Sintitul-1


PRESIDENTE DE LA NACION DR. CARLOS S. MENEM
MINISTRO DEL INTERIOR DR. CARLOS CORACH
SUBSECRETARIO DE COORDINACION CONTADOR GUILLERMO O. RODRIGUEZ
ARCHIVO GENERAL DE LA NACION SR. MIGUEL UNAMUNO
Colección Edición de Fuentes
MANUELITA ROSAS Y ANTONINO REYES
El olvidado epistolario (1889-1897)
MANUELITA ROSAS Y ANTONINO REYES
El olvidado epistolario(1889-1897)
Esta edición ha sido posible merced a la Fundación ARCHIVO GENERAL DE LA NACION
Ilustración de tapa:"La oración de Manuelita" de Léonie Matthis,perteneciente a la colección particular delDr. Ignacio Gutiérrez Zaldívar.
1998 by Archivo General de la NaciónLeandro N. Alem 246 - Buenos Aires - Argentina Hecho el depósito que marca la ley 11.723Printed in Argentina / Impreso en Argentina I.S.B.N.: 987-9206-08-8 La obra que en esta oportunidad presentamos a los investiga- dores, consiste en la edición del epistolario entre Manuela Rosas yAntonino Reyes existente en Montevideo, volviendo a las edicionesde fuentes que no se realizaban en nuestro Archivo desde principiosde la década del '80, cuando se publicaron varios documentos refe-ridos a las Islas Malvinas.
El libro que el lector tiene en sus manos contiene 63 cartas, 59 dirigidas por Manuelita a Reyes, una por Reyes a Manuelita, una deAgustina Rosas de Mansilla a Antonino Reyes, y dos más deManuelita, una escrita a Rosario T. de Rodríguez y otra a RosarioReyes de Tezanos. Estas cartas fueron transcriptas íntegramente.
Por último tengo una deuda de gratitud con varias personas que colaboraron para que esta obra fuera posible: Con el historiador uruguayo Enrique Mena Segarra, autor tam- bién del prólogo, habida cuenta que por su intermedio, pudimosacceder a las copias de la correspondencia, merced a la generosadisposición del Director del Museo Histórico Nacional de Montevi-deo, Don Angel Ayestarán. Esta edición se suma a los trabajos pre-vios realizados en conjunto con el Uruguay, que se iniciaron con elcatálogo del Archivo de Andres Lamas, y significa un paso más en laintegración cultural rioplatense.
Con la Fundación Restauro, la cual ha posibilitado la impre- sión de este libro.
Y con el Dr. Ignacio Gutiérrez Zaldívar por habernos permitido generosamente reproducir en la cubierta, el óleo titulado «La ora-ción de Manuelita», de la pintora francesa Léonie Matthis, cuadroque integra su colección particular.
Interventor del Archivo General de la Nación
Algunas palabras sobre esta obra
Entre las tendencias historiográficas de nuestro tiempo surgen con una gran vitalidad, aquellas preocupadas por los estudios bio-gráficos y por las investigaciones en torno a una gran variedad detemas que podrían inscribirse en el «ámbito de lo privado». En estostrabajos el individuo asume una nueva dimensión. Ellos consigueninvadir dominios que tradicionalmente habían sido consideradoscomo secretos o reservados. Individuo y comunidad mantienen rela-ciones fluctuantes y permeables. En este reino de lo doméstico, lafigura femenina adquiere singular relieve. Más aún cuando su actua-ción también ha transcendido a la «esfera de lo público».
En esta inteligencia, el Archivo General de la Nación decidió publicar el epistolario entre Manuela Rosas y Antonino Reyes con-
servado en Montevideo, retomando las ediciones de fuentes duran-
te tanto tiempo postergadas. Dos de estas cartas ya habían sido
editadas por Antonio Dellepiane en su obra Rosas y son las fecha-
das el 18 de julio de 1890 y el 3 de junio de 1891. Si bien en la
actualidad este tipo de auxiliares descriptivos no son muy frecuen-
tes; en este caso particular puede resultar valioso dado que gracias
a la edición, los investigadores argentinos podrán acceder con ma-
yor facilidad a unos documentos que se encuentran depositados
fuera del país.
En la presente correspondencia, lo cotidiano tiene un lugar destacado, y se revela una Manuelita notablemente diferente a la«princesa de las pampas» anfitriona de Palermo. Ya envejecida yalejada de la escena política en el prolongado exilio inglés, otrosasuntos ocupaban su atención, en especial la dirección de la casa yel cuidado del patrimonio, tareas que se vio obligada a asumir antela falta del padre y la enfermedad del marido. La administración dela fortuna, el recibo y la distribución de la renta, la contabilidadfamiliar, el pago de las cuentas, los trámites bancarios y los recla-mos por la confiscación de la herencia, fueron algunos de los asun-tos que la absorbieron. En el tratamiento de la economía hogareña,debió enfrentar los problemas derivados de las bruscas oscilacionesdel oro provocadas por la crisis financiera del 90. Por lo demás, elpasado no se había diluido totalmente de sus escritos. Manuelasentía la responsabilidad de reivindicar la figura paterna, refutar los juicios adversos que se publicaban en los diarios y revistas de laépoca y rectificar la visión de los hechos históricos. Era necesariocambiar el capítulo que se le había dedicado al Gobierno de Rosasen la historia oficial, escrita por los hombres del 80 y en especialpor Vicente Fidel López, para cimentar un Estado Nacional reciente-mente fundado. Y en ese giro que ella pretendió darle a los aconte-cimientos, procuró minimizar su propia participación en la historiaargentina. Así se lo aseguró a Reyes a partir de una controversia entorno a Oribe «Tampoco es cierto que yo tomase parte alguna oficialmente de asuntos públicos o políticos durante la Administración de milamentado padre, cuando creo, que hice cuanto me fue dado paradesempeñarme en los actos privados y sociales con la dignidad quecorrespondía a nuestra posición.» Al interlocutor lo ligaba una estrecha amistad, que lo convirtió en su confidente preferido - ella misma lo llamaba «mi secretario
privado y confidencial» - y que fue capaz de sobrevivir al dilatado
exilio. Fue por su intermedio que comenzó a escribirle a Saldías -
calificado en sus escritos como «Angel protector» -, remitiéndole
valiosos materiales para su Historia de la Confederación Argentina,
obra pionera del naciente revisionismo histórico. Poco después y ya
en Londres, le entregará el archivo completo de su padre, que poste-
riormente fue transferido a nuestro repositorio. Su última contribu-
ción al patrimonio cultural de los argentinos, fue la donación del
sable que el general José de San Martín le había legado a Rosas en
su testamento, aspecto que desarrolla pormenorizadamente en su
carta del 18 de febrero de 1897.
En esta edición los documentos fueron transcriptos textual- mente, vale decir sin introducir modificaciones ni en el estilo y ni enlas puntuaciones, por cuanto como señalara Raúl MonteroBustamante, en ellos «Abundan los giros elegantes e ingeniosos, lasbellas frases, y están llenas de elevados pensamientos.esta originalmujer escribe con encantadora gracia y, a veces, con rara elegan-cia.» No obstante el lector debe tener en cuenta que en ocasiones,el copista Reyes Thévenet corrigió los textos. A fin de agilizar yhacer más comprensible la lectura, se decidió modernizar la ortogra-fía. En el caso de los apellidos se conservó la forma de escritura deloriginal, acompañada de la expresión sic.
Trabajaron en las transcripciones Cristina Spina y Juan Cruz Jaime, en la revisión de las pruebas Alejandro Gargiulo y Pablo M.
Pérez y en el programa de autoedición Martín Boriés, bajo mi direc-ción.
CARTAS DE MANUELITA A ANTONINO REYES (1889-1897) El cuerpo principal de la correspondencia reproducida en este volumen obra en los tomos 1799 y 1854 de la colección demanuscritos perteneciente al Museo Histórico Nacional de Montevi-deo, a raíz de la donación efectuada en el año 1969 por su propieta-rio Alberto Reyes Thévenet, nieto de Antonino Reyes.
Fue el agrimensor Reyes Thévenet (nacido en Montevideo el 8 de abril 1891 y fallecido en la misma ciudad el 18 de enero de1981) un distinguido científico y docente de prolongada actuación,autor de diversas obras de cosmografía y pedagogía. Incursionótambién en el terreno histórico, con sus folletos "El generalato deArtigas" (1951) y "Misiones diplomáticas sobre límites" (1955 y1959). Fue miembro del Instituto Histórico y Geográfico del Uru-guay.
Su abuelo, Antonino Reyes, había nacido en Buenos Aires en 1813. Ingresado en la administración pública a temprana edad,acompañó a Juan Manuel de Rosas en la campaña del Desiertocomo funcionario civil, si bien en 1835 Rosas lo nombró capitán demilicias de caballería. Desde el siguiente año hasta la caída delGobernador en 1852, estuvo incorporado a su Secretaría y revistóen la Plana Mayor de Edecanes. A partir de 1840 fue Jefe de laSecretaría y Despacho en el Cuartel General de Santos Lugares, conamplias facultades: "representa a la persona misma de S.E. en suausencia, en cuya virtud las órdenes que comunicase por disposi-ción de S.E. deben ser tan respetadas y cumplidas como si S.E. lasdiera en persona o bajo su firma" Integrante del círculo íntimo del Restaurador y depositario de su mayor confianza, ejecutó las duras órdenes propias de la épo-ca con espíritu que durante su juicio le valió de numerosos testigosque depusieron en su favor la calificación de "hombre de bien, hu-manitario y servicial", "bueno y compasivo".
La víspera de Caseros acompañó a Rosas en la última revis- ta a su ejército; en la batalla combatió con ardimiento.
Envuelto en la caída del régimen rosista, las agitadas cir- cunstancias posteriores influyeron en su destino personal: dado debaja por el vencedor de su grado de sargento mayor de milicias elmismo día 3 de febrero, el 1° de agosto el propio Urquiza lo ascen-dió a teniente coronel de caballería de línea, designándolo Oficial Mayor del Ministerio de Guerra y Marina de la Confederación. Larevolución porteña del 11 de setiembre de 1852 causó su exilio enMontevideo, de donde regresó para tomar parte en la rebelión delcoronel Hilario Lagos del 1° de diciembre.
Aunque se acogió a las garantías ofrecidas por el gobierno provisional de la Provincia de Buenos Aires secedida de la Confede-ración, en agosto de 1853 fue detenido y procesado como "criminalfamoso", en un juicio donde se mezclaban las acusaciones penalespor su actuación en Santos Lugares y su concurrencia a la subleva-ción de Lagos, con las demandas puramente civiles planteadas poralgunos querellantes bajo el estímulo de la autoridad gubernativa.
Se trataba de un juicio eminentemente político, en el que por una parte figuró Reyes como uno de los chivos expiatorios en lavenganza de los unitarios triunfantes, y por otra se procuraba atacarindirectamente a Urquiza. Las innumerables irregularidades de for-ma y de fondo en el proceso, puestas de manifiesto por su defen-sor, el Dr. Miguel Esteves Saguí, remataron en su condena a muertecon calidad de aleve, pronunciada el 4 de mayo de 1854. Cabe notarque le general Venancio Flores, entonces presidente del Uruguay,escribió al gobernador Pastor Obligado pidiendo la conmutación dela última pena por la de destierro.
Un mes más tarde Reyes logró fugar de la prisión, auxiliado por varios oficiales y soldados de su custodia que habían sido su-bordinados suyos y conservaban de él el mejor recuerdo. Con sufamilia se expatrió definitivamente en Montevideo. En junio de 1855la Cámara de Justicia de Buenos Aires, que prosiguió la segundainstancia en rebeldía, absolvió a Reyes declarando su inocencia ydesembargando sus bienes (dos casas en Buenos Aires y una chacraen Santos Lugares), al hacer suyo el dictamen del fiscal Dr. MiguelValencia (1).
Libre de las persecuciones que había sufrido, Reyes visitó frecuentemente su país natal. Falleció en Montevideo el 6 de febre-ro de 1897.
Memoria viva de una época que conocía en los más íntimos detalles, "Tata Reyes", como se le llamaba familiarmente en su ve-jez, tomó repetidas veces la pluma para defender a su antiguo jefe,en intervenciones periodísticas que emprendió aprovechando el es-caso tiempo que le dejaba el trabajo diario que ya octogenario,necesitaba para subsistir.
En el diario "La Razón" de Montevideo (11 y 13 de agosto de 1892), el historiador argentino Mariano Pelliza publicó unos artí-culos en que repetía los infundios de José Rivera Indarte sobre lasrelaciones incestuosas entre Rosas y su hija. A ello se refiere Manuelitaen carta a Reyes del 15 de noviembre: "mi honor tan infamementecalumniado". Reyes contestó, por lo cual "el señor Pelliza juzgóprudente batirse en retirada, en una carta que el señor Reyes no haquerido publicar íntegra por exquisita hidalguía, dice "La Razón"("Historicus" en "El Siglo" de Montevideo, 13 de enero de 1893).
Pero en el mismo artículo el desconocido "Historicus" - que acasofuera el joven Daniel Martínez Vigil -, aunque toma distancia en loreferente a la vida privada de Manuelita, insiste en atribuirle un rolpolítico (2).Tal fue el origen del desmedido de la hija del Restaura-dor en carta destinada a la publicidad y fechada el 16 de noviembre.
Esta polémica, en la que echaron su cuarto a espadas "Martín deChacabuco" en defensa de Reyes y de Rosas y un cierto VictorinoJosé Cabral en contra ("La Razón" de 15 y 17 de enero de 1893,respectivamente), se cerró el 2 de febrero con la carta de Reyes quetranscribimos a continuación CUESTION HISTORICA. Señor Director de LA RAZON.- Muy se-ñor mío.- A causa de mis ocupaciones retardaba la contestaciónque me había propuesto dar a un señor "Históricus" que publicóun largo artículo en El Siglo del 13 del mes ppdo., en defensa dedon Mariano Pelliza, a quien comuniqué yo por intermedio de LaRazón una carta de la señora doña Manuela de Rozas de Terrero,negando su participación oficial en la despedida hecha al generaldon Manuel Oribe cuando marchó de Buenos Aires en expedicióna las provincias del interior.
Pronta ya mi respuesta, recibí una carta del doctor Saldías, opinión autorizadísima, que sintetiza nuestra idea. Por esta razón laecho al cesto de los papeles viejos, no crea el anónimo "Históricus"que por prudencia, sino porque no es mi ánimo entrar en aclaracio-nes respecto a su elucubración, sino sobre lo que el distinguidohistoriador don Mariano Pelliza tomó de los panfletos de RiveraIndarte.
La carta del doctor Saldías dice así:"Buenos Aires, Enero de 1893.- Señor don Antonino Re- yes.- Distinguido señor y amigo.-.Entre los diarios que he reci-bido de Montevideo, he visto una rectificación muy larga y muydeshilachada de un señor "Historicus" y referente a la participaciónoficial que este señor se empeña en darle a doña Manuela de Rozasde Terrero en los actos del gobierno de Rozas.
"Entre los comprobantes que aduce entran algunos párrafos de la antigua edición de mi libro sobre esa época.
"Lo curioso es que la propia cita condena al Sr. "Historicus" porque allí se muestra como Rozas puso en ridículo la intentona degobierno hereditario.
"Si condujera a algo yo le mostraría al Sr. "Historicus", cuya hilacha creo conocer, como no se puede ni se debe tomar truncospárrafos de un libro para pretender acreditar extremos históricoscon espíritu preconcebido; es una mala acción, una ligereza, bienque a la larga comulguen con esos extremos los tontos de solem-nidad.
"Pero a nada conduce discutir historia nacional con el señor "Las cosas han de quedar en su lugar aunque él quiera tergi- versarlas valiéndose de cartas que se contienen en "la Historia delas Repúblicas del Plata" y en la "Efemeridografía" que son susautores favoritos.
"Soy de opinión que los deje usted en paz en el consorcio híbrido con las preocupaciones estériles que ya no hacen camino" "Queda de usted affmo. amigo". - Adolfo Saldías.
Hasta aquí la carta y repito, aceptando sus juiciosas indica- ciones que dejo en paz al señor "Historicus".
Saludo al señor Director.- Antonio (sic) Reyes.
En 1895 otro amigo de la causa federal, el coronel Prudencio Arnold, recopilo y editó en Rosario varios artículos que Reyes habíaescrito para el periódico "El Argentino" (3). En respuesta a los "Apun-tes de otro tiempo", de Vicente Fidel López, trata sobre las relacio-nes de Rosas con Facundo Quiroga y Estanislao López y la expedi-ción del desierto, con una reivindicación global del gobierno delRestaurador y de quienes sirvieron bajo su mando. Mereció lasfelicitaciones de Manuelita (carta del 18 de julio de 1895): "la bue-na tunda que has dado a don Vicente con tus explícitos desmenti-dos".
Como dice la hija de Rosas en una de sus cartas a Reyes, una íntima amistad los había "ligado desde nuestros primeros años".
El carácter incompleto de la correspondencia que sigue hace difícilprecisar la fecha de su iniciación. Existe en el mencionado tomo1854 del Museo Histórico Nacional de Montevideo una carta deManuelita a su amiga Petrona Villegas, en copia mecanografiadaremitida a Reyes Thévenet en 1926 por Carlos Ibarguren (que no laincluyó en el apéndice de su "Manuelita Rosas"). Esa carta estáfechada en Southampton el 6 de julio de 1852, o sea antes de laboda de Manuelita con Máximo Terrero, que se efectuó el 22 deoctubre. En hoja separada decía lo siguiente.
¿Y Reyes? ¿Cree Ud. que piensa aún en mí? De veras: es la única persona que deseo saber si me quiere siempre, y cuya amis-tad sentiré muy de veras perder. Dígame Ud. algo de ese amigomío tan querido en mi época pasada, y jamás olvidado en mi futu-ro. Por Máximo supe algo de él, pues fue el primer hombre porquien le pregunté. Después nada he sabido, y aunque no dudo desus buenos sentimientos hacia mí, quiero tener la certitud(4).
Dirigiéndose a la misma corresponsal el 3 de noviembre le encarga: "Si lo ves salúdalo con un abrazo por mí, y asegúrale miconstante amistad" (5).
De aquí cabe deducir que las primeras cartas entre ambos cruzaron el océano en fechas posteriores, e indudablemente poriniciativa directa o indirecta de Manuelita.
