestran el daño producido por las restricciones gubernamentales ala libertad personal.
Cuando observamos la realidad, nos encontramos con un con- junto de hechos que son el resultado de acciones libres y compulsi- vas: por ejemplo: tamaño del Estado y desarrollo económico, emi-sión de moneda y nivel de precios, gente rica y gente pobre, impues- Conceit, obra inédita, Cap. 4: The Ethics of Liberty and Pro- perty, p. 1. La estrecha relación entre la propiedad privada y la libertades un punto esencial de la doctrina social cristiana. La propiedad privadaproporciona al hombre "independencia, libertad de disposición y autono- mía; ésta, por tanto, 'en la más estrecha relación con la dignidad personaly los derechos personales del hombre'. (Pío XII, I-VI-1941.)" JosephHöffner Manual de Doctrina Social Cristiana (Madrid: Rialp, 1974) p.
219. Höffner también señala que la propiedad privada no es únicamente "un elemento del orden social, un supuesto necesario de la iniciativa hu- mana", sino una de las más sólidas garantías "de la libertad y dignidad del hombre, creado a imagen de Dios". Ibid., p. 223.
F. A. Harper, Writings, p. 223. La polémica obra de Murray N. Rothbard For a New Liberty, New York: Collier Books, 1978, es quizá la que másse extiende en demostrar la estrecha relación entre la propiedad privada yla libertad personal.
Milton Friedman, Essays in Positive Economics, Chicago: The Uni- versity of Chicago Press, 1953.
190 ESTUDIOS PÚBLICOS tos elevados o impuestos bajos. Partiendo de esos datos, los econo-mistas que utilizan el método inductivo procuran descubrir relacio-nes causales. Nada nos asegura (siguiendo el método deductivo o in-ductivo) que los resultados obtenidos lleguen a conclusiones favora-bles a la libertad personal. Pero si las mismas tienen un fundamentocausal lógico,43 entonces pueden considerarse como contribuyentesa la filosofía de la libertad.
Así como economistas que parten de un axioma irreal pueden causar mucho daño a la libertad personal (p. e. los "economistas"marxistas), también aquellos economistas positivistas que utilizansupuestos irreales pueden obscurecer la filosofía de la libertad pro-duciendo nefastos resultados en la práctica. En sus construccionesabstractas (los modelos económicos), muchos economistas utiliza-ron el supuesto de un perfecto conocimiento de los agentes econó-micos. Este supuesto implica el suponer la falta de libertad. Si los resultados analíticos obtenidos con ese modelo no son consideradoscomo descripción del comportamiento ideal de los agentes econó-micos, es poco el daño que pueden causar. Lamentablemente, másde un influyente economista ha cometido el error de considerar queel mundo es imperfecto porque no se ajusta a su modelo irreal.
Ejemplos de esta postura son los teóricos de la "competencia per- fecta", presentándonos un mundo irreal como si fuera un mundoideal y recomendando restricciones a la libertad para alcanzar un"óptimo" económico paretiano, y los econometristas que presen-tan sus predicciones como si fueran leyes científicas olvidándoseque la libertad personal siempre hará imposible la predicción certe-ra de los actos humanos.44 Podemos generalizar diciendo que lalibertad personal siempre ha sufrido cuando las élites gobernanteshan creído saber lo que en realidad, dada la libertad humana, nadiepuede conocer.
Por lo deducido hasta aquí, parecería ser que existen razones para pensar que un incremento de conocimientos puede reducir el respeto por la libertad. En la historia de la civilización es posible verque la libertad personal ha sufrido tanto bajo déspotas ignorantescomo bajo déspotas ilustrados.45 En más de una oportunidad los No nos detendremos en el importante debate epistemológico, dos ensa- yos de lectura indispensable son: Juan Carlos Cachanosky, "La Naturale- za de la Ciencia Económica", en Liberalismo y Sociedad, pp. 127-142, yLawrence H. White, The Methodology of the Austrian School Econo- mists, Alabama: The Ludwig von Mises Institute of Auburn University, predecir correctamente el futuro no sólo habría que coartar la liber- tad personal y dominar la naturaleza, sino, como bien señalara Karl Po- pper, deberíamos poder predecir nuestros conocimientos futuros. Peroesto es un imposible lógico, ya que el conocer los conocimientos del futu- ro implica que ya poseemos ese conocimiento.
llega a decir que "la libertad personal ha sido más frecuente- mente violada por la gente, instituciones y gobiernos que más creyeron ECONOMÍA Y FILOSOFÍA DE LA LIBERTAD adelantos en ciertas ciencias (mejora en el conocimiento) vinieronacompañados por un retroceso en la comprensión de la naturaleza humana (retroceso en el conocimiento). Cuando éste ha sido el ca-so, los resultados en términos de libertad personal han sido catastró-ficos.46 Pero notamos entonces que el peligro radica más en la pre- tensión que en el avance del conocimiento.