El tomo 1799 de referencia contiene las copias manuscritas por Reyes Thévenet de 58 cartas (hay una mecanografiada). El des-tino de los originales fue variado: diecinueve de ellos están en eltomo 1854 (uno no copiado en el tomo 1799); otros muchos, segúnparece, se dispersaron más tarde al azar de subastas. Es así que elautor de este prólogo posee la carta de fecha 18 de julio de 1895(6), mientras que otras fueron donadas directamente por ReyesThévenet; en la copia de la del 16 de noviembre de 1892 anotó quehabía entregado el original al Museo Saavedra de Buenos Aires "conotras reliquias más. 31/VIII/58".
Consta, sin embargo, que este conjunto documental esta- ba incólume en 1926, cuando Reyes Thévenet y su tío paterno Mar-tín Reyes lo prestaron al escritor uruguayo Raúl Montero Bustamante,que los utilizó para sus dos artículos bastante fantaseados "El oca-so de Manuelita Rosas", publicados en "La Prensa" de Buenos Airesel 18 de abril y el 9 de mayo de 1926 y reeditados en el volumen desu autoría "Ensayos. Período romántico" (Montevideo, 1928 y edi-ciones posteriores).
Como resulta muy común en estos casos, el copista Reyes Thévenet frecuentemente corrigió la ortografía y puntuación, segúnsurge del cotejo efectuado con los pocos originales a nuestra dispo-sición. Así nos ha sido posible restablecer la versión correcta devarios nombres propios inexactamente transcriptos.
En cuanto al tomo 1854, agrupa varias series: los 19 origi- nales ya dichos; correspondencia diversa dirigida a Reyes (1842- 1896, 13 piezas); correspondencia con su hijo Leopoldo y su nietoAlberto (1888-1896, 9 piezas); por ultimo, 16 fojas de recortes ydocumentos originales y en copia.
Para esta edición se han agregado otras cartas propiedad de las Srtas. Renée y Susana Borrás, descendientes de una ahijada deAntonino Reyes: son las de Manuelita a Antonio fechadas el 18 dejulio y el 2 de agosto de 1895; de la misma a Rosario Tezanos deRodríguez (18 de noviembre de 1895) y la única que hemos visto deAntonino a Manuelita, de 9 de enero de 1896.
Con estas excepciones, faltan los envíos entre agosto de 1893 y febrero de 1897 (7).
Para la debida interpretación de estas cartas, conviene iden- tificar aquí a los personajes más reiteradamente aludidos en ella.
De su matrimonio con Máximo Terrero, Manuelita tuvo dos hijos nacidos en Londres: Manuel Máximo Juan Nepomuceno (20/V/1856), casado con Janie Thompson, de nacionalidad inglesa, yRodrigo Tomás (22/IX/1858), que contrajo enlace con InaMichalovsky, de origen ruso (su madre murió en ese país y unahermana vivía en Dresden, Alemania). De esta pareja nació el 17 deagosto de 1890 la primera nieta de Manuelita, Vera Manuela HelenaTerrero.
Una presencia muy destacada en este epistolario es la de Agustina de Rozas de Mansilla, hermana del Restaurador y viuda delgeneral Lucio Mansilla (1792-1871); nacida en 1816, era apenas unaño mayor que su sobrina Manuelita, que siempre la nombra con elapodo de "Tinita".
En lo que se refiere a Antonino Reyes, hacía ya años había perdido a su esposa Carmen Olivera. Los hijos que se nombran enestas cartas son Rosario Reyes de Tezanos, Benito Reyes, fallecidoen marzo de 1890, y Leopoldo Reyes, víctima de la fiebre amarilla enRío de Janeiro el 29 de marzo de 1892. En cuanto a los nietos, semenciona a Rosario Tezanos de Rodríguez ("Rosarito"), que contrajomatrimonio en 1890; Amelia, casada en enero de 1890 con un nietodel general Olazábal, de quien enviudó en setiembre del mismo año;y por último "Albertito" (Reyes Thévenet), que aún no había cumpli-do un año cuando murió su padre Leopoldo.
Prácticamente en todas las cartas dirigidas por la hija de don Juan Manuel a su amigo Reyes aparece, a veces extensamente, el ilustre historiador Adolfo Saldías; los datos de que ellas surgen
acerca de las fuentes de la Historia de la Confederación Argentina
son de positivo interés.
Lo mismo ocurre con el fidelísimo subordinado de Rosas coronel Prudencio Arnold, a quien ha devuelto notoriedad la reediciónde su obra "Un soldado argentino" realizada por EUDEBA en 1970.
La correspondencia directa de Manuelita con Saldías y Arnold parece haber sido copiosa; no así con "Don Pedrito", a quien perma-nentemente enviaba sus recuerdos. Se trata de Pedro RegaladoRodríguez (1818-1903), de quien nos informa Yaben (8) que fuesecretario de despacho de Rosas entre el 12 de setiembre de 1835 yel 3 de febrero de 1852. Estaba junto a Rosas, Manuelita y la amigade ésta Telésfora Sánchez el 28 de marzo de 1841, cuando a todospudo costarles la vida la apertura de la famosa "máquina infernal"enviada por los unitarios al Restaurador. Pedro Rodríguez, que du-rante el juicio contra Reyes testimonió en su defensa, había queda-do ciego en 1870.
La casa de la familia Terrero - Rosas en el barrio de Hampstead (50, Belsize Park Gardens, London, N.W., dirección que lucía enletras rojas de relieve en el papel de carta que empleaba Manuelita)era una sólida construcción de tres pisos que creemos sigue exis-tiendo; la planta baja muestra en las fotografías un porche conescalinata a la izquierda y una "bow-window" a la derecha, mientrasque cada uno de los pisos superiores parece revelar en su frente unahabitación pequeña con una sola ventana y otra mayor con tresventanas juntas.
Ese era el reino casero desde donde "la duquesa", como la llamaba su padre, mantuvo fielmente su correspondencia con el otroexiliado en su casa montevideana de la calle Agraciada N° 45 (nu-meración antigua), para dar perdurabilidad a una de las más singula-res historias románticas de nuestro pasado rioplatense.
Prof. Enrique Mena Segarra Montevideo, Julio de 1998.
(1) Estos datos han sido extraídos de las "Biografías Argentinas ySudamericanas" de Jacinto Yaben (Buenos Aires, Metrópolis, 1938-1940, tomo V, pp. 28-31) y de "Vindicación y memorias de AntoninoReyes" por Manuel Bilbao (1883), obra reeditada en 1943 bajo eltítulo de "Memorias del edecán de Rosas" (Buenos Aires, America-na) y también en fecha muy reciente.
(2) En carta del 21 de febrero de 1893 Manuelita Rosas comete unerror respecto al órgano en que apareció el artículo de "Historicus".
Se trata de "El Siglo"; en esa fecha no existía en Montevideo nin-gún periódico llamado "El Diario".
(3) Aparece en apéndice de las "Memorias del edecán de Rosas"(ed. de 1943 citada, pp. 479-530). En 1994 fue incluido como N° 5de la colección "Estrella Federal" que publica el Instituto de Investi-gaciones Históricas Juan Manuel de Rosas, con comentarios deFermín Chávez.
(4) Subrayados en el original, según nota de Ibarguren.
(5) Carlos Ibarguren, "Manuelita Rosas", ed. definitiva. Buenos Ai-res, La Facultad, 1933, p. 134.
(6) Publicada en la revista de historia "Desmemoria", N° 7 de 1995,Buenos Aires.
(7) En el libro de Gastón A. Nin Federico Nin Reyes y génesis de la
industria frigorífica
(Montevideo, Claudio García, 1919), figuran en
apéndice numerosas cartas de negocios de Máximo Terrero a su
amigo y socio uruguayo Federico Nin, correspondientes al período
1866-1868. En ellas se encuentran datos domésticos relativos a la
familia Terrero - Rosas e interesantes comentarios sobre la guerra
del Paraguay y la política argentina.
(8) "Biografías" cit., tomo V, pp. 216-217.
Hacemos constar la deuda de gratitud contraída con el Di- rector del Museo Histórico Nacional de Montevideo, Prof. AngelAyestarán, que nos facilitó con amplitud el fotocopiado de esteacervo documental, tarea llevada a cabo por el eficiente y dedicadopersonal a sus órdenes; y con las Srtas. Renée y Susana Borrás porhaber puesto a nuestra disposición gentilmente el material docu-mental e iconográfico de su propiedad.
50. Belsize Park GardensHampstead - Londres Junio, 18 de 1889 Mi queridísimo amigo Reyes.
Dos tuyas tan buenas y cariñosas como todas contesto a la vez, y son las Abril 30 y Mayo 2l, esta recibida hoy (sic). Tu vezque no demoro hacerlo (sic), y de veras que lo hago con tanto másgusto porque puedo decirte que tu amigo Máximo está notable-mente mejor, habiendo reportado mucho beneficio del cambio deaire que durante un mes hemos tenido en la Costa del Mar, cam-biando varias veces de lugar, y la variación de escena, sin duda, quetambién le ha sido favorable. No quiso quedar fuera más tiempo, yolo sentí, porque un mes más de aire libre tal vez le habría puestocompletamente bueno. Pronto volveremos a repetir ese cambio, yespero que Dios ha de querer acordarnos la Gracia de que regrese ensu antiguo ser, falta ya tan poco para que así sea. Me encarga unlargo recado para ti tan afectuoso cuanto pueda ser, y que agradez-cas a todos los amigos que mencionas toman tanto interés en susalud, el que así lo hagan (sic). Mucho sentimos la gran enfermedadde nuestro querido el Coronel Arnold, pero como nos dices quedabamejorado, confiamos con fe viva, que en tu próxima nos aseguressu completo restablecimiento. Envíale la adjunta tarjeta en primeroportunidad (sic) y ten paciencia para llenar tanta comisión.
Veo que continuabas en nuestro Buenos Aires, y no dudo que habrás quedado allí hasta presenciar la triste llegada de nuestrobuen amigo fiel Dr. Saldías (sic).¡Pobre amigo! Cuanto habrá sufridosu corazón tan afectuoso, sus sentimientos tan tiernos, tan leales alAngel tan amado que Dios le arrebató y ya está ya colocada entresus escogidos (sic). Dile no le olvidamos con su amigo mi Máximo(sic). Abrázale muy afectuosamente por los dos, y cuéntale lo muymejor que está ese, mi enfermo. Así que conozca su llegada a laPatria le he de escribir (sic).
Gracias por tu buen deseo porque mi cumpleaños lo pa- sase feliz (sic) rodeada de mis hijos y con mi Máximo mejorado.
Esto se cumplía, pero no lo primero pues mis hijos no pudieronacompañarnos. Manuel y Janie viajaban por el Norte de este País, lamujer de Rodrigo estaba en Rusia, a donde fue para acompañar a sumadre en sus últimos días. Murió en sus brazos, así, la pobre está depésame -Rodrigo no pudo desatender sus deberes.
Los dos viejitos lo pasamos solos en la costa del mar, tan solamente acompañados de una antigua sirvienta que hacen 33años es como un perro fiel para nosotros. Tiene 62 cumplidos, perotodavía está fuerte y nos cuida tanto como necesitamos ser atendi-dos. Para mi ese día, amigo mío, es uno de recuerdo tan triste desdeque me faltó mi tan amado Padre, que siempre que me es posiblealejarme de casa, lo hago, pues si estoy en ella, me hacen una fiestaque no quiero tener. ¡Pobre Tatita, me festejaba tanto! Todos losaños me iba con Máximo y mis hijos ha festejarme a su lado(sic).Comíamos en el medio del campo, el mismo elegía el lugar,que hacía carpir y embanderar. Eran siempre nuestros compañerosen la fiesta, el Cura de la Iglesia Católica en Southampton Mr.
Mount el Dr. Wiblin y su Señora. ¡Oh Reyes! Esos amenos díaspasaron para no volver jamás, y para mi son más valiosos sus recuer-dos, que los que no puedo dejar de conservar de aquel tiempo enmi Patria, en que me rodeaba tanta bulla, tanta demostración decariño, fingido en unos, en otros verdadero. En este caso estabastu, nuestro fiel Antonino.
Los diarios vinieron con tu carta del 30 citada, ningunos con la del 21 última. Tal vez anden demorados. Máximo, que puedeleerlos ya te los agradece como siempre.
A tu Rosario (1) mil recuerdos. No nos olvides para con muestro Dn. Pedrito y su Señora. Para ti muchos cariños de mishijos y un fuertísimo abrazo de tu Manuela de Rosas de Terrero (1) Rosario Reyes de Tezanos 50 Belsize Park GardensHampstead - Londres Julio, 18 de 1889 Mi queridísimo amigo Reyes Sin ninguna tuya que contestar, pues la última me ocupé el mes pasado, te saludo por mi viejo y por mi con el cariño desiempre. Nada particular ocurre en esta tu casa. Mi pobre Máximo en perfecta salud física, pero siempre molestado con esa imperti-nente dificultad para expresarse sin cambiar las palabras. El médicodice que esta majadería ha de pasar, lo que será únicamente obradel tiempo, pues que en su caso no necesita medicina alguna, ni suasistencia tampoco, así, solo le visita como amigo, y complacermea mi (sic).Confiemos pues en Dios, que es siempre bueno. Nadahemos sabido de nuestro amigo el Dr. Saldías después de su llegadaa Buenos Aires, que conocimos por los Diarios. Le había ya escrito,pero considerándole muy ocupado de sus asuntos privados, recep-ciones de visitas que no le habrán faltado en grande, etc. quierodejar pasar un poco más tiempo antes de hacerlo. Salúdale pornosotros diciéndole que jamás le olvidamos y esto es muy ciertoReyes.
¿Como ha seguido nuestro amigo el Coronel Arnold? No olvides decírmelo cuando me escribas. Ni faltes en dirigirle nuestrosrecuerdos. Voy a copiar el párrafo en carta de Agustinita Rozas, paraque te bañes en agua de rosas al leerlo. Está visto Reyes que has deser siempre "un caballero de las damas".
"Por nuestro querido amigo Reyes, al cual veo con fre- cuencia, tengo buenas noticias de ustedes y confío que el alivio denuestro Pelado se haya acentuado. Mucho nos ocupamos de uste-des en las largas pláticas que con él tenemos del pasado y el pre-sente, Viéras que mozo y que lindo está! " .Por mi parte agrego, quele tengo envidia a la que escribió esas líneas, pues que ella puedaverte y conversar contigo, lo que con tanta verdad deseo me permi-ta Dios hacer y concluir mis días habiendo tenido ese contento,abrazándote con toda la fuerza y sinceridad de la amistad que nosha ligado desde nuestros primeros años; Oh Reyes. ¿Podrá tenerlugar esto algún día? A nuestra edad ya parece un imposible, perotu que estás tan guapo es quien pudiera vencerlo. Hoy que se viajacon tanta facilidad.
A Dios Reyes querido. Te abrazo por mi Máximo, saludán- dote por mis cuatros hijos. Hazlo por nosotros con los tuyos. Recor-damos a Dn. Pedrito y para ti cuanto hay afectuoso de tu sinceraamiga que te abraza muy fuerte Manuela de Rosas de Terrero.
50. Belsize Park GardensHampstead - Londres Agosto, 17 de 1889 Mi queridísimo amigo Reyes.
La tuya 22 de Junio tan buena como tu amistad, me llegó con atraso, después que te escribí la de Julio que se cruzó contu última 6 del mismo. Así pues, las dos me ocupan a la vez lo quehago con el placer que siento siempre cuando te escribo, porqueme parece que estamos conversando, y como las tuyas son tancariñosas y zalameras, me transportan a el tiempo feliz de nuestraedad temprana, en que, empezando por mi tan querida Madre, to-dos tanto te queríamos y mimábamos. Con mi pobre Máximo nadade aquéllos tiempos olvidamos, los dos pasando muchas horas en-tretenidos, como los viejos soldados, que nunca cesan de referir suscampañas. A fe que nuestro asunto, amigo mío es largo, muchosatisfactorio, mucho en contrario. Creo que si pusiéramos esto enbalanza el peso mayor sería en el lado de lo segundo. Pero es así lavida. "Such is life" dicen los Ingleses.
Tu amigo Máximo lee lleno de gusto tus palabras tan afectuosas y llenas de interés por su salud. Me encarga repetirtesigue mejorando, pero que todavía no vuelve a su ser la facilidadpara expresarse sin cambiar algunas palabras, pero que su saludfísica no puede ser mejor, siendo el más fuerte de la familia. Teabraza cariñoso y los dos te pedimos hacerlo por nosotros con nues-tro querido Dn. Pedrito.
Tu, citada del 22 de Junio nos trajo tanto más interés, por la relación tan circunstanciada que en ella haces de la llegada aesa etc. etc. (sic). de nuestro buen amigo el Dr. Saldías, y muy deveras te lo agradezco porque estaba ansiosa de tener esos detalles.
¡Pobre amigo mío! Hacen pocos días tuve carta suya, sus palabrastan tristes y sentidas conmovieron mi corazón arrancándome lágri-mas. Tiene razón al sentir con tan intensa amargura la pérdida de subellísima Irene, de ese ángel de un mérito tan completo por cual-quier sentido que se le juzgase. Contesté su carta sin tardanza, porsupuesto y hoy te pido le expreses en nombre de Máximo y el míotodo cuanto puede ser amistoso. Quiera Dios acordarle consuelo,pues un hombre de su capacidad y valer no debiera dejarse abatirtanto por su desgracia.
Con mucho gusto leímos la carta de nuestro amigo el Coronel Arnold, tan fina y amistosa para nosotros. Vuelve a saludar- le en nuestro nombre, asegurándole cuanto nos alegramos se sintie-se aliviado de sus males, y que hacemos votos muy sinceros por sucompleto restablecimiento.
Estamos para salir de Londres y visitar algo de la Escocia, que aún no conocemos. Dicen que allá es el aire muy benéfico ycomo hay tanto lugar de recuerdos históricos para mi viejo serátambién un motivo de distracción. Él mismo lo ha propuesto, lo quete probará que está fuerte y ágil para cambiar de un lugar a otro.
A Dios mi bueno y querido Antonino. Acepta saludos cariñosos de mis cuatro hijos. A los tuyos los míos, y para ti unfuertísimo abrazo de tusiempre amiga Manuela de Rosas de Terrero.
50. Belsize Park GardensHampstead - Londres Septiembre, 18 de 1889 Mi queridísimo amigo Reyes.
Estamos de regreso después de haber pasado tres sema- nas viajando por la afamada Escocia, en constante movimiento deun lugar a otro, unas veces en coche en medio de las espléndidasmontañas, otras cruzando los bellísimos lagos en preciosos vaporesy te aseguro Reyes que jamás he gozado más en mi vida, y missentimientos religiosos se elevaban en admiración al ver tan magní-ficas obras, que sólo la mano poderosa del Divino Creador, ha podi-do formar. Tu amigo Máximo ha estado también encantado, y tanfuerte en salud física y actividad, que era el primero que estabapronto en las expediciones, levantándose a las seis de la mañanaalgunas veces; pero siento decirte, que poco adelanta en facilidadpara expresarse. El médico piensa que esta dificultad solo el tiempola vencerá. Dios lo quiera, más a la vez, mucho tenemos que agrade-cer a su Divina Bondad por conservarle su tan buena salud física.
Hemos recibido tus periódicos traídos por un señor López a quienno hemos visto. También vino a su cuidado una tarjeta para mi, delquerido Coronel Arnold, de quien también recibí una carta antes,tan buena y cariñosa que me llenó de gusto. Cuando le escribas díselo con mis saludos cordiales y felicitaciones por el alivio en susalud. No nos olvides para con nuestro siempre querido el Dr. Saldías.
Máximo y mis hijos te saludan afectuosos. Hazlo por nosotros conRosario y para ti, toma un fuertísimo abrazo de tu invariable amigaque no te olvida Manuela de Rosas de Terrero.
50. Belsize Park GardensHampstead - Londres Noviembre, 18 de 1889 Mi queridísimo Reyes.
El 3 último pedí a mi hijo Manuel escribirte diciéndote no hacerlo yo, por estar en cama molestada por un fuerte resfrío y teaviso están en mi poder las tuyas tan queridas, como todas Sep-tiembre 17 y 24, Octubre 17 tu última. Ahora casi buena, aquíestoy dándote 1000 gracias por ellas sin pasar decirte que la citada17 Setiembre es un "bouquet" de exquisito perfume, para tu fielamiga la China de aquéllos inolvidables tiempos (sic). Con tu últimarecibí el recorte que publicó la manifestación al Presidente de nues-tra Nación. Con mi Máximo la comentamos, y de cierto Reyes, quela hemos juzgado de acuerdo contigo, pues aunque no te explicas,bien lo comprendemos.
El trastorno general que ha traído en el comercio de nues- tro País, la depreciación de la moneda circulante, y que había impe-dido la venida proyectada de tu hijo a estos mundos es realmenteuna gran calamidad!!! Para nosotros fatal, y de gran consecuencia,porque teniendo nuestras propiedades en esa, las remesas en oro,nos traen una muy seria pérdida. Esto lo aflige mucho a mi pobreMáximo, aunque trato de darle ánimo mostrándome conforme contal contrariedad, y que tan seria es que a veces estamos obligados atomar dinero del Banco, porque nuestro apoderado nos escasea lasremesas por temor del mal que nos trae la depreciación de la mone-da. ¿Y esto, que durará? "Doctores tiene la Santa Madre que sabránresponder".
Tu amigo Máximo, siempre en perfecta salud física. Es quien goza de este gran beneficio mejor en la familia: pero la imper- tinente dificultad para expresarse sin cambiar las palabras siempreexiste. Ahora lee con más facilidad, pero no gana en esto para escri-bir. Por mi parte al verle tan fuerte y activo y con su inteligencia tanclara, mucho le agradezco al Señor, pues haber salvado sin quedaridiota o paralizado, el médico mismo, diré mejor, los médicos locreen Providencial. Me encarga te dirija un fuerte abrazo y que tediga acaba de llegar la noticia de la caída del Imperio Brasilero y quepiensas de esto. El pobre Emperador salió ayer del Brasil para estosmundos. ¡Pobre anciano! Son ya, pues, republicanos como noso-tros.
Hoy he escrito tanto que no puedo ser más extensa con- tigo. Recibe mil recuerdos de mis hijos. Dalos de mi parte a lostuyos, para ti un fuertísimo abrazo y muy cariñoso de tu siempreamiga Manuela de Rosas de Terrero.
PD. Carlos [Fiedbloun] que saldrá de aquí para Buenos Aires en elvapor que saldrá el 5 de Diciembre de Southampton te dará nues-tras noticias vivas. Todos los periódicos me han llegado, gracias mil.
50. Belsize Park GardensHampstead - Londres Diciembre, 17 de 1889 Mi queridísimo amigo Reyes.
Tu última es 17 de Octubre, y como la contesté no estoy en deuda, contigo, pero si ansiosísima por tener otra que me traiganuevas noticias. Las nuestras son excelentes respecto a salud, puesaunque estamos pasando por la estación severa, entre nieblas, llu-vias y humedades, gracias a Dios, en casa todos están buenos, mipobre Máximo el más fuerte de todos, pero siempre Reyes con latenaz molestia de la dificultad para expresarse sin encontrar laspalabras que desea, lo que estando con su inteligencia tan clara estanto más penoso.
Así también como el no poder escribir con la facilidad requerida, lo que le priva comunicarse con sus amigos. Te saluda tan cariñoso como siempre y ambos nos unimos con nuestros cuatrohijos para abrazarte y repetirte los sinceros deseos que en la adjun-ta tarjeta te expresamos. Hazme favor de entregar a nuestra queridaRosario la que te remito para ella dándole un beso cariñoso, asítambién te pido remitir la que va dirigida a nuestro buen amigo elCoronel Arnold.
Cómo corren los años amigo querido! Parece imposible la realidad de los muchos que han pasado después de nuestra separa-ción de nuestro país querido!!! Si fuésemos a mencionar todos losacontecimientos que han tenido lugar durante ese tiempo, la mayorparte de ellos solo nos traería tormento al recordarlos. Tu amigoMáximo se ha preocupado mucho con el asunto caída del "ImperioBrasilero". No yo porque tomo las cosas con más calma que él.
A Dn. Pedrito le he mandado con Carlos [Fiedbloun] que salió para Buenos Aires el 5 del presente nuestra tarjeta de nuevoaño. Sin embargo repítele nuestro amistoso saludo y fuerte abrazo.
A Dios Reyes querido. Que su Divina Gracia te acuerde y, a los tuyos todos, felicidad perpetua con cuyos sentimientos teabraza muy fuerte y afectuosa tu siempre amiga Manuela de Rosas de Terrero.
PD. No puedo escribir hoy a nuestro amigo el Dr. Saldías, lo harémuy pronto, pero no he faltado en dirigirle ya nuestra tarjeta salu-dándole en el nuevo año ya casi en casa. Si le escribes dile cuantocreas amistoso por Máximo y por mí. ¡Pobre amigo que triste serápara él principiar el nuevo año sin su lamentada compañera!.
50. Belsize Park GardensHampstead - Londres Enero, 18 de 1890 Mi queridísimo amigo Reyes.
Tus últimas noticias, son las que tuvimos por tu tan cari- ñosa a nuestro Manuel Máximo, Noviembre 30, y tú ves que ésta tuamiga no se hace rogar para darte las nuestras, que pudieran serpeores hacen diez días, pues mi pobre Máximo fue atacado de unsevero resfrío, que el médico declaró ser el mal de moda por toda la "Europa y América", que llaman "Influenza". Le tomó con una ligeracongestión a los pulmones y tos consiguiente pero ningún síntomamuy alarmante se presentó, aunque sí para mí, que vivo siempretemerosa de que le ataquen nuevos y serios males. Está ya casibueno, y aunque el médico no le permite salir a la calle anda portoda la casa y desde ayer come en el comedor en comunidad connosotros. Por supuesto Reyes, que este resfrío se lo ha traído sugenio poco condescendiente con mis súplicas para que no salga acaminar con tiempo húmedo o nebuloso. Pero genio y figura jamáscambia, y, a nuestra edad es más difícil someterse a consejos, cuan-do no se creen razonables. Realmente estaba tan fuerte y tan sano,que nadie en casa gozaba de mejor salud física que él, pues ya nohacemos particular caso a su dificultad para expresarse, desde quele comprendemos, y su inteligencia es clara. Me encarga te abraceen su nombre y que te diga cuanto encuentre cariñoso para ti,Rosario, Dn. Pedrito y todos los amigos a cuyo buen recuerdo unoel mío también.
¿ Y cómo está nuestro querido amigo el Dr. Saldías? Con este tiempo le tenemos tanto más presente, siendo el mes en queprincipió la gravedad de su tan justamente lamentada Irene!! Nofaltaré en escribirle en el día aniversario del fatal evento. ¡Pobreamigo! A Dios Reyes querido, acepta los saludos amistosos de mis cuatro hijos y de mi parte el más afectuoso abrazo que tansinceramente te dirige tu amiga siempre fiel Manuela de Rosas de Terrero.
PS. Harán 15 días que recibí un paquete de impresos los que muyde veras agradecemos con tu amigo Máximo.
50. Belsize Park GardensHampstead - Londres Febrero, 17 de 1890 Mi queridísimo amigo Reyes.
Tanto más contento me ha traído tu cariñosa zalamera carta 21 de Enero, porque ya tu silencio era severo, pero tú picarón sabes bien como obtener absolución y no demoro en dártela.
Mucho hemos festejado con tu amigo Máximo tu nueva visita a nuestro Buenos Aires y que ella te diese ocasión de darnosnoticias de nuestros amigos y de recordarnos con ellos. Supe porManuel José García, nieto de nuestra querida Agustinita, lo grave-mente enferma que ésta había estado, poco antes de saberlo, yo lehabía escrito en la víspera de su cumpleaños, recordando ese díacomo jamás falto hacerlo todos los años. Así que conocí la muertede León Mansilla su nieto, en Septiembre creo, también no falté endarle mi pésame, escribiéndole como debía. No he recibido su con-testación y como ella es cumplida, lo atribuyo a defectos de susalud. Pobre amiga, Dios no la favorece como a nosotros, que anuestra edad, Reyes, es realmente providencial nuestra conserva-ción. El mismo Máximo, es admirable lo fuerte y activo que conti-núa, aunque siempre con la dificultad para expresarse. Pero yo loentiendo y desde que le veo su salud, espero con fe viva que quientodo lo puede me lo ha de conservar. Sin embargo, mi ánimo sufremucho, pues verle con su inteligencia tan clara y con tanta dificul-tad para expresar sus ideas, me trae constante mortificación, y mivida es tan retirada, que mi sociedad se limita tan solo a la quetengo en mi casa, siempre cuidando de mi compañero querido, siem-pre tratando de evitarle disgustos y todo lo que pueda traerle des-agrado, lo que tu sabes no es tan fácil evitar en la vida. Mis hijos ysus esposas son realmente muy buenos y afectuosos para él. Lo queagradezco al Cielo tan de veras. También nuestro buen amigo el Dr.
Saldías me cuenta tu visita a él en "Las Conchas" y los recuerdosque nos destinaron. Máximo está tan contento con saber, sigueocupándose de su gran obra "Historia de Rozas" y también con quele haya agregado (sic) y "de la Confederación Argentina", lo que lehe dicho en la que acabo de escribirle.
Muy de veras te confieso el sentimiento que me ha traí- do tu observación sobre no haber contestado los párrafos de la tuyaDiciembre 17 del año último, referentes, una a la visita que me hizocon sus hijas el señor Dn. Luis Bilbao, otra a lo que recuerdo sobreel puñal que te mostraron diciéndote ser un presente de Tatita alGeneral Echagüe. Este lo contestaré por separado como lo deseas ydesmintiendo una mentira tan absurda. Ahora a la visita del SeñorBilbao. Ese caballero tuvo la bondad de visitarme con dos señoritas,según me dijo mi sirvienta y estaba escrito en la tarjeta del SeñorBilbao y las que supuse serían sus hijas. Yo no estaba en casa y fuetal mi sentimiento de no haberle visto, que al día siguiente mandé a mi hijo Manuel al hotel para visitarles en nombre de Máximo y en elmío, explicándole cuanto había sentido no haberlos recibido. Mihijo no lo encontró en su Hotel pero le dejó su tarjeta y una mía enla que le explicaba lo mismo, por si mi dicho hijo no le veía. Como elhotelero le dijo a Manuel que estaba también Madame Bilbao yseñoritas, yo me fui al hotel sin demora al día siguiente, deseosatambién de ver a Pascualita, pues aunque ella no me había visitado,yo conservo por ella el mismo cariño que le tenía desde sus primerosaños y no había motivo para que no nos abrazásemos. Esa mañanahabían partido para París según nos dijo el Maitre d'Hotel. Mi hijaJanie me acompañaba, pues el pobre Máximo por su estado demala salud no pudo acompañarme. Esta explicación tan verídicacual no puede ser más, mostrará al señor Dn. Manuel Bilbao y aún alSeñor Dn. Luis que si no fue este caballero recibido en mi casa fuesolamente por no estar yo en ella y también cuanto lo lamento. Midía fijo de recepción es el Domingo pero siempre que vienen amigosentre semana y me es posible recibirles lo hago con más particularplacer si son mis compatriotas ha quienes recibo sin etiqueta y conla urbanidad que tú sabes me es característica. Hazme favor Reyesde copiar este párrafo y enviárselo al señor Dn. Manuel a quiensaludamos con Máximo con la mayor cordialidad y pídele lo hagapor nosotros al señor Dr. Dn. Luis a Pascualita y señoritas.
Hoy he escrito tanto que me siento muy cansada y sien- do ya hora de mandar ésta al correo no tengo tiempo de escribir elpárrafo separado sobre el puñal. A más tengo mi lote de visitas enla sala y debo recibirlas. Pronto te irá. Toma un fuete abrazo de miMáximo. Otro mío muy, muy afectuoso. Saludos cariñosos de mishijos y la seguridad de que te quiere más que nunca tu siempreamiga Manuela de Rosas de Terrero.
PS. Olvidaba decirte que el no haberte contestado los párrafos, soloatribuye a ser esa carta del 17 Septiembre la que te avisó recibo deella en mi nombre, mi hijo Manuel. Si no es así, me confieso culpa-ble y será mi turno pedirte absolución.
50. Belsize Park GardensHampstead - London N.W.
Febrero, 26 de 1890 Mi queridísimo amigo Reyes.
Es adjunta la contestación a tu pregunta sobre el puñal y espero sea cual la deseas y corresponda al uso que te proponeshacer de ella. Ahora pasaré a dirigirte mis sinceras congratulacionespor la unión de tu nieta con un joven nieto del General Olazábal, aquienes saludamos con mi Máximo deseándoles la más perfectafelicidad conyugal. Mucho gusto hemos tenido que haya sido nues-tro sobrino el canónigo Terrero quien bendijo el matrimonio, debidoa tu elección. Esta felicitación debí habértela dirigido en mi anterioral contestar la tuya Enero 21 en que nos comunicaste ese felizevento, pero amigo mío, ese día en que te escribí, había escritotanto que me sentía tan cansada que no pude hacerlo con minucio-sidad. A más era ya la hora de mandar las cartas al correo, y en lasala me esperaban visitas. Discúlpame y queda cierto que no fuedefecto de voluntad ni cortesía.
Otra cosa también debo tocar en ésta y que olvidé men- cionar antes en alguna mía y es pedirte agradecer a un señor Elizaldeoficial de Marina, el cariño con que me decías en una tuya, nosrecordaba siempre. No recuerdo quien es, pero con Máximo noscomplacemos mucho al conocer tenemos ese amigo, y es muy par-ticular la recomendación que te hacemos de saludar por nosotros yasegurarle cuanto apreciamos su buen recuerdo.
Al enmendar mis faltas me he dado el gran gusto de charlar un rato extra contigo. Qué no daría porque esto fuera deviva voz. Pero demos gracias a Dios que aunque setentones y pico,aún podemos plumear y así comunicarnos mutuamente nuestrossaludos y sentimientos de constante amistad, lo que bien afecta ami pobre Máximo no poder hacerlo también él. Los dos te abraza-mos muy fuerte, amigo tan querido. Mis hijos te saludan cariñosos ymucho han apreciado tus tarjetas. También yo mucho la para mí,(sic) y mi viejo, tuya y de nuestra querida Rosario. Díselo a ésta concuánto pueda ser afectuoso.
Otro abrazo con que te asegura los votos que hace por tu completo bienestar tu siempre amiga Manuela de Rosas de Terrero.
Belsize Park GardensHampstead - Londres Abril, 23 de 1890 Mi queridísimo amigo Reyes.
Acabo de recibir tu tan triste y bien sentida carta Marzo 26 en que me comunicas la terrible desgracia que angustiaba tucorazón. ¡Pobre amigo, con razón te agobiaba el dolor por la pérdi-da de tu buen excelente y amado hijo Benito, que por su reconocidomérito y virtudes es tan justamente lamentada! Permíteme llorarcontigo y no dudes que con tu amigo Máximo simpatizamos con tupena con la sinceridad del cariño que te profesamos, y al dirigirtenuestro último pésame lo hacemos también a la buena compañeradel ser querido que lamentamos y a tus hijos todos. Que distanteestaba de mi pensamiento que la primera tuya y esperada con ansia,me traería tan terrible nueva! Pero así Dios Nuestro Señor lo hadispuesto y espero que su Divina Gracia te acordará consuelo yresignación a su santa voluntad, como también a su desolada espo-sa. Mi Máximo que tanto quería a tu lamentado hijo, me encargadecirte que siente su pérdida como si hubiese sido un ser inmedia-to. ¡Qué no daría por estar a tu lado en estos momentos de aflic-ción para ti! Pero no dudes que no te olvida ésta tu amiga y que nofaltará en elevar sus ruegos al Altísimo por el descanso eterno de tuhijo tan bueno y tan amado.
A Dios Reyes. Toma un tierno abrazo con el que te asegu- ra siente contigo muy de veras tu dolor Manuela de Rosas de Terrero.
Mi queridísimo amigo Reyes.