Federico A. Hayek ha puesto énfasis en el hecho de que los lí- mites al conocimiento son una de las razones por las que es tan im-portante respetar la libertad personal. Las ventajas concretas de lalibertad personal son imposibles de conocer de antemano (el solohecho de que el hombre actúe libremente impide que sepamos aciencia cierta cuál será el resultado de esa acción).47 Von Hayek haseñalado repetidamente que esta falta de conocimiento pone en des-ventaja a los defensores de la libertad personal especialmente si to-mamos en cuenta que podemos conocer el efecto que en el cortoplazo puede tener restringir o mantener una restricción a la libertadpersonal.48 La praxeología tampoco puede decirnos cuál será el cos-to específico de coartar la libertad (o de aumentarla), pero sí puededemostrarnos que los bienes producidos como resultado de una res- tricción de la libertad tendrán menos valor económico que los bie- nes que se hubiesen producido si la gente hubiese tenido libertad pa-ra asignar sus recursos libremente.
La Dispersión en el Conocimiento Un régimen que respete la libertad personal es más productivo no sólo por los límites sino por la dispersión de los conocimientos.
De aquí surge la idea de que los actos libres de los seres humanos pro- ducen un orden espontáneo muy superior a un orden construido.49 saber acerca de lo que es para nuestro bien, que por cualquier otro grupo de gente". Towards a Philosophy of Freedom (Londres: Oxford Univer-sity Press, 1963), p. 130.
El marxismo y el nazismo son los ejemplos más patentes.
Menger ya había remarcado este punto, Principies of Economics (New York: New York University Press, 1976), p. 48.
tierras para realizar un gran complejo hidroeléc- trico, podemos saber con cierta certeza cuál será el resultado de su acción(la usina hidroeléctrica), pero no hay forma de saber concretamente cuál es el verdadero costo, es decir, lo que se hubiese realizado si el gobierno no hubiera expropiado el terreno y, mediante impuestos, privado del uso de vastas sumas a los "contribuyentes". Alexis de Tocqueville señaló que "Los bienes que procura la libertad no se descubren sino a la larga; y re-sulta siempre fácil desconocer la causa que los produce". La Democraciaen América (Madrid: Aguilar, 1971), p. 188. Federico Bastiat, unos añosmás tarde, brindó varios ejemplos económicos de este problema.
Las demostraciones de los economistas acerca de la posibilidad de un or-den liberal (es decir, que la libertad no implica caos), ha sido fundamen- tal para el respeto de la libertad personal.
192 ESTUDIOS PÚBLICOS Es nuevamente en Von Hayek donde encontramos el resumen de este punto de vista primeramente expuesto quizá por los filóso- fos escoceses del siglo XVIII. El progreso material depende funda- mentalmente de que se haga el mejor uso posible de los conocimien-tos fragmentarios que se hallan dispersos entre una multitud de in-dividuos dispares. La cooperación social surge allí donde se respetela propiedad privada. Esto da origen al surgimiento de los precios(las relaciones de intercambio expresadas en términos monetarios).
Estos precios funcionan como indicadores y cuanto más se coarte lalibertad personal menos genuinos serán los indicadores y más altaslas posibilidades de cálculos y decisiones erróneas.
Después de varias décadas de avance de las ideas y políticas so- cialistas, dos economistas austríacos escribieron sendas obras en lasque describieron el destino que esperaba a la humanidad de persistirlas políticas económicas totalitarias. Mientras que Ludwig von Misesen su Socialismo50 demostraba los errores lógicos de las teorías to-talitarias, F. A. Hayek demostraba que el camino de las políticas in-tervencionistas era un camino de servidumbre.51 En éstas y en mu- chas otras obras los economistas liberales han demostrado que la in- tervención económica es en la vida contemporánea "el arma más efi- caz y sutil que tienen los gobernantes para coartar la libertad de los El extremo intervencionista es alcanzado con la planificación económica centralizada. Esta planificación gubernamental de las ac-tividades del sector no-gubernamental destruye la libertad personal.
El gobierno que usurpa un poder que le permita planificar la activi-dad de los individuos adquiere tal poder que la libertad personaltiende a perecer. Cuando las autoridades hacen uso de ese poder, laspersonas son sólo libres para obedecer.