Por la data de ésta comprenderás, que nuestra anual sali- da de Londres en la primavera, se efectuó, la que me parece, teanuncié en mi última 3 del presente, estábamos en vísperas de reali-zar. Aquí nos tienes pues, gozando de la deliciosa brisa del mar en un pueblo precioso, tan favorito mío, que si me fuera dado satisfa-cer mis deseos, la temporada de cambio siempre la pasaría aquí;pero a mi pobre Máximo le gusta cambiar lugares, y aun el médicomismo lo cree así conveniente para su salud y sobre todo ordenaque en todo se lleve su voluntad, lo que como no dudarás, se cum-ple eficazmente, pero la facilidad para expresarse no adelanta. Estoamigo querido, es una gran fatalidad y comprender su estado lehace sufrir terriblemente y a mi participar de su pena moral, quegeneralmente se aumenta cuando ocurre algo que le contraría, comosucede con motivo del alto precio del oro en nuestra tierra, que nosha hecho una buena brecha en las remesas. Pero desde que su saludestá tan fuerte, no debo quejarme y sí dar infinitas gracias al DivinoSer que así lo conserva, cuando era de temer que después del fuerteataque que sufrió, pudo quedar en el terrible estado que tantosotros, aun de mucha menos edad que él, se han encontrado. Norecuerdo de que fecha es tu última, habiendo dejado mi correspon-dencia en Londres, pero sí que te la contesté al momento, simpati-zando íntimamente con tu intenso dolor por la pérdida de tu tanjustamente lamentado hijo Benito. Mucho me afectaron tus pala-bras tan tiernas y sentidas, y vuelvo a repetirte cuanto pienso en tupena, a la vez que espero con fe viva, que en tu próxima me mues-tres que te conservas fuerte y resignado a la Suprema voluntad.
Aquí había llegado y suspendí concluirla hasta regresar de mi paseo con Máximo, dando una larga caminata en la explana-da, de que gozamos doblemente, porque el mar está espléndido,desplegando toda su bravura y al entrar a este hotel, me encuentrocon una de mi hijo Manuel desde Londres, en la que me remitía latuya tan riquísima, que la he leído no sé cuantas veces y es la deAbril 23 último. Mucho es mi contento, amigo mío, al ver que tuánimo se reponía algo y ya te encontrabas capaz de ocuparte de loque tenía relación con la fatal desgracia.
Agustinita contestó mi carta de Enero, la de pésame por la muerte de su nieto, me dice no haberla recibido. Cosa extrañaporque jamás se extravía la correspondencia de estos países. Estabaen el campo convaleciente de su tan severa enfermedad, pero queaún se encontraba muy débil. Pronto volveré a escribirle. Toda lacarta es relativa a la felicidad y consuelo que le da tu amistad. Voy adecirle que estoy muy celosa, porque no consiento que quieras aotra persona más que a mí y que por sus palabras comprendo quesu cariño para ti, está correspondido. Veremos que responde y te lo contaré, pícaro coquetón.
Mucho me satisface que mi verídica explicación respecto a la visita que me hizo el Doctor Bilbao te haya complacido, asícomo la declaración sobre la calumnia concerniente al puñal. Pre-gúntame cuanto desees, que siempre que me sea dado te he desatisfacer.
A la vez que tu citada, he tenido una de nuestro tan querido amigo Dr. Saldías, contestando una mía; mi pobre viejoencantado con que siga ocupado con tanta contracción a la obraque tanto nos interesa. Hazme favor de escribirle diciéndole el con-tento que nos ha traído su apreciable Abril 16 y que cuando regre-semos a Londres, le he de escribir, pues ni su amigo Máximo, ni yo,queremos esté en retardo nuestra correspondencia. Los saludos deambos para él, son tan afectuosos como siempre.
Estamos aquí únicamente acompañados por una sirvien- ta que hace 33 años está conmigo; fue la nodriza de mis hijos, hoyquien cuida de los dos ancianos sus padres. Manuel y su Janieestán en Londres, Rodrigo y su Ina, en la costa del Támesis, pues lesgusta más que la del mar. El andar sola con mi viejo, teniendo queser quien maneja todo lo requerido en viajes, gastos de hotel, firmarcheques, etc., etc. te probará que estoy muy acostumbrada a lasreglas inglesas y que me hago entender en este idioma. Yo mismahago mi elogio a mi buen desempeño, lo que no hacía antes queMáximo se enfermara, pero como no se expresa con claridad, cuan-do no está nuestro Manuel con nosotros, tengo que manejar lostíteres, asistiéndome la satisfacción que en todas partes encuentrola debida atención a una señora. Mi salud Reyes es espléndida. Nocreas me cuido.
Es preciso concluya. Te abrazo por mi viejo y por mí un millón de veces muy fuerte y con todo el sincero cariño que teprofesa tu siempre amiga Manuela de Rosas de Terrero.
Nuestros recuerdos a tus hijos. A Dn. Pedrito y al Coronel Arnold.
50. Belsize Park GardensHampstead - London N.W.
Julio, 18 de 1890 Mi queridísimo amigo Reyes Me proponía contestar hoy sin falta tu amabilísima carta Mayo 20, concluida el 21 del mismo, cuando me ha llegado tu nomenos afectuosa 22 de Junio que bien puedo llamar un bouquet deflores exquisitas perfumadas con tanta gracia y zalamería que metienen encantada. Con razón Tinita (como yo le llamo) te clasifica yme habla de ti tan entusiasmada como lo hace. Por mi parte diré quepor más que aseguras "no tengo rival" reconociéndote un coquetónde primer orden no tengo la bastante confianza a ese respecto.
Empiezas tu primera citada algo alarmado por mi silen- cio, pero la mía 23 de Abril te llegó en tiempo de concluirla calmadoen tu cuidado. En la segunda me avisas recibo de la del 21 de Mayo,pero aún no tenías en tu poder la del 3 del mismo, cosa tanto másextraña porque jamás se extravía carta ninguna para ésa. Si aún note ha llegado averigua en el Correo si allí existe. Te fue por el "FrenchPacket" que es la vía por que generalmente dirijo las para ti. Bienpues, recibir hoy tu última hace que me ocupe de ambas a la vez, loque hago, Reyes queridísimo, con el placer que siento al ocuparmede ti, no tan solo cuando te escribo, sino, al recordarte con lafrecuencia que lo hacemos con tu amigo Máximo, quien me repiteel alivio y consuelo que sería para él conversar contigo y con nues-tro amigo Saldías sobre el estado actual de nuestro País, pues mu-cho le preocupa el lamentable caso a que ha llegado el asuntofinanzas, etc. Aquí se ocupan mucho los diarios de publicar lo queallí pasa, publicando los telegramas que reciben diariamente, y comomi pobre Máximo lo primero que hace así que se levanta es leer el"Times" y por él ve que poco calma aquélla situación fatal, su alar-ma no minora. Tu sabes cómo le interesa la prosperidad y crédito denuestro País. Quiera Dios poner remedio a tanto mal.
Me dices que por noticias dadas a Tinita por sus nietos se habían alarmado sobre el estado de la salud de mi Máximo. Nadaparticular le ha molestado. No mejora en su dificultad para expresar-se, pero tampoco empeora. Es cierto que mucho le atormenta suestado, como que su inteligencia está tan clara, pero su salud físicaes perfecta, jamás le aqueja mal alguno. Le decimos es el joven de lafamilia. Siempre muy bien vestido y sin dar que hacer a nadie, seocupa él mismo de su toilet, yendo personalmente a su sastre para ordenar sus vestidos, eligiendo las telas a su gusto.
En cuanto a tu observación respecto a que nuestros hijos debían estar con nosotros cuando salimos fuera de Londres, es real-mente muy justa, pero como nunca vamos más distante que a dos ótres horas de camino, si algo sucediese pronto irían a nuestro lado.
Además, como me ven tan alentada y capaz de manejar los títeres,no temen, o creen ser necesaria su compañía.
Ayer escribí a nuestro amigo el Dr. Saldías. Como recién hoy sé por la tuya de su sufrimiento a la vista, y mi carta la despa-ché por el vapor que zarpó ayer de Southampton, no he menciona-do en ella nada sobre esto, que realmente nos ha causado grandisgusto, pero esperamos que haya continuado en mejoría.
Que disparates los del artículo "Recuerdos de Rosas".
Dile a nuestro bueno y fiel amigo el Coronel Arnold que su contes-tación les ha tapado la boca cual merecen esa gente mal intencio-nada y cruel, que ni a los muertos dejan de atacar, siempre imperan-do en sus malos sentimientos el placer de la calumnia atroz.
Sólo una cosa observaré de ese artículo y es que ignoran- te de que jamás mi Maestro de Piano fuese un Francés el señorCoronel Arnold no lo ha desmentido. Mi Maestro durante muchosaños fue mí compatriota Dn. Marcelino Camelino, quien ganaba200 pesos mensuales y se los pagaba yo misma puntualmente al finde cada mes, sin tener que ir a pedírselos a mi finado Padre, quienme tenía provista de dinero para todos los gastos que [.]. Estebuen hombre Camelino me fue fiel hasta que murió, escribiéndomecon la frecuencia que le es permitido. A la verdad que el autor deese artículo no ha sido feliz en su redacción pues no tan sólo todoél es falsía, sino la invención sobre el maestro de Francés, que jamásexistió, y el cuento del mate tan zonzo realmente. Al señor CoronelArnold escribiré pronto agradeciéndole su amistosa defensa de mipobre Padre, y de mí, que tan de veras sé valorar su fidelidad ycariño.
Máximo te manda la copia de un artículo publicado en "La Prensa" de Buenos Aires. Como no te hemos conocido hermanaalguna creemos sea alguna persona de tu mismo nombre. Primerodice D. Antonino, después D. Antonio.
Siempre que te escribo cometo la falta imperdonable de no darte las gracias por la remisión de los periódicos que tantoentretienen a mi pobre viejo, quien lee ahora con más facilidad,pero lo que no obtiene para escribir, pues aún no puede hacerlo,excepto firmar, lo que hace en todo caso requerido.
Te he escrito una larga epístola, pícaro mimado. No nos olvides para con nuestro querido Dn. Pedrito.
Para darte motivo a coquetear con Tinita te encargo le escribas una cartita diciéndole estoy encantada con su carta del 24de Mayo y que pronto le contestaré pues hoy he escrito tanto queno puedo más. Cuidado con mezclar amores y zalamerías, pues si lohaces ya me las pagarás.
Toma un fuerte abrazo de mi Máximo, mil cariños de mis cuatro hijos. Dáselos por mí a todos los tuyos, y de ésta tu siempreamiga que te quiere más de lo que piensas, toma millones de cari-ños con un abrazo muy apretado Manuel de Rosas de Terrero.
50. Belsize Park GardensHampstead - London N.W.
Agosto, 18 de 1890 Mi queridísimo amigo Reyes El principal objeto de esta es comunicarte que ayer a las ocho y media de la mañana nos obsequió nuestra hija Ina, la esposade nuestro Rodrigo, con una nieta que presentó al mundo muyfelizmente y tanto la mamá como la hijita siguen perfectamente.
Como mi deseo era que fuese una mujercita, verlo satisfecho au-menta doblemente mi contento. Máximo está lleno de alegría y nohabla desde ayer que del satisfactorio evento. En fin, Reyes querido,gracias a Dios que todo ha pasado tan bien y ya no nos moriremossin ver a uno de nuestros hijos reproducido, lo que al menos yo,tanto deseaba y si nuestra Janie sigue el ejemplo de su hermanaIna, dándonos otro nieto, entonces el ser Divino colmará de venturanuestros últimos días. Sé bien cuanto gusto te lleva esta noticia,como que tanto te interesa sabernos contentos y desde ya acepta-mos con tu amigo Máximo el abrazo de congratulación que en cuantoleas ésta nos has de destinar.
Mi pobre Máximo ha estado tan preocupado y alarmado por los sucesos que han tenido lugar en nuestro país, que muchasveces he temido pudiese sufrir un nuevo ataque en su cabeza. Hoyque parece ha calmado la situación, está menos preocupado, pero como hasta hoy sólo tenemos las noticias por los diarios, aquí esta-mos ansiando por recibir los que vendrán de allá que nos explicaránlo que pasaba. Por supuesto que mucho nos interesa tener una tuyaque nos diga algo con certitud, pues eres la única persona que lo hade hacer y tu opinión siempre es la nuestra.
Si tienes ocasión escríbele a Dn. Pedrito en nombre nues- tro contándole somos abuelos. También a nuestro amigo el CoronelArnold. Y a los dos mil cariñosos recuerdos y saludos. Hubiere escri-to también a nuestro Dr. Saldías pero hoy con motivo del feliz even-to, he tenido muchas cartas que escribir con el parte oficial a nues-tras familias y ya no tengo tiempo. Todavía no conozco mi nietaporque a Ina le tomó el parto en la casa de su hermana, que está encambio de aire en una lindísima habitación de campo; sólo doshoras en el tren, toma ir de aquí, pero como Máximo no podía irtodos los días y yo jamás me separo de su lado, me contentaré conque vamos a verles cada cinco ó seis días. Su hermana es como unamadre para Ina, así estará muy bien cuidada.
A Dios amigo mío tan querido. Recuerdos a los tuyos y para ti un fuerte abrazo y cuanto más quieras de tu siempre amiga Manuela de Rosas de Terrero Septiembre, 2 de 1890 Mi queridísimo amigo Reyes Tu última es 5 de Agosto y me ocupo de ella con tanto placer como el que tuve al leerla , aunque las referencias que hacesen ella de los terribles sucesos que tuvieron lugar en nuestra queri-da tierra, nos disgustaron tanto más porque vimos por tu relaciónque se confirmaba lo que aquí, publicaban los periódicos, que comocomprenderás, nos tenían aterrados; mi pobre Máximo en tal estadode alarma y preocupación que mi ansiedad ha sido sin límites puestemía que le viniese un nuevo ataque cerebral, a la vez que mi cariñopor mi país me hacía temer las funestas consecuencias que tan estupendos sucesos, como tu bien clasificas, le traerían, asimismoReyes nos afecta aún la idea del tiempo que pasará antes que elorden requerido sea restablecido y tememos, que el asunto, suba ybaja del oro, nos hará sufrir mucho en el pago de nuestros alquile-res, como tu sabes, único recurso con que contamos, pues aquí notenemos ni un medio con que contar, por nuestra fatalidad, y siMáximo hubiera llevado mi deseo cuando recibió mi fortuna, noshabríamos librado de muchos disgustos por la alza del oro, y retardode remesas, que con frecuencia nos ha traído muy desagradablesdificultades y Dios sabe cuanto más nos resta que sufrir.
Vemos con verdadero pesar que tu pobre nieta Amelia, ha perdido a su esposo, el joven Olazábal ¡¡¡Oh Reyes!, que fin tanterrible le estaba destinado! Acepta tu también y todos los tuyosnuestras sinceras condolencias. A la desgraciada viuda se las dirigi-mos directamente y te pido entregarle o hacerle llegar esa tarjeta.
Máximo ha escrito él mismo el adjunto parrafo. Por la letra verás que su pulso no está peor y que la redacción está clara. No séque periódicos son los que desea se le devuelvan, pero como sumemoria es tan clara, no dudo están en tu poder o en el de nuestroamigo Saldías.
Como verás por la data de esta, estamos fuera de Londres, en un nuevo cambio de aire y en la costa del mar. Esta práctica escompletamente requerida por el estado de mi pobre Máximo y es loque le da la buena salud que tiene. Es este un lugarcito muy bonito,pero quieto y saludable. Es lo que particularmente, yo deseo, cuan-do salgo de Londres; y me propongo tener dos o tres semanas de undescanso y quietud que te confieso bien lo necesito. Ayer llegamosa encontrarnos con nuestro Manuel y Janie que estarán con noso-tros unos días. El día anterior de dejar Londres, fui a la casa en elcampo donde están Rodrigo y su Ina. Ésta como te participé en mianterior 18 de agosto, me regaló una nieta el día anterior. Es unapreciosísima criatura y estoy muy orgullosa de ser Abuela. Se cris-tianó el 27 del pasado; fuimos Máximo y yo sus padrinos y se lepuso Vera, Manuela, Helena. Se le llamará Vera. La mamá y la hijitasiguen perfectamente.
Mucho te agradecemos la noticia tan satisfactoria que nos das de nuestro amigo el Dr. Saldías pues estábamos ansiosísimos desaber de él y conocer en que posición se encontraba. Tuve una cartade él, 15 de julio, tan querida y bienvenida como todas las suyas. Leescribiré en primera oportunidad después de esta. Entre tanto salú-dale por nosotros, asegurándole cuanto gusto nos ha traído la noti-cia que nos das de él. A Dn. Pedrito dile cuanto quieras cariñoso. A nuestra Tinita voy a dirigirle unas líneas, aunque estando en misvacaciones el tiempo no me abunda para escrituras. Después dehaberme escrito lo que me ocupa, debes haber recibido dos o tresmías que te habrán tapado la boca y calmado temores. Tengo temorque te estoy poniendo mimado y quejumbroso. No me importa, unavez que tus quejas sean por cariño porque soy avara de que me lodemuestres, amen: (sic). Ya no tengo tiempo para seguir porqueJanie y otra amiga, están aquí sentadas esperándome para llevarmea dar un paseo en el campo.
Máximo te abraza. Mis hijos te saludan. Yo te destino cuan- to quieras y no puedo decir más, tu siempre amiga que ansía porverte.
Manuela de Rosas de Terrero PS. No recuerdo el apellido de familia paterna de tu nieta Ameliaque me disculpe si sólo le pongo el de su finado esposo. Perdona lomal escrita y llena de equivocaciones que va ésta, pues no tan sólola he escrito tan de prisa, si también con visitas presentes, no hepodido hacerlo con quietud.
Un fuerte abrazo de yapa.
InglaterraRoyal Norfolk HotelBognor Septiembre, 18 de 1890 Mi queridísimo amigo Reyes El 2 del presente, recién llegados a este lugarcito, te escribí avisándote recibo de la tuya querida 5 de agosto y ahora lo hago dela del 21 del mismo, que hace media hora me llegó y he leído encan-tada con tus zalamerías y cariños. Te lo pago avisándote sin demora,aunque no podré hacerlo en la extensión que deseo, pues de aquí espreciso despachar las cartas para la Mala del continente (sic), conanticipación y sólo puedo disponer de media hora. Así, esta vezpasaremos por alto galanteos que quedarán pendientes, pero nomenos afectuosos etc., etc.
Convenimos con tus opiniones respecto del estado de nues- tro país y aun del que hoy habitas y las publicaciones que hemosleído en los diarios de aquí, en los últimos días particularmente, noshacen conocer que la Administración Gubernativa (sic), tiene entremanos muy ardua empresa para establecer el orden requerido parael bien de esos países. No sabíamos que nuestro amigo Saldías,también había tomado parte en la empresa, pero Máximo creía fue-se así.
Mucho nos alegramos que se encuentre completamente res- tablecido de su molestia en la vista. Díselo así, con nuestros amis-tosos saludos y que pronto he de tener el gusto de escribirle. Nopuedo concluir sin pedirte me digas lo que te haya escrito Tinitarespecto al párrafo en que le hablo de ti, en mi última. Me finjocelosa, aunque reconociendo la ventaja que tiene sobre mí, para suscoqueteos, desde que ambos se encuentran disponibles.
Máximo me pide, está encargándome, no la concluya sin abrazarte en su nombre. Manuel y su Janie que están también aquí,te saludan cariñosos. Rodrigo y su Ina, muy buenos en Londres. Lanieta riquísima progresando satisfactoriamente. Ayer cumplió un mes.
A Dios picarón, pero más querido que nunca de tu afectuo- sa amiga que te abraza muy fuerte.
Manuela de Rosas de Terrero PS. Es realmente incomprensible la pérdida de mi carta a ti de mayo.
Felizmente nuestra correspondencia no nos trae compromiso. Sola-mente verán nuestros coloquios y como mi marido los consciente,estamos limpios de conciencia y libres de acusación injusta. Graciasmil por los periódicos que leemos con mi Máximo, ansiando siempreconocer lo que pasa por allá.
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Octubre, 22 de 1890 Mi queridísimo amigo Reyes Tu deliciosa carta Septiembre 22 con tus congratulaciones por el feliz nacimiento de nuestra nietita, expresadas con ese modode decir tan afectuoso, tan perfumado, que nos parece recibirlas en un ramo de exquisitas flores, me llegó hacen (sic) cinco días, preci-samente cuando me encontraba en nuestro querido "Southampton"y en cama, atacada por un fuerte resfrío que me decidió a regresarsin demora a mi rincón aunque completamente en contra de laopinión de nuestro Dr. Wiblin, que no creía prudente dejase todavíami cuarto, pero no estando buena, no se encuentra mejor conforteque los de su propia casa y era ya tiempo de volver a la nuestra dedonde habíamos estado ausentes 8 semanas. Por supuesto que encuanto llegué el Dr. Máximo, cumpliendo con las instrucciones delmédico principal Dr. Wiblin, me hizo meter en cama y recién hoy soypermitida salir de ella pero guardando mi aposento, desde donde tedirijo ésta con el placer que siento toda vez que me ocupo de tipícaro mimado, más querido de lo que tu piensas.
Había pensado que mi primera a ti ya instalada en mi cueva y en calma, sería una tan larga hasta fastidiarte su lectura, pero elromadizo tiene tan atormentada mi cabeza, que no puede cumplirsemi deseo y sólo me limitaré a pedirte saludes a nuestros fieles ami-gos el Coronel Arnold y nuestro inolvidable Dn. Pedrito. Al primerodile, que cada día estamos más gratos a sus demostraciones delealtad y respeto a la memoria de mi lamentado padre. ¡Oh Reyes!Con cuanto gusto le daría a ese amigo un fuerte abrazo, explicán-dole de viva voz, cuanto y que de veras valoramos su amistad! Esasjoyas, esos sentimientos, no se encuentran fácilmente en la vida.
Mi nieta es una preciosidad. La he encontrado con dos me- ses y días, riquísima, muy sanita y tanto Máximo como yo, estamoschocheando con nuestro tesoro. En este momento la tengo aquí, lanodriza con ella en los brazos. Es tan linda como la madre. Esperosea también tan buena como ella. Manuel y Janie están ausentes enuna casa de campo invitados para la caza de perdices. Creo quetendrán que irse a Buenos Aires en Diciembre o Enero. Es de urgen-te necesidad la presencia de Manuel allá, para arreglos financieros.
Esta vida Reyes, es una miseria. Para mí, su falta, aunque no serálarga, es un dolor, pero tu sabes que he dado pruebas de someti-miento virtuoso cuando el deber me ha impuesto sobrellevar lasexigencias de la vida.
Tu amigo Máximo te abraza. Rodrigo y su Ina te saludan. Yo te destino cuanto quieras y creo que no puedo decir mas.
Siempre tuya fiel amiga Manuela de Rosas de Terrero PS. A nuestro amigo el Dr. Saldías mil recuerdos amistosos. Había creído escribirle por este vapor, pero no me es posible por la pesa-dez de mi cabeza. No sé como he podido hacerlo para ti. Temohaberte escrito un estúpida carta, mal escrita, etc.
Los dos te agradecemos como siempre el envío de los periódicos,recortes, cartas de los amigos, etc. En cuanto a tus ideas respecto alo que ha pasado y aún tiene lugar en nuestra tierra, y en la quehabitas, como tu, amigo mío, lo lamentamos con el alma. QuieraDios dar acierto y energía a nuestros mandatarios, etc., etc. Miúltima a ti, fue el 2 de septiembre. Espero te llegó.
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Noviembre, 18 de 1890 Mi queridísimo amigo Reyes Creo mi última a ti, fue el 22 de Octubre o tal vez el 3 del presente. No extrañes esta incertitud, pues el resfrío con que regre-sé de Southampton, me tuvo muchos días con la cabeza tan pesa-da, que si recuerdo cuando lo hice, fue una carta zonza, y no anotésu fecha como tengo costumbre hacerlo siempre que te escribo.
Dos tan queridas y deliciosas como todas las tuyas, me ocupan hoy; la del 4 Octubre y 22 del mismo, que recibí ayer en laprimera incluida una tarjeta de nuestra querida Rosario, que contes-to felicitándola por el casamiento de su hija Rosarito que en ella mecomunica, lo que hago también a ti haciendo votos por la felicidadde los consortes. Toda esa tu citada es llena de expresiones decariño y como soy tan llorona, bastante me hicieron lagrimear tusafectuosas reflexiones, considerando tan justamente la extensiónde nuestro contento, al vernos abuelos. Sí, amigo mío, estamoslocos con la nieta quién continúa, criándose muy sanita y preciosa.
El abuelo se va a casa de Rodrigo, todas las mañanas a las nuevepara verla en el baño y vestirla y la pícara nena ya lo conoce y se ríemucho con él. En la misma me dices en PS. que notabas por unpárrafo en la que contestabas que mi ánimo sufría. Así era y elmotivo aún no está remediado, ni creo lo estará mientras mi hijoManuel no vaya a Buenos Aires para poner el remedio posible al malque nos agita, asunto (sic) Reyes, tanto mas serio cuando la contra-riedad nos la trae la extremada confianza que hemos hecho en per- sona querida, que todavía nos parece imposible nos trajese un dis-gusto semejante. Tu sabes que hoy sólo contamos para vivir con elproducto de las fincas que Máximo pudo recuperar de mi herenciamaterna. Así hijito, piensa cuanto sufre nuestro ánimo, cuando éstono es manejado como es debido. Manuel y Janie su esposa, saldránde aquí para Buenos Aires, a principios de Diciembre próximo y alfin del mismo y en cuanto se fije el día en que zarpe el vapor que loslleve, te lo avisaré en tiempo para que los veas en Montevideo o losrecibas en Buenos Aires, si te encuentras allí. En cuanto al tormentoque desde ya sufre mi ser todo por la próxima separación de mi hijoManuel, no hay palabras bastantes que la expliquen. Sin él, mequedo como un pájaro sin alas!.
Desde que su padre se fue a Buenos Aires, ha sido el Angel Guardián de su pobre madre. No doy un paso sin su ayuda niconsejo, particularmente desde que su padre en consecuencia delataque cerebral no puede ocuparse de cosa alguna, y aunque sea enmi elogio, te diré que soy la primera que he opinado que debe sindemora ir personalmente a nuestra tierra para arreglar esas contra-riedades, que si no lo hace uno de mis hijos, nos será fatal. Mi hijoRodrigo es excelente y de una inteligencia muy superior, pero éltiene sus negocios que atender y no puede prestarme la asistenciadiaria como lo hace Manuel que está empapado en el manejo decuanto poseemos y gastamos. Él te contará nuestras cuitas. Entretanto, no menciones a nadie estos mis desahogos contigo. Por su-puesto que mi pobre Máximo sufre también mucho y esto da tantamás ansiedad a mi carácter siempre dispuesto a sufrir por todo ycon todos. Ahora pasaré a tu última tan buena, tan afectuosa yriquísima que me ha traído el gran gusto de conocer la mejoría denuestra querida Tinita, asegurándolo la tarjeta de Lucio a ti y sucartita a mí. Yo había visto en los diarios lo gravemente enferma queestaba y estaba llena de cuidado y ansiedad. Gracias mil a quientodo lo puede y esperemos que su Divina Gracia nos la conservarápor muchos años. Mañana escribiré a Lucio y tal vez a ella.
En cuanto a lo que tuvo lugar en esa nuestra Buenos Aires y que según tus vistas aún mucho quedaba que temer, bien compren-derás cuanto lo lamentamos como argentinos y patriotas. Estosúltimos días tuvo lugar aquí, gran alarma financial (sic). Dicen quela casa Baring Brother se ha salvado en un hilo. Y todavía es mucholo que se habla. Dios los ayude y en su consecuencia a nuestrasfinanzas en esa. Haré mañana lo posible para escribir a nuestro Dr.
Saldias. No me gusta estar en deuda con un amigo que tanto quere-mos, pero Reyes, es una fatalidad ser una para tantos y te confieso estoy en gran retardo de contestación a mis amigos. A Diosqueridísimo amigo. Máximo te abraza. También mis cuatro hijos yde mi parte toma cuanto quieras pues te doy carta blanca.
Tuya mas afectuosa que nunca Manuela de Rosas de Terrero PS. He tenido mucho gusto en recibir la tarjeta de tu nieta la señoraAmelia R. de Olazábal, díselo con mi saludo cordial. A el CoronelArnold y Dn. Pedrito mil recuerdos de estos sus viejos amigos, que ati te agradecen muy de veras los periódicos, recortes, etc. Máximoestá esperando ésta para llevarla al correo y es última hora.
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Noviembre, 25 de 1890 Queridísimo amigo mío Reyes Desde ayer tengo en mi poder la tuya 27 Octubre último incluida una de nuestro amigo el Dr. Saldías para ti y el recorte de"El Diario" que publica una solemne falsedad, pues Máximo ni tieneen su Archivo, tales manuscritos ni cosa alguna de que el Dr. Saldíasno tenga conocimiento. Tu contestación a este amigo, fue, como sila hubieras escrito de acuerdo con Máximo, quien así me encarga telo diga, pidiéndote asegures al Doctor, que jamás saldrá de su poderpapel o documento alguno, que pueda ser de utilidad a él, para elgran trabajo de que se ocupa, si no para ponerlo en sus manos.
Agregamos ambos nuestros saludos afectuosos para ese buen ami-go, a quien creo del caso le hagas llegar esta.
Cuanto me complace la mejoría de nuestra Tinita. Quiera Dios continúe.
Toma un abrazo de mi viejo y otro muy fuerte, de tu siempre Manuela de Rosas de Terrero PS. Espero que esta, te llegará sin demora. Es la primera vez queescribo por esta línea. Te la duplicaré por el próximo vapor.
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Diciembre, 2 de 1890 Queridísimo amigo mío Reyes Te envío el duplicado de mi contestación a tu última que despaché "Vía Liverpool". Curiosos, como estamos, por disipar laincertitud en que estaba nuestro amigo Saldías, he creído oportunorepetirla por el "vapor francés" que como es pronto, pudiera llegarteantes. Lo hago también por darle el gusto al pobre Máximo, quienestá preocupado con la idea de que el Dr. Saldías tema le hayaocultado esos manuscritos, que con tanta falsía, el escritor mencio-na. Si tenemos el contento que ese nuestro amigo, realice su pro-yectado viaje a estos mundos, como antes, estará el Archivo queaquí existe en poder de Máximo, a su entera disposición.
En mi anterior te expresé, cuanto gusto teníamos en cono- cer la mejoría de nuestra Tinita, hoy lo repito con nuevas noticias deque seguía restableciéndose, dadas por su nieto Manuel García, queestá en Londres. Gracias a Dios Nuestro Señor, sin fin.
Como siempre que te escribo lo hago apresurada por tener otras cartas que me ocupen (sic), muchas veces olvido mencionartecosas que no debiera demorar, y una de ellas es haberte dado gra-cias en mi penúltima en nombre de Ina y en el mío, por la preciosatarjeta que enviaste a nuestra preciosa hijita Vera, la que sigue crián-dose perfectamente, muy sanita y empieza ya a entretenernos consus sonrisas y el Abuelito loco de contento porque ya le conoce y leecha los bracitos. Fue una idea tan cariñosa como festejada portodos nosotros, la de mandar a la nena, ese recuerdo. Su mamá sela va a guardar para que cuando esté en edad de conocer de él, loagradezca y venere al fiel amigo de sus abuelitos, que se la destinó.
Vemos que las cosas en nuestro país, respecto a finanzas andan engran dificultad para salir de los compromisos que les abruma. Diosles dé acierto y energía a nuestros gobernantes. Bien comprenderáscuanto nos agita esa situación, como que vivimos tan solo, de loque allí tenemos. Te dije en mi anterior que mi hijo Manuel, partiríacon su esposa para Buenos- Aires, muy pronto y que su salida deaquí está ya decidida se efectúe el 30 de este mes por el vapor de laMala Real (sic) "Fagus" que zarpará aquel día de "Southampton".
Allá te va, un pedazo de mi corazón! Ese Angel, compañero insepa-rable de su pobre madre, hoy más que nunca, por el estado en quese encuentra su buen padre, una necesidad su compañía y auxilio inmediato para mí, pero Reyes, su presencia allí, es absolutamentenecesaria sin pérdida de tiempo, para poner el remedio posible enun asunto concerniente a nuestros intereses allí y del que te impon-drá. Estoy cierta que en conocimiento de lo que nos pasa, tendráscompasión de tus dos ancianos amigos, que cuando creíamos estaren manos de personas honradas, hemos tenido un desengaño, quenos ha traído un sufrimiento atroz, yo, en particular Reyes, que pormi carácter, sufro con todo y por todos. En fin, aquí quedamos alcuidado de nuestro buen hijo Rodrigo, quien estoy cierta nos aten-derá en cuanto le sea dado, pues él tiene que atender a sus nego-cios, lo que hace con mucha contracción, gracias a Dios. Su esposatambién, será mi compañera porque es muy buena y cariñosa paramí. Yo Reyes, que me había imaginado que después de tanto sufrirdurante la larga separación de Máximo y tantas otras contrarieda-des, que habían surcado mi vida antes, Dios me acordaría una vejeztranquila "Que su voluntad sea cumplida" Ten cuidado de encontrar a mis hijos cuando lleguen a Mon- tevideo o en Buenos Aires. Así pensarán que son tuyos también yrecibe el abrazo y un beso cariñoso que te dará Janie en mi nombre.
A Dios mi amigo querido. Los seis te abrazamos. Recuérdanos a tus hijos y piensa siempre con el sincero afecto que lo hace en titu amiga invariable.
Manuela de Rosas de Terrero PS. Perdona lo mal escrita y llena de equivocaciones que va ésta. Laseparación próxima de mi Manuel me tiene estúpida. Después eldeseo de llenar tantos deberes que quedaron bajo mi cuidado me hade dar ánimo y conformidad con mi destino. Sobre todo tener queatender a mi viejo cual es necesario en su estado, me impone tenerenergía y no demostrarle cuanto sufro.
Otro adiós amigo del alma 50 Belsize Park GardensLondon N.W.
Diciembre, 3 de 1890 Queridísimo amigo mío Reyes Ayer te escribí por el "French Packet" mandándote el dupli- cado de mi contestación a la tuya 27 de octubre y aquí estoy otravez aunque medio muerta por tanto escribir los últimos días, peroIna ha venido a pedirme te envíe las adjuntas tarjetas pues desea telleguen antes de las Pascuas. También yo quiero expresarte por miviejo y por mí, nuestro ardiente deseo porque el nuevo año 1891que estará ya a empezar cuando te llegue ésta, te sea tan propiciocuanto con todo nuestro cariño lo deseamos, como a los tuyostodos, particularmente a mi ahijada Rosario, a quien te pido se lodigas, dándole un fuerte abrazo. Los mismos sentimientos te pedi-mos expreses por nosotros al Coronel Arnold y a nuestro Dn. Pedritoy sus familias, pues este año el pesar en que estoy por la separaciónde mi Manuel, no me permite tomar la tarea que otros años paraenviar tarjetas a los amigos y no puedo hacer excepciones, siendotantos. Así con estos dos, haznos quedar bien cual tu exactitudsiempre lo hace.
Toma un muy afectuosos abrazo de nuevo año de Máximo y otro con cuanto más quieras, agregado de tu siempre amiga.
Manuela de Rosas de Terrero 50 Belsize Park GardensHampstead - London N.W.
Diciembre, 18 de 1890 Queridísimo amigo mío Reyes Acababa de cerrar mi última por la Mala Francesa (sic), cuan- do me llega tu deliciosa tan afectuosa como todas, 22 de Noviem-bre y no quedaría tranquila ni mi cariño para ti, satisfecho si dejasede decírtelo aprovechando el poco tiempo que me resta antes demandar mis cartas al correo, pues pronto será la hora precisa.
Pasaré por alto, pero guardándolas en mi corazón, todas tus zalamerías y requiebros, pues no me dará el tiempo para retribuirlascon minuciosidad que merece tu amabilísima elocuencia y así con-testarte con la seguridad que te doy, del placer que me ha traído tucitada y que el espléndido pensamiento lo valoro tanto, cuanto meha halagado el pensamiento del amigo querido en destinármelo. Lovoy a poner en mi libro de oraciones, marcando la que siempre dirijoal Divino Ser por tu felicidad.