La autoridad que dirige toda la actividad económica controla- ría los medios que necesitamos para alcanzar nuestros fines y debe,por lo tanto, decidir qué bienes serán satisfechos y cuáles no. ¿Esimaginable mayor grado de coacción? Esta contribución de los autores austríacos tuvo brillantes pre- cursores. Alexis de Tocqueville fue uno de los autores que con más claridad previeron los efectos que el intervencionismo económico generalizado tendría en la libertad personal, "cada día se hace me-nos útil y más raro el empleo del libre arbitrio, encierra la acción dela voluntad en un espacio más pequeño y hurta poco a poco a cada Mises, El Socialismo, México: Edit. Kermes, 1961.
51 F. A. Hayek, The Road to Serfdom, Chicago: The University of Chicago Press, 1974.
Gallo, Notas sobre Liberalismo Clásico, p. 7.
ECONOMÍA Y FILOSOFÍA DE LA LIBERTAD ciudadano hasta el uso de sí mismo".53 Herbert Spencer llegó a con-clusiones similares54 y, en nuestro siglo, José Ortega y Gasset en sucélebre La Rebelión de las Masas,55 repite muchos de estos argu-mentos en el capítulo titulado "El Mayor Peligro: el Estado". Loseconomistas han demostrado la manera en que ciertas políticas eco-nómicas han resultado siendo perjudiciales a la libertad personal.
Sólo podemos hacer aquí un brevísimo listado parcial de las mismas que servirá como prueba de que no sólo desde el punto de vista epis-temológico la economía está relacionada con la libertad humana.
Entre otras cosas, los economistas han demostrado que: las leyes de salarios mínimos y de bienestar social tienden a coartar la liber-tad de inmigración; la planificación económica internacional impli-caría la pérdida de libertad a nivel global; las políticas que intentagarantizar un ingreso determinado a todos los miembros de la socie-dad son incompatibles con el derecho a elegir nuestra ocupación li- bremente; al garantizar la seguridad económica a un grupo determi-nado, aumentamos la inseguridad de los demás (produciendo queaumente el deseo de seguridad, a tal punto que ningún precio parecedemasiado alto, incluyendo la pérdida de libertad); políticas tansimples como un estricto control de cambios pueden coartar casitoda libertad de comunicación y traslado al extranjero.56 Los autores liberales, basándose en el resultado de estos análi- sis no-normativos, llegan a la conclusión de que desde el punto devista de la filosofía moral de la libertad es bueno todo lo que posibi-lita una mayor extensión del ámbito de la interacción espontánea delos individuos y que es malo todo lo que interfiere en su libre desa- Pero no para aquí el análisis. Von Hayek ha señalado que hasta nuestra libertad espiritual corre riesgos, ya que para que la planifica-ción económica sea exitosa el Estado tratará de moldear nuestrasconciencias para que todos compartamos objetivos comunes. Y nue-vamente nos encontramos con la genial premonición de Alexis deTocqueville, Después de haber cogido [el Estado] así a cada individuo entresus poderosas manos y de haberle amasado a su guisa, el sobe-rano extiende sus brazos sobre la sociedad entera; cubre la su- Democracia América, p. 250. Las ideas económicas de este autor francés habían sido influenciadas por Nassau W. Sénior. (Ver nota biblio- gráfica por Dalmacio Negro Pavón, La Democracia en América, p. LIII.)F. A. Hayek reconoce que se inspiró en la obra de De Tocqueville (The Road, p. xvi).
Spencer, El Hombre contra el Estado, Buenos Aires: Goncourt, edición en Madrid: Revista de Occidente: 1926.
56 Todos estos puntos se encuentran desarrollados, por ejemplo, en F. A.
Hayek The Road to Serfdom, pp. 120-128.
perficie con una red de pequeñas reglas complicadas, minucio-sas y uniformes a través de las cuales los espíritus más origina-les y las almas más vigorosas no son capaces de iluminarse parasobrepasar la masa; no quebranta las voluntades, pero las ablanda, las doblega y las dirige; raramente obliga a actuar, pe-ro se opone sin cesar a que se actúe; no destruye, pero impidenacer; no tiraniza, pero molesta, comprime, enerva, apaga,atonta y, en fin, reduce cada nación a no ser más que un reba-ño de animales tímidos e industriosos cuyo gobierno es el pas- La Democracia en América, op. cit., p. 250.

Source: http://www.fundacionlibertad.org.pa/html/fileadmin/user_upload/newsletter/2009/090921/chafuen_economia_y_filosofia_de_la_libertad.pdf

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