Hoy escribí una cartita saludo de año nuevo anticipado a nuestro amigo Saldías. Algo toco en ella sobre el asunto de losmanuscritos y como pronto te llegará mi contestación a la tuya del27 de Octubre, espero que la veracidad de mis palabras como lodigo a él, habrá disipado su injusto temor. Y Máximo me pidiódecirle que lo autoriza para que si lo cree conveniente desmienta lapublicación en su nombre. Gracias por la remisión de la carta denuestra pobre Tinita y te la devuelvo. Pobre amiga, esos ataques sontan repetidos que si alguno viene y la encuentra en el estado dedebilidad en que estaba, y en su edad avanzada, sería milagrosanueva mejoría. Pero confiemos en que Dios, nos la ha de conservarpor muchos años todavía. Mucho me alegra que tuvieses la idea deir a Buenos Aires porque tu visita le dará tanto gusto. Estoy tan maltemplada, ya atormentada con la separación de mis hijos, que no selo que hago y si, esta es puramente un lote de zonceras no teextrañe.
Te dije en mi anterior que saldrían para Buenos Aires el 30 del presente en el "Fagus" que zarpará ese día de Southampton.
Janie lleva mi especial encargue de darte un abrazo y un beso.
Cuidado con que me lo correspondas dándole otro. Ella me diceque te lo prevenga pues los hombres en Buenos Aires son tan esqui-vos para dejarse besar de las damas. En cuanto a lo que pasa enBuenos Aires y en Montevideo, bien alcanzarás cuanto nos agita yalarma. Mi pobre Máximo en cuanto se despierta en la mañana,empieza a revisar los periódicos ingleses, para ver lo que traen lostelegramas. Desgraciadamente siempre es desagradable y las noti-cias de las finanzas del gobierno aterrantes. Qué va a suceder, Dioslo dirá.
Máximo me pide las cartas pues es él quien las lleva. Cree- mos que está muy mejor (sic) porque lee con mas facilidad. Tomasus recuerdos y los de mis hijos y él como yo te abrazamos muyfuerte, pero yo mas que él.
Manuela de Rosas de Terrero Siempre que te escribo he olvidado darte recuerdos de Dn. Joaquína Moreira y a Rosario también.
Gracias por los periódicos. Máximo los devora ¡Que letra! Es vergon-zoso que te escriba así.
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Reyes amigo mío tan querido Mal templada por la reciente separación de mi Manuel y mi hija Janie su compañera, a más, muy ocupada llenando mis deberesde fin de año, y el nuevo ya empezado, en arreglos y pago de cuen-tas, etc., etc., pues que mi alivio y secretario se me fue, dejándomeuna larga lista de instrucciones a cumplir que espero (Dios Median-te) pueda desempeñar a su satisfacción en goce de la buena saludque su Divina bondad me acuerda hoy, pues que si no es así, tendréque delegar el manejo doméstico, con lo que tu amigo Máximo, noestaría muy conforme, por más que me oiga algunas veces refunfuñosy quejumbres de lo cansada que estoy. Bien pues, de mal humorcomo dije antes y con poco tiempo para ser tan extensa cual deseo,te saludo amigo mío, tan querido, deseando que este año hayaempezado y continúe para ti y los tuyos tan venturoso cuanto pue-da serlo.
Cuando recibas esta ya te habrás abrazado con mis hijos y recibido y correspondido a Janie el beso que me prometió darte.
Sólo hacen cinco días que partieron y tanto su padre como yo, losextrañamos mucho. Yo siempre lagrimeando como que soy tan llo-rona.
Adiós hijito, mi amigo predilecto. Rodrigo y su Ina te salu- dan. La nieta está riquísima y te manda un besito. Máximo te abrazay yo también muy fuerte, porque soy tu amiga tan sincera.
Manuela de Rosas de Terrero PS. Al Dr. Saldías, Coronel Arnold y nuestro Dn. Pedrito, nuestrosrecuerdos. No se si sabes que el 30 de Enero es el cumpleaños denuestra amiga Tinita. Si estás en Buenos Aires ese día, visítala pormí dándole un abrazo. Mis hijos tiene la misma recomendación. Nome parece ésta tan corta como anuncié sería. La verdad que eres ungran mimoso y que te quiero más de lo que tu piensas.
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Febrero, 3 de 1891 Reyes, amigo mío tan querido Te escribo en este día, aniversario de tanta fatalidad para nosotros. Quien todo lo dispone, así lo quiso, sigamos sometidos asu Divina voluntad. Dos tuyas, tan buenas, tan amistosas y riquísi-mas como todas, me ocupan a la vez y son las de Diciembre 22 yEnero 3, recién recibida ésta. La primera es un conjunto de expresio-nes, consoladoras, con que bien me pruebas el vivo interés quetomas en la pena que aqueja mi corazón, por la separación de mibuen Manuel. Gracias sin fin, amigo mío, tus palabras me hacenmucho bien y el alivio a mi malestar es positivo. El 24 del pasado alas 11 de la noche, recibí el "telegrama" de Manuel avisándome sullegada a Buenos Aires. Piensa cual sería el contento de su pobrepadre y el mío al saberlo ya en tierra firme. Sin duda que el díaanterior, tuvieron el gusto de abrazarte en Montevideo y es muchomi deseo por tener tu carta y la de ellos en que me cuenten eseencuentro que confieso, tanto le envidio.
Tu segunda citada, nos ha traído a tu amigo Máximo y a mí, una verdadera satisfacción al ver por ella que estaban ya en tu poderlas mías contestación a la tuya del 27 de Octubre, y que estabas tancomplacido con mi contestación y explicaciones. Tú nos conocesbien y nos juzgaste cual merece nuestro proceder siempre claropuro y sin mancilla. No dudamos que nuestro Dr. Saldías quedesatisfecho y también complacido. Tuve una carta suya 26 de Di-ciembre, mucho gusto nos trajo, le apreciamos tanto. Veo con grancontento que la mejoría de nuestra querida Tinita continuaba.
El 30 último cumplió 75 años. Si se cuida vivirá mucho más todavía, porque su constitución es fuerte y ésto lo prueba cómo haresistido a los terribles ataques que en los últimos años le han mo-lestado tan cruelmente.
Entra mi sobrino Manuel García, que viene a despedirse para ir a Buenos Aires. Como su nieto la verá a Tinita y le dará, losmuchos cariños que le recomendaré darle por mí.
Ina que también está aquí, te promete su retrato y el de su Vera, muy pronto, yo te lo aseguro que ese tesorito está riquísimo.
Nos tiene locos a los abuelitos.
A Dios amigo de mi alma. Toma un fuerte abrazo de mi viejo y otro con cuanto más quieras de tu siempre amiga.
Manuela de Rosas de Terrero Gracias por los diarios. Mi pobre Máximo los devora. Ahora puedeleer. Me voy a mi visita.
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Reyes, queridísimo amigo mío Dos tuyas tan deliciosas y bienvenidas como siempre son, me ocupan a la vez y son las del 18 Enero y 26 del mismo. En laprimera me decías el estado de agitación en que te encontrabasesperando ya tan inmediato el momento de la llegada de mis hijos ycon tanta timidez el cumplimiento del encargo que llevaba la pícaradesobediente Janie para ti. Por la segunda veo lo mal que se haportado faltando así al mandato de su madre y lo que me es incom-prensible, pues ella aceptó la comisión con tanto gusto y entusias-mo y no es persona de tener escrúpulos zonzos, como que es muyinteligente y social. Yo lo atribuyo al estado de fatiga en que meescribió, había llegado a Montevideo por el mal dormir y mareo entodo el viaje. Le acabo de escribir preguntándole que motivo hubopara que no cumpliera mi encargo, lo que me ha sido tanto maslamentable porque jamás me ha dado motivo de disgusto por faltade condescendencia en llenar aun el más mínimo de mis deseos. Mealegraré le hayas escrito lo que te proponías y yo para seguir conperfección el asunto, he copiado el párrafo de tu citada últimareferente a tu [desapointy] (sic) por no haber recibido el beso queesperabas de la bella inglesa, cuyo dictado es tan expresivo tocantey lleno de gracioso entusiasmo que al fin de tus palabras he agrega-do que "lo que mas siento es no haber sido yo la portadora de eseósculo afectuoso, que te lo hubiera dado acompañado de un sin finmas". Veremos que me contesta la culpable y de cierto que cuandolea ese tu párrafo tan lleno de espiritualidad, se va a encontrar conque su falta es tanto mas imperdonable.
Nuestro Dr. Saldías me escribió con fecha 15 de Enero, una de sus lacónicas cartas, pero siempre amable y llena de interés, para su amigo Máximo y para mí. Quedaba contento con mi explicacióndesmintiendo el absurdo artículo sobre las memorias. Es de creerque se hayan visto ya con mis hijos pues me prometía visitarles. Hetenido ya dos cartas de ellos después de su llegada a Buenos Aires.
Manuel muy ocupado con nuestros asuntos. Janie sofocada por elcalor, mas aún asimismo, no paraba en casa y se divertía bastante.
Habían visto a nuestra querida Tinita y siento decirte la habían en-contrado muy delgada mostrando en su apariencia la seriedad delataque que había sufrido. Como Janie le dijo que yo le había escritopara el día de su cumpleaños, le dijo no le había llegado y temía sehubiese extraviado durante su ausencia del pueblo. Si vas a BuenosAires, hazle una especial visita de mi parte. Las últimas noticiaspublicadas respecto a la revolución que hubo de estallar en BuenosAires contra el gobierno y ataque hecho al General "Roca", con elhorrible objeto de matarle, nos trajo el disgusto y alarma que com-prenderás, felizmente después nada más se ha publicado pero se-gún cartas particulares de esa no hay confianza en la situación. Lascartas de Manuel anunciándonos la reducción de nuestras rentas enconsecuencia de la situación financiera del país y suba del oro, nosha puesto en la mayor aflicción pero qué hacer ? Apelar a poner lamayor posible economía doméstica en práctica pero temo no teneryo la bastante capacidad para efectuarlo con buen suceso y así ledigo a Manuel que ser ama de llaves con necesidad de economía, noes tan fácil para el buen desempeño. Pobre mi hijo, su misión esmuy ardua pero de cierto que obrará con acierto. Debo concluirpues la hora del correo llega ya. Tu amigo Máximo te abraza. Mishijos Rodrigo y su Ina te saludan y la riquísima nieta, que acaba deestar aquí te manda un besito. Ella no es tan esquiva como la tía yestá preciosa. A tus hijos recuerdos cariñosos en particular a nues-tra Rosario. De mi parte toma todo lo que es afectuoso y sinceroporque tanto te quiere tu siempre amiga.
Manuela de Rosas de Terrero PS. Gracias por la remisión de la carta de nuestro buen y queridoamigo el Coronel Arnold. A él como a nuestro Dn. Pedrito mil re-cuerdos amistosos.
Marzo, 25 de 1891 Mi queridísimo amigo Acabo de recibir su buena cartita del 22, gracias por haber Ud. pensado en mí. No lo he olvidado, algunas veces he podidoescribirle pero me ha faltado el espíritu. Estoy pasando hace ya dosmeses por terribles emociones, mi pobre hija Eduarda lleva este tiempode grave enfermedad y los médicos casi desesperan de salvarla,piense Ud. mi querido Reyes en su pobre amiga en tales momentoscon un físico tan quebrantado; yo misma y todos los de mi afectose sorprenden de cómo resisto, pero Dios no me abandona en losmomentos supremos cuando lo invocamos con viva fe. No puedoser mas larga porque sería para amargar más estas líneas escritascon sumo afecto. La mujer Janie Terrero, la Inglesa ha estado muygrave. De la tierra no le hablo porque no se sabe como se ha dehablar de ella. El General ha de estimar sus recuerdos, como losestima su amiga que tanto le quiere.
Agustina de Rosas de Mansilla 50 Belsize Park GardensHampstead - London N.W.
Reyes, amigo mío muy querido Me ocupan a la vez dos tuyas, tan zalameras y picarescas como todas. Son las del 22 y 26 de Febrero. En la primera incluistedos de mi hijo Manuel y una tarjeta de nuestra Tinita todas para ti.
Dejo las de Manuel por no creer necesario devolverlas pero la denuestra querida mimada te la envío, porque sé tendrás gusto enconservarla. Pobre amiga, mis hijos me dicen la encontraron muycambiada en apariencia pero en su amabilidad, siempre la misma.
Todavía no he recibido la contestación de Janie a mis reproches porsu falta de obediencia al cumplimiento de mi comisión para ti. Suscartas últimas son del 28 de Febrero y como después han llegadotres vapores, no sabemos a qué atribuir no tener ya otras posterio-res. Tu citada del 26 ha venido con mucho retraso, recién ayer larecibí. Parece que en este mundo anda todo fuera de lugar, así no hay más que tomar las cosas como vengan y felices son los quepueden hacerlo.
Antes que me olvide voy a darte un recado de mi hija Ina. Te dice "que si ella algún día tiene oportunidad de llevar para ti igualencargo mío al que llevó Janie, no tan sólo te daría el beso por mí, sitambién (sic) unos cuantos muy bien dados por su parte porque tequiere mucho, aun sin conocerte, no tan sólo porque eres mi amigopredilecto, sino porque tomas tanto interés en su Vera", que por miparte te aseguro, está monísima y nos entretiene mucho ya. Enoportunidad te irá su fotografía y la de la mamá.
No estamos de acuerdo ni su papá ni yo, con el pronto regreso que se proponía efectuar nuestro Manuel. Una vez hecho elsacrificio de la separación, gasto de viaje, etc. sería mejor, por mu-chos motivos que quede allá dos o tres meses más; pero parecíadecidido cuando escribió su última a dejar Buenos Aires al fin deeste mes o principios de Mayo y aún me dice no mandarle cosaalguna después de recibirla, solamente escribirles cartas cortas.
Tuve carta de nuestro Dr. Saldías datada en Las Conchas 23 Febrero. Nos da la grata esperanza de ser probable le tengamos enésta, en este mes o en Mayo. Tal vez vengan reunidos con mis hijos.
Como su sociedad es tan alegre y agradable para Manuel y Janie sucompañía será de verdadero contento. Gracias por la copia del pá-rrafo de su carta a ti. Mucho hablaremos con ese buen amigo detodo y de todos esos envidiosos que le atacan porque no son capa-ces de emprender un trabajo que sólo una cabeza y corazón tanfavorecidos por el Ser Divino, pueden llevar a fin una obra tan gran-diosa. ¡Cuánto deseamos leerla.
También te agradecemos los periódicos y recortes de las publicaciones de nuestro querido amigo el Coronel Arnold. Dile quelas hemos leído con el contento tan natural a un corazón agradeci-do y que siento muy de veras no podérselo decir de viva voz dándoleun fuerte abrazo. Pronto le he de escribir, amigos tan leales como esél, son un tesoro invalorable. Dios nos lo conserve. A nuestro Dn.
Pedrito mil recuerdos. A Rosario un beso de Máximo y otro mío.
Para ti, amigo de mi alma, otro correspondiendo al tuyo tan expresi-vo y cariñoso.
De mi viejo, tu amigo, un fuerte abrazo y soy como siempre tu tan fiel amiga.
Manuela de Rosas de Terrero 50 Belsize Park GardensLondon N.W.
Reyes amigo mío tan querido Contesté el 2 de Abril último, las tuyas afectuosas 22 y 26 de Febrero, hoy me ocupa con tanto gusto como entonces, la del29 Marzo, tan buena, tan amable y llena de conceptos que mellegan al alma y me consuelan. Gracias pues por ella.
Te devuelvo la carta de nuestra Tinita. Veo, según te expli- cas respecto a nuestra Janie, que no habías comprendido la palabra"grave" que ella empleaba para contarte, que esa mi pobre hija habíaestado gravemente enferma. Ciertamente Tinita empleó un modo deexplicar el caso tan secamente y aún ajeno de ella que es tan cariño-sa llamando a nuestra hija "la mujer Janie Terrero la Inglesa" que yomisma si no hubiera estado en conocimiento de la terrible enferme-dad que le aquejaba lo hubiese tomado al leer la carta, en el sentidoque tú le tomaste. Pero como Tinita te escribía tan enferma y pre-ocupada por la enfermedad de su hija, debemos excusar su laconis-mo y sequedad al nombrar a su sobrina que estoy cierta no le hadado el más mínimo motivo de ofensa y que la visitó tan prontocomo llegó a Buenos Aires acompañada de Manuel.
Manuel me comunicó la grave enfermedad de Janie el 9 de Febrero. Tenía ya dos semanas el ataque (una fiebre tifoid) (sic). Elpobre mi hijo trató de ocultarme tanto tiempo porque conociendomi genio, temía la ansiedad y alarma en que me pondría la noticia,lo que sucedió, Reyes, y mi sufrir ha sido tal, que me he pasadonoches enteras sin dormir y en un malestar que ni comer podía. Laidea de estar mi hija, a quien tanto quiero, tan enferma, lejos de milado, en país extranjero, asistida por gentes extrañas en cuartosalquilados y a mi buen Manuel velando noche y día a su tan amadacompañera, en un estado de preocupación horrible pues temía per-derla, a la vez con su ánimo abrumado de angustia por el estadofinanciero de nuestro país, que tanto mal debiera traernos, ha sidoterrible para tu pobre amiga y agrega a todo esto la inmensa agita-ción, el tormento que me consumía temiendo que mi hijo tomase elmal que sufría su compañera. Gracias sin fin al Divino Ser que noabandona sus criaturas. En las últimas cartas nos aseguran quedar ya la paciente en convalecencia y aún pudo escribirme una cartita el4 de Abril la que ha sido un cordial para su buena madre (sic).
Manuel me dice con la misma fecha, que si Janie seguía fortalecién-dose y se encontraba con bastante fuerza para emprender el viaje,zarparían de Buenos Aires el 13 de este mes en el vapor "Clyde".
Piensa amigo mío querido cuales serán mis impresiones al abrazar ytener ya a mi lado a esos seres amados.
Todos los años salimos a pasar este mes en la costa del mar y como tanto mi viejo como yo éste más que otros necesitamoscambiar de aire, pues que nuestra moral tanto ha sufrido, saldremosde aquí para "Hasting" el 5 del presente. Pobre Máximo, el estadode Janie y el de nuestro país, tan incierto y realmente lamentable, lehan puesto tan nervioso, que te aseguro muchas veces he temido lesobreviniese un nuevo ataque. Los diarios que le enviaste le handistraído mucho, y tanto más te los agradece porque durante losdos últimos meses le han faltado los que siempre le vienen de Bue-nos Aires.
Bien pues queridísimo mío, tú ves que no hemos estado entre flores pero es así la vida. "Paciencia" es gran virtud, pero,hijito, tengo temor que yo no la practico. Cuando escribas a nues-tro amigo el Dr. Saldías, Coronel Arnold y Dn. Pedrito, salúdales conel cariño de siempre por nosotros. Para ti, mis cariños de mi Máxi-mo, de Rodrigo, su Ina y un besito de mi riquísima nieta, que estámonísima.
Creí escribirte largamente esta vez pero no puedo hacerlo, pues estando próxima a salir de la cueva, tengo mucho que arreglary no poco hoy y mañana que escribir. Sólo estaremos fuera un mes,pues vendremos a recibir a los hijos al principio de Junio.
¿ Qué quieres que te de ? Toma lo que más quieras pero sin despreciar el fuerte abrazo con que te asegura tanto te quiere tusiempre amiga.
Manuela de Rosas de Terrero 50 Belsize Park GardensHampstead - London N.W.
Mi queridísimo amigo Reyes: Contesté la tuya 29 Marzo el 1° de Mayo antes de salir de Londres para la Costa del mar donde pasamos tres semanas en quie-tud, y gozando del benéfico aire que fuimos buscando y que tantoa mi viejo como a mí, nos ha hecho mucho bien. Allí recibí tu últimatan deliciosa y afectuosa 2 de Mayo, de que hoy me ocupo con elcontento que siempre siento cuando converso contigo de este modo,ya que no me es posible hacerlo de viva voz.
Ina se puso muy contenta cuando le leí tu zalamero párrafo y como está embobaba con la hija, todo lo que es afectuoso para lanena le llega al corazón. Me dice que el 20 de Mayo te mandó sufotografía con la riquísima Vera en sus brazos, y que te diga esperate llegue y la aceptes como una prueba de amistad y gratitud por tubuen recuerdo para ella y su hijita, a quien guardarás reuniéndola ala anterior, la preciosa tarjeta que le has destinado. Está riquísima lamuchachita, ya con cuatro dientes y tan buena y pícara que nosentretiene y hace reír con las gracias que empieza a desplegar. Sivieras a Máximo chochear con la nieta y la picarilla le hecha losbrazos y empieza a tironearle la barba. Dios nos ha mandado esetesoro, único entretenimiento que alegra nuestra ancianidad. Quie-ra su Divina Bondad conservárnosla. Te manda muchos besitos enretribución de los infinitos que le he dado por ti y si Ina viene antesque cierre ésta certificará que he cumplido tan deliciosa comisión,según es tu deseo. La pobre Janie estoy cierta que mucho sentiráno verte al dejar el Plata, y sin llenar mi comisión. También mi buenManuel lamentará no darte el abrazo de despedida y traerme tusnoticias vivas, pero si eras llamado a el Rosario Oriental por la enfer-medad de tu nieta, sólo nos resta lamentarlo doblemente al consi-derar el triste motivo que te obliga a dejar "Montevideo" y aceptanuestros sinceros deseos porque tu querida pariente se haya resta-blecido. La enfermedad de nuestra Janie fue una cosa muy seria,pero Gracias a Dios ya restablecida han podido efectuar su regresoen el "Clyde" y mañana les tendremos a nuestro lado, pues eseespléndido vapor ha traído un viaje muy pronto. Piensa cual será mifelicidad y la de mi pobre viejo, al tenerlos ya a nuestro lado.
Pobre Manuel, mucho le hizo sufrir la enfermedad de su Janie; el estado de las finanzas tan terrible de País (sic) le trastorna-ba la cabeza de tal modo, que sus cartas eran tan alarmantes res-pecto a nuestras rentas, que tanto a Máximo como a mí, nos hantenido en la mayor agitación, y como según vemos por los diariosaquí, aquella situación en vez de mejorar sigue de peor en peor, esmucho, Reyes, lo que sufre nuestro ánimo, y la presencia de nuestrohijo Manuel aquí, hará que resolvamos que medida tomar si tal situación sigue.
Me dices, nuestro amigo Saldías extrañaba no haber recibido cartanuestra durante los dos últimos meses, cuando te escribía, estoycierta no le debo contestación, pero no hubiera guardado etiquetacon él y le habría escrito sin esperar otra suya, pero como en suúltima me decía que tal vez en Abril o Mayo, se pondría en viajepara ésta, he creído mejor no hacerlo, pues mi carta tal vez no leencontraría en esa. Tal vez Manuel nos diga algo a su respecto, y siaún su viaje no está decidido, le escribiré por el primer vapor. Entretanto, salúdale por sus viejos amigos haciéndolo también cariñosa-mente con nuestros buenos amigos el Coronel Arnold y Dn. Pedrito.
Nada más sé de la enfermedad de Eduarda Mansilla que lo que te dice su madre. Pobre Tinita, en su estado tan delicado desalud es tanto más de compadecerla por su sufrimiento por la enfer-medad de su hija. Pronto le he de escribir. Por mis hijos he de sabercomo quedaba y que es lo que aquejaba a Eduarda.
A Dios mi amigo tan querido. Tu amigo mi Máximo te abra- za. Rodrigo se fue hoy a Southampton para recibir a su hermano.
Ina y su nena entran en este momento. ¡Espléndidas las dos!.
De mi parte toma un amistoso beso y un fuerte abrazo.
Siempre tu amiga fiel Manuela de Rosas de Terrero PS. Y en prueba de verdad certifico que mi Madre casi me ha muer-to mi hijita a besos dándoselos por Ud. Señor Reyes Ina de Michalowsky de Terrero La próxima llegada de mis hijos me tiene tan agitada que ni sé comohe escrito ésta. Perdona todas las faltas.
Máximo te agradece vivamente los diarios y yo no menos por lo quetanto le distraen.
50 Belsize Park GardensHampstead - London, N. W.
Reyes amigo mío tan querido Contesté tu última creo el 3 de Junio, creí haber tenido otra por el "Vapor Francés" que llegó ayer, pero quedé chasqueada(sic). Tal vez mañana por el "Magdalena" me venga algo. Mis hijosllegaron el 4 de Junio buenos los dos, pero sintiendo no habertenido el gusto de darte el abrazo de despedida. Janie el beso tanhablado y que estaba dispuesta a dártelo antes que tú se lo pidie-ras, pues dice que si lo hubieras hecho cuando la conociste nohabría habido tanto habladero (sic) como ha habido, atribuyéndolela falta, cuando hubiera tenido tan gusto en dártelo. Pero basta deesto, pues he escrito tanto los últimos días contestando cartas pen-dientes, que esta vez no puedo ser extensa, aunque no menos cari-ñosa para ti, pícaro mimado.
Estoy deseando recibir la tuya en que me cuentes como has encontrado a mi nieta Vera y a la mamá. Si tienes buen gusto, comosiempre lo tuviste te parecerán dos bellezas, pues realmente Ina esmuy linda y la hijita un angelito encantador, que nos tienen locos alos abuelitos.
Tu amigo Máximo me acaba de traer la adjunta escrita por él, la segunda que ha escrito después de su enfermedad. Puede leermejor que escribir pero siempre con dificultad. Entre tanto su cabe-za está tan clara como lo que fue siempre. Es incomprensible ladificultad que tiene para expresarse y escribir. Pobre mi viejo, mu-cho sufre su moral al comprender su estado. Me encarga te digaexcuses las faltas en su carta y que por ella verás cual es su tristeestado de mentalidad. Pero yo agrego que desde que su salud físicaes tan fuerte y sana, no debemos quejarnos y sí agradecer ésto alDivino Ser.
Iba a ser corta y la charla se ha extendido. Mis cuatro hijos te saludan cariñosos hazlo a los tuyos por nosotros para ti tesoroinvalorable de amistad un beso y un abrazo de tu siempre amiga.
Manuela de Rosas de Terrero PS. A nuestro Dr. Saldías le escribí el 19 de Junio último. Tambiénlo hice a Tinita.
Por supuesto que el estado de nuestro Buenos Aires o mejor dichode nuestra tierra nos tiene en la ansiedad y disgusto natural.
¡Dios se apiade de todos! Nota ángulo superior izquierdo:Agosto 6 en la EstaciónContestada InglaterraRose CottageStreatly on Thames Julio, 29 de 1891 Mi muy querido amigo Reyes La data de ésta te mostrará estamos fuera de Londres, y es aquí que he tenido el placer de recibir la tuya tan cariñosa comotodas, 20 de junio último, que contestaré más despacio desde nues-tra casa, pues mañana volveremos a ella. Hoy sólo me ocupa remitir-te una de Máximo para ti y nuestro buen amigo el Dr. Saldías.
Espero que comprenderán su idea, mas por si no la expresa cualdesea, permítanme decirles que su objeto al dirigirles esas líneas escalmar la incertitud (sic) en que estaba nuestro amigo el Dr. Saldías,asegurándole bajo su firma que no existen en el Archivo de mi fina-do Padre, las memorias de éste, según dicen escritas por él mismo, yalgunos aseguran haber visto. El pobre Máximo mucho se afecta alpensar que nuestro buen amigo Saldías pueda creer que se las hayaocultado, y ha hecho un esfuerzo grande para escribir la adjunta,pues por desgracia su triste estado de dificultad para escribir yexplicar sus ideas no mejora.
Envía ésta a ese nuestro amigo Saldías, y a él como a ti les saluda muy cariñosamente.
Manuela de Rosas de Terrero Querido Antonino y amigo D. Saldías Ni por asomo puede atribuírseme, como a ti Antonino y mi amigoDr. Saldías sean otras; que mis palabras, que repito y confirmo,referentes al General Rozas.
De corazón los saluda, London29 de Julio 1891 50 Belsize Park GardensHampstead - London, N. W.
Agosto, 3 de 1891 Reyes, queridísimo amigo mío.
El 29 del pasado te escribí unas líneas desde "Streatly on Thames", enviándote unas de Máximo para ti y nuestro amigo Saldías.
Por la falta de claridad con que se explica su idea comprenderánUds. que no mejora en esa dificultad, lo que es realmente incom-prensible, pues su inteligencia es completamente clara. El pobre nose conforma con la idea de que el Dr. Saldías duda de su verdad ycrea le ocultamos esas, ya tan mencionadas memorias. Si tenemosel placer de verle otra vez en estos mundos todo el archivo de mifinado Padre que existe en nuestro poder como lo ha estado siem-pre y sin reserva a su disposición (sic).
Copia este párrafo amigo querido y remíteselo con la adjun- ta que ha vuelto a dirigirles mi viejo. Agrega, por supuesto, missaludos a ese nuestro buen amigo.
Cuando te escribí las líneas mencionadas, te prometí con- testar con más calma desde Londres, la tuya querida 20 Junio últi-mo, lo que cumplo pícaro mimado, con el contento que me ocuposiempre de ti, a la vez que te aviso estar en mi poder también la del8 Julio, que recibí anteanoche al llegar de regreso a esta tu casa.
Gracias mil por las dos, tan buenas tan afectuosas y zalameras.
Cuando lea a mi hija Ina, todo lo referente en tu última, el gusto con que habías recibido su estampa y la de su Vera, quedaráencantada con tanta alabanza, con tanta ponderación y expresio-nes cariñosas para ella y su riquísima hijita, con la que están Padresy Abuelos chocheando. Tienes razón en encontrar a Ina tan bellapues que en realidad lo es, y lo que si para nosotros más grato, es labondad de su carácter y lo afectuosa que se muestra siempre y entodos momentos con su Papá Máximo y conmigo a quien llama"Mamita". Siempre creí que tener la Madre y la hija te daría doblegusto y esa fotografía se tomó así con el principal objeto de que tefuese a ti. Todavía quedarán con Rodrigo y la Nena un mes más en"Streatly" donde hemos pasado con ellos dos semanas, y como el18 o 19 de éste saldremos los dos viejos, con Manuel y Janie apasar tres o cuatro semanas en la Costa del mar, ya no veremos a minieta, hasta que volvamos todos a reunirnos en Londres. En estamiserable vida todo es contrariedad, pero gracias Dios (sic) esetesorito se cría muy sanita y va a cumplir un año el 17 del presente con diez dientes. Te manda un besito. En vez de contestar primero ladel 20 salté a la última del 8. No importa, lo mismo es, desde que elcariño con que charlo con mi buen Antonino, es tan sincero alocuparme de una como de la otra. Después de la llegada de mishijos, Manuel y Janie te escribí contándote mi alegría al verlos denuevo a nuestro lado. El pobre Manuel hace cuatro días que está encama con un fuerte resfrío que le ha traído fiebre. Está hoy mejorpero el médico no le permite dejar la cama. Él como su Janie mepiden saludarte cariñosamente y la última que te asegure su pesarpor no haber cumplido mi comisión al regresar, pues que estabadispuesta a no ser tan tímida como cuando te vio por primera vez.
Con mucho gusto he leído la carta de nuestro amigo el CoronelArnold. Yo le he de escribir pronto y así se lo dirás con mil recuerdosde Máximo y un fuerte abrazo de mi parte. También la de Tinita parati me ha traído gran placer conveniendo por ella que quedaban tanbien Madre e hija. Si le escribes, compone un recadito zalamero demi parte, cuyo lenguaje sabes manejar de un modo tan perfecto,que hará favor a la que personifique y llenará de gusto a la amableamiga a que se dirija. De dónde sacas tantas palabras picarescas yengañadoras para tu vieja amiga, casi puedo decir no me sorprende,pues no olvido jamás eras siempre galante con las damas y untunatón (sic) de primer orden. Sigue con ellas pues te confieso queaunque a veces las veo exageradas, me gustan y saboreo tus elo-gios. Tus cartas, amigo mío me distraen y por cierto que bien merez-co y necesito tener esos buenos ratos, pues el estado de mi pobreMáximo, aunque gozando de una salud física admirablemente fuer-te me afecta sin cesar, y agrega a ésto la ansiedad que nos trae elestado tan lamentable y terrible de nuestro País, que Dios sabecuando calmará, pues según vemos está muy distante de compo-nerse. Dile al Coronel Arnold que el periódico "El Quijote", a que serefiere en su carta, lo tenemos, pues Manuel nos lo trajo y a másalgunos amigos nos lo mandaron. Dile a ese amigo que es lástimareconocer tan tarde la falta que hace Rosas para poner orden en laterrible actualidad. Si tú no lo has visto trata de tenerlo. Tal vezTinita te lo envíe pues ella nos mandó uno de los que tenemos.
Espero con fe viva que la mejoría de tu nieta ha continuado y en tupróxima me la anuncies ya restablecida. Expresa ésto a nuestra Ro-sario, con nuestros saludos afectuosos.
Mucho agradecemos los diarios que nos mandas y acaba- mos de recibir. Máximo te abraza cariñoso y lo hace también muyfuerte y afectuoso.
Tu siempre fiel amiga Manuela de Rosas de Terrero.
Si presenciaras las interrupciones que tengo cuando escribo, y lasmuchas cartas que hoy ya he escrito no extrañarías las muchasfaltas en ésta.
Mi querido Antonino y Dr. Saldías amigo No puedo insistir bastante, para decir, que nunca oculté por miparte al dicho amigo Saldías cosa que importe al General Rozas. Sivivo me oirá de nuevo las mismas palabras.
Amigo de corazón LondonAgosto, 3 de 1891 Inglaterra - Worthing.
Septiembre, 23 de 1891 Reyes, queridísimo amigo mío Tengo tus deliciosas 6 y 21 de Agosto. La primera recibida con tanto atraso que me llegó sólamente tres días antes que laúltima, pero como en ésta me explicas el motivo por que vendríademorada, no hay que volver sobre ello, y sí, perdonar como buenoscristianos el pecadillo de quien por descuido prive de tener tus noti-cias con la regularidad de costumbre. También yo, en consecuenciade andar de paseo, gozando de la amena brisa del mar estoy enretardo contigo, pero no en deuda, pues tu última de Julio (norecuerdo la fecha pues la dejé en Londres) la contesté en "Goring",(1) donde estábamos visitando a Rodrigo y su Ina cuando la recibí,y te fue acompañada de unas líneas de Máximo. Este está contentí-simo con tu contestación directa a él sobre el envío de las "Gace-tas" y me pide agradecértela en su nombre, diciéndote que cuandoregresemos a Londres arreglará con nuestro hijo Manuel, para queéste te escriba el modo como se las remitirás. Tu bondad al ocupartecon tanto cariño de ese asunto que ocupa su cabeza tan seriamen- te, la reconocemos ambos cual merece. Sin duda que nuestro fielAntonino vale tanto, cuanto le queremos. Bien alcanzarás cuantonos afecta el constante mal estado de las finanzas de nuestro País,y ver que la política se complica ya tan seriamente, es un motivo detanta mas alarma y amargura, sin poder calcular donde van a encon-trar remedio a tanta desgracia, a tanta calamidad y deshonor para la"República Argentina" pues parece que por todas partes en ellaexiste el germen de la desmoralización y fatalidad. Mi pobre Máxi-mo devora los diarios, pero lo que encuentra en ellos aumenta sudolor y ansiedad por el estado de su Patria. Así me encarga te lodiga, muy grato a tu bondad en mandárselos. Hemos leído con graninterés "El reportaje", Municipio del Rosario. Escríbele a nuestroquerido el Coronel Arnold éste, como siempre agradeciendo su leal-tad sin ejemplo para su amigo el General Rosas. Así que vuelva aLondres pienso escribirle (sic). Agrega ésto al recado con un saludoy abrazo muy afectuoso.
El 26 regresamos a la cueva después de cinco semanas de vacaciones, ya para empezar cuarteles de invierno. Manuel y Janiehace una semana nos dejaron, y Rodrigo su costilla, y nuestra en-cantadora Vera, están ya también en Londres. Este tesoro empieza adecir algunas palabras y a caminar. Es una ricura el Angelito. Lamadre se encanta cuando le traduzco tus expresiones tan finas ycariñosas para ella y su tesorito. Si estuvieran aquí todas esas misprendas te destinarían mil afectos pero yo haré su personería, ase-gurándote todos te quieren y distinguen cual mereces.
De Tinita hace tiempo no tengo mas noticias que las que tú me das. Como son buenas las festejo cual debo, al desear conti-núen.
No más por hoy pues es hora de despachar carta para que llegue a buen tiempo a Londres, y Máximo que la llevará al correo,me la pide ya.
Si escribes a nuestro Dr. Saldías dile cuanto hay amable por nosotros. También a todos los tuyo, sin olvidar a Dn. Pedrito. Para tiun fuerte abrazo de mi viejo y otro aún más fuerte y afectuoso deesta tu amiga que te quiere con toda su alma.
Manuela de Rosas de Terrero PS. Como no me dices como quedaba tu nieta espero que estababuena ya.
(1) Goring y Streatly (más exactamente Streatley, donde está fecha- da la carta del 29/VII) son dos pequeñas localidades situadas frentea frente, en las orillas izquierda y derecha del Támesis, al sur deOxford.
50 Belsize Park GardensHampstead - London, N. W.
Octubre,7 de 1891 Reyes, amigo mío queridísimo El 20 o el 21 de Septiembre te avisé desde "Worthing" reci- bo de las tuyas deliciosas 6 y 21 Agosto y la de para Máximo (sic)incluida en la del 6. Hoy lo hago con el contento que siempre meocupo de ti, de las del 1 y 6 Septiembre último con esta y de igualfecha la para aquel (sic) tu amigo, quien la leyó muy conmovidosiendo tus palabras para él tan amistosas y sentidas. Me pide agra-decértela asegurándote el gusto que le ha traído. Por mi parte con-vengo contigo cuando dices que "su ansiedad debe cesar despuésde haber cumplido su deber y haber certificado su proceder". Es deesperar, que nuestro Dr. Saldías se muestre satisfecho cuando nosescriba. Cuando lo hagas para él, salúdale con el cariño de siemprepor nosotros. No temas que mis cariños y lo que llamas "exquisitagalantería" para ti, puedan cambiar, es decir, mientras me seas fiel yno andes coqueteando con alguna otra prenda, que me quite ellugar predilecto que con tanta picardía me haces creer poseo en tuamistad y al que me considero con derecho absoluto, no tan sólopor habernos ligado desde nuestros primeros años, sino porque na-die puede quererte más que yo, pícaro mimado. Mi esposo dice queparecemos dos amantes y yo le digo que parecemos lo que somos,pero lo consiente.
Es adjunta una para nuestro amigo el Coronel Arnold. Va abierta para que la leas y se la remitas. Ojalá la encuentres cualdebía escribirle (sic). Amigo mío, mi cabeza ya no puede mucho.
Está muy fatigada, los 74 y las contrariedades de mi vida, me hanpuesto estúpida, a más tanto escribir me trae cansancio.
Quedas de todo punto reconocido "mi secretario privado y confidencial". Empieza a ejercitar tu deber, escribiendo una lindacartita a nuestra Tinita saludándola por mí y diciéndole pronto le hede escribir. Por supuesto que darás a Rosario y tus hijos nuestroscariñosos recuerdos sin olvidar darlos del mismo a nuestro Dn. Pedrito.
Mucho nos alegramos del completo restablecimiento de tu nieta.
Tanto a la mamá como a ti, les felicitamos por ello. Mi Vera estáriquísima. Dice ya algunas palabras y empieza a dar pasitos. Te man-da un besito volado.
En cuanto al terrible estado político y financiero del país en que nacimos, qué te podré decir para explicar nuestro disgusto yansiedad que tú no lo comprendas! Y lo que es más terrible es queno alcanzamos (sic) cómo saldrán de tan difícil situación. En fincomo para Dios no hay imposible, confiemos en él, que es siemprebueno.
Máximo te abraza. Nuestros hijos te envían mil cariños yo te destino cuanto quieras y un fuertísimo abrazo.
Manuela de Rosas de Terrero Gracias sin fin por los periódicos 50 Belsize Park GardensHampstead - London, N. W.
Noviembre, 2 de 1891 Reyes, queridísimo amigo mío Contesté el 3 Octubre último las tuyas deliciosas 6 y 21 Agosto, hoy me ocupa la no menos cariñosa 22 de Septiembre y deveras que lo hago con una complacencia inexplicable, pues me pare-ce que converso contigo y como no vivo entre flores, pues de verasmi vejez es muy agitada bastante molestada (sic), cosa que no espe-raba porque mis procederes y conciencia me hacían confiar en quetendría quietud y descanso que a mi edad es el mejor cordial (sic).
Pero como el Divino Ser acuerda a cada una de sus criaturas lo quele conviene, debo aceptar humilde y con paciencia lo que me tienedestinado. Hablarte así, te probará ser cierto el contento con quecharlo contigo, aunque con pluma y tinta "siento me desahogo".
Como tú dices "pasaremos a otra cosa" Que ésta sea unir nuestroslamentos a los tuyos por el horrible estado de nuestro pobre país!Qué situación tan espantosa! Y tanto mas sufre nuestro ánimo, porno alcanzar cómo podrán nuestros gobernantes poner remedio atan difícil situación. Dios nos proteja.
La carta del Dr. D´Amico publicada en "La Prensa del 31 de Agosto", la leímos con el desagrado natural, pues para ofender a misobrino Juan Manuel de Rosas por motivos de desagrado o vengan-za, es un acto el más innoble, insultar a su finado abuelo y calumniarletan infamemente cual lo hace. A Máximo le ha ofendido tanto, quete manda la adjunta copia de uno de sus escritos, cuando se honra-ba en ocuparse de nuestra defensa, yo siempre le estuve agradeciday aún le estoy por lo bien que nos sacó a la orilla. ¡Oh Reyes! ¡Quémiserable es esta vida! es incomprensible su conducta.
Con mucho gusto he leído la carta de nuestra querida Tinita, escrita con tan buena letra, y con un dictado tan expresivo y cariño-so. No muestra que hubiera estado tan enferma. Ciertamente tieneuna constitución admirable. Te la devuelvo considerando tengas gustoen guardarla. Pronto le he de escribir, pero no podré hacerlo poreste vapor, porque tengo muchas cartas que contestar y en primerlugar me ocupará hacerlo para nuestro querido amigo el Dr. Saldías,de quien he recibido una carta finísima, que ha dejado a Máximomuy contento y tranquilo pues le asegura estar completamente per-suadido de la infame falsedad del artículo respecto a las " Memorias" .
Estamos realmente encantados con sus amistosas palabras.
Máximo te agradece mucho los periódicos y te dirige un fuerteabrazo. Mis hijos se unen los cuatro para saludarte y mi Vera temanda un besito volado. Está monísima. Dice muchas palabras, en-gaña tanto a sus viejos con sus gracias y caricias, que es hoy, talvez, la única felicidad de nuestra existencia.
A Dios amigo mío de mi alma. Recuerdo cariñosos a nuestra Rosario y a todos tus retoños. Para ti cuanto quieras que pueda serafectuoso. Que lo encabece el fuertísimo abrazo que bien quisieradártelo ella misma porque te quiere mucho.
Manuela de Rosas de Terrero PS. Manuel me dice que cuando mandes las Gacetas tan deseadasdirijas el fardo, como le llamó Saldías, a la adjunta dirección. Nopagues el porte, Manuel lo arreglará aquí.
50 Belsize Park GardensLondon, N. W.
Noviembre, 4 de 1891 Reyes tan queridísimo mío Ayer después que despaché al Correo la que te escribí avi- sándote recibo de la tuya riquísima 22 de Septiembre olvidandomencionar también la del 6 del mismo (lo que ahora recuerdo) entróManuel y me dijo te escribiese hoy diciéndote que si mandas lasGacetas lo hagas enviándolas como carga y que el conocimientoque te den en la Agencia me lo mandes a mí, con el que Manuelreclamará el bulto o lo que sea en "Southampton". Dice tambiénque con que lo dirijas a su nombre solamente, es decir - M.M. Terre-ro.
Southampton - será lo bastante.
Estoy muy contenta de esta nueva orden pues que ello me da ocasión de volver a darte otro abrazo, y aunque a toda prisa esmuy afectuoso y todo cuanto más quieras.
PS. Hoy es día de la Mala por Southampton y he escrito 8 cartas.
No puedo más.
Excusa garabatos.
A mi Secretario privado y Confidencial Coronel Dn. Antonino Reyes Belsize Park GardensLondon, N. W.
Diciembre, 15 de 1891 Reyes, amigo mío tan querido Al principio de éste te escribió Manuel en mi nombre por encontrarme enferma con un ataque de neuralgia que me tomó en el lado derecho la espalda y el brazo; estoy mejor pero muy molesta-da (sic) todavía y sin poder hacer uso del brazo ni la mano porquelos nervios se resienten. No es cosa de cuidado pero sí, de dolormuy fuerte a veces y de tiempo para restablecerse "amén" (sic); quesegún dicen es un mal que como el reumatismo no es curable, asípues ya empieza la fiesta en la salud de esta tu amiga que hastaahora había sido providencial sin duda. El médico dice ser la conse-cuencia de tanto sufrimiento moral y constante escribir durantecuarenta años, pero la verdad es que los 75 es una enfermedadcrónica. Queda cierto que la primer carta que escriba por mí misma,será para ti, mi amigo queridísimo. Ahora a expresarte nuestros de-seos, por que tengas muy feliz año, con cuyos sentimientos tu ami-go Máximo y mis cuatro hijos te abrazan. De mi parte recibe cuantopuede ser afectuoso y sincero y de veras que te abraza muy fuertetu siempre amiga que te quiere muchísimo.
Manuela de Rosas de Terrero Esta la he dictado a mi amiga y compañera de muchos años Mrs.
Blades. Hazme favor de mandar la adjunta al Coronel Arnold y deescribir una cartita a Pedro Rodriguez saludándolo por nosotros enel nuevo año con los mejores deseos para él y su familia. No lo hagodirectamente por el estado de mi salud, díselo también.
50 Belsize Park GardensHampstead - London, N. W.
Reyes, amigo mío queridísimo Dos tuyas tan buenas y deliciosas como todas me ocupan a la vez lo que siento es no hacerlo con extensión, pues como verásno lo hago sino dictando porque mi brazo no me permite escribirtodavía, aunque estoy mejor de mi dolencia. Tus mencionadas sonNoviembre 20 y Diciembre 3; en la primera, me llegó la carta deTinita que con razón llamas riquísima y te la devuelvo. Es una picaronatan zalamera, como siempre fue. Voy a saludarla deseándole un felizaño y dichoso cumpleaños el 30 del presente. Manuel está muycontento de tener tu aprobación, por las palabras conque contestó públicamente el artículo de un periódico aquí, sobre el presidenteBalmaceda en el que sin son, ni ton ofendían a su abuelo; nopuedo comprender como fue que a ti también no te mandó unacopia del periódico, sin duda porque estaba en inglés. Tanto más mesatisface haber tenido tu aprobación, la carta que escribí a nuestroamigo el Coronel Arnold, porque como se publicó tu opinión mehace creer lo hice con el tacto que en mi caso me es necesariomanifestarme, no importa a quien. Así hasta me alegro que se hayapublicado. La carta contestación de nuestro mencionado fiel ami-go, es digna de él; hombres, de un corazón tan grande y noblecomo el suyo, deben ser inmortales. Hazme favor de escribirle di-ciéndole que su carta nos tiene llenos de gusto a su amigo Máximotanto como a mí y que le dirigimos un fuerte abrazo.
Hiciste muy bien de mandar las copias de las cartas del Doctor D´Amico, que te mandó Máximo, a nuestro amigo Saldías;conducta de aquel hombre innoble sólo se puede considerar comosi fuera loco. Dios le perdone como lo hago yo, en consideracióndel bien que nos trajo la defensa que hizo en mi favor.
Tu párrafo contestando mis desahogos es como dictado por tu corazón tan bueno, tan fiel y que me quiere tanto, cual yo nece-sito sea; me ha hecho mucho bien, porque tus afectuosas y senti-das palabras, me han llegado al alma y traídome un verdadero con-suelo. Gracias mil por ellas. Qué no darías por oírlas de ti mismo, deti, mi fiel querídisimo Antonino !.
Mi anterior te llevó la expresión de nuestros fervientes vo- tos para que el año que empieza, sea para ti y todos los tuyos, unode completa felicidad. Todos te abrazamos, en particular tu amigoMáximo y esta tu amiga que tanto te quiere.
Manuela de Rosas de Terrero Vera te manda otro besito volado, está riquísima.
50 Belsize Park GardensLondon, N. W.
Febrero, 3 de 1892 Reyes, muy querido amigo mío En mi última creo 18 del pasado, te dije que estaba tan mejor (sic) de mi dolencia, que tal vez mi próxima podía escribírtelayo misma. Tu ves que así lo hago, lo que te mostrará la mejoríacontinuó y así puedo asegurarte hoy me siento completamente buena,bien envuelto mi pobre cuerpo con ropa interior de lana, que antesjamás había usado, aun a pesar de los constantes sermones de miMáximo e hijos. Ahora la molestia del mal y seria disposición delmédico vencieron mi obstinación y aunque refunfuñando no puedomenos que reconocer ser ello una práctica necesaria a mi edad par-ticularmente habitando un país tan frío, de un clima tan diferenteal mío. Aquí, hasta los niños desde que nacen llevan franelas, peroyo, abusando de mi naturaleza excepcional en fortaleza no seguí esacostumbre y al fin el tiempo llegó que aunque tarde me he vistoobligada a someterme a las órdenes de dos "Escolapios". Ahora, loque durará el alivio, Dios dirá, pues como tú dices muy bien en laque con fecha 29 Diciembre escribiste a mi Manuel, esa enferme-dad suele ser muy rebelde. Trataré de cuidarme, amigo mío, porquemi pobre viejo sufre tanto cuando ve no estoy buena y porquereconozco la falta que le haría mi compañía e inmediato cuidado.
En fin, ya pasó la trifulca, y aquí me tienes plumeando contigo ypara ti de nuevo.
Tu carta citada a nuestro Manuel nos trajo tanto más gusto porque tu silencio después de tu última a mí, había sido más largoque el de costumbre. Así no tengo ninguna tuya pendiente a con-testar. Gracias por los diarios dirigidos a Manuel y también te lasdoy en nombre de éste, por tu carta con sus amistosos saludos y losde su Janie. Agrego a éstos los de Rodrigo, de su Ina, y un besitovolado de nuestra riquísima Vera que está espléndida, caminandosin descanso con 16 dientes y llena de gracias y monadas, con lasque hace el encanto y único entretenimiento de sus abuelitos quellevan una vida de completa quietud y retiro.
¡Pobre Tinita! Siento mucho sus contrariedades y cuando le escribas así se lo dirás, con mis recuerdos afectuosos y un abrazo.
No es extraño que Catalina la esposa de Lucio, sufra tan severadolencia al corazón. ¡Ha sufrido tanto esa pobre mujer. Perder treshijos en la edad que tenían y la única hija que le queda siempresufriendo del mal que aquejó a sus hermanos, debe serle terrible!Que Dios se la conserve pero nuestro clima para esa enfermedadsuele ser fatal.
Al principiar este año escribí a esa nuestra querida Tinita y sin duda que mi saludo anticipado para su cumpleaños debió llegar-le en tiempo.
Máximo me encarga te pida en su nombre, que tan pronto como te sea posible, escribas a nuestro querido Dr. Saldías, dicién-dole que desde que él necesita las "Gacetas" no hay que hablar masde su envío y que si ésto se le hubiera dicho antes él ni lo habríamencionado quedando muy contento en que puedan serle de algu-na utilidad. Agrega nuestros saludos tan afectuosos cuanto puedanser. Repítele lo que te dije en mi anterior respecto al gusto y buenrato que nos trajo su última carta. Le contestaré por el próximovapor, pues siendo ésta la segunda que escribo después de misdolencias justo es no abuse de mi pobre brazo.
Es adjunta una que mi pobre Máximo ha estado escribiendo para ti y ha hecho copiar con Mrs. Blades. No me ha dejado corregirlo que debiera hacer más claras sus ideas, pero como se inmutatanto cuando se le contraría, es una necesidad no hacerlo en consi-deración a su estado. Cierta estoy, que tú le comprenderás y sihaces uso de lo que te dice, cual él te autoriza para hacerlo, corrigesin reparo lo que creas del caso. ¡Pobre mi viejo! es un tormentocruel para mí, ver a un hombre tan inteligente, tan lleno de autori-dad y vida, no poderse explicar! por supuesto que por mi felicidad yla de él mismo, mi genio no declina en paciencia pues te aseguro,hijito, que es muy frecuente, que esta pobre vieja, tenga que ejerci-tar esa virtud. No me contestes a este párrafo. Él lee y comprendebien tus cartas. Sé que me compadeces y piensas con el alma yentero corazón en tu china querida.
Tienes razón en animar a Manuel, como lo haces, a que se imponga de la vida y actos de su ilustre abuelo el General Rosas,para que pueda contestar a las imposturas infames con que se leataca. Te lo agradezco muy de veras, amigo mío.
Con verdadero contento hemos leído las publicaciones del Coronel Arnold en el "Municipio del Rosario".
Díselo con nuestros muy cariñosos saludos, expresándole nuestra constante gratitud por su fiel amistad y que ambos susamigos, Máximo y yo le abrazamos como siempre desde aquí.
A nuestro Dn. Pedrito, todo cuanto puedas decirle cariño- so. A nuestra Rosario y todos los tuyos, lo mismo. Para ti un fuerteabrazo de mi Máximo y de mi parte toma cuanto quieras que escuanto más afectuoso pueda decirte y destinarte, tu siempre fielamiga.
Manuela de Rosas de Terrero 50 Belsize Park GardensHampstead - London, N. W.
Febrero, 10 de 1892 Reyes, muy queridísimo amigo mío El 3 del presente, día de terribles recuerdos, te escribí con- tándote me encontraba completamente libre de mi nana, lo que terepito hoy, cierta del gusto que tendrás al conocer sigo tan bien,como si nada hubiera tenido. ¿Qué durará esto? Dios dispondrá,mas como a tu pobre amiga nunca le falta sufrimiento moral, hoyme atormenta ver a mi buen hijo Manuel en cama, hacen cinco díasatacado por unos dolores espasmódicos al estómago lo que pudohaber sido, cosa seria, si no se hubiera atendido en el momento. Sinduda que está muy mejor pues los dolores han pasado, pero queda-rá en cama algunos días más, alimentado solamente con leche ycaldo fuerte. Felizmente su Janie es una excelente enfermera, así nopuede estar mejor cuidado, pero mi ansiedad no calmará en su todo,hasta que lo vea levantado y alimentarse con algo sólido porqueésto mostrará encontrarse ya en plena convalecencia. Él me pideagradecerte tu cartita Enero 9 y decirte que ha cumplido tu encargode entregarnos a todos tus tarjetas, que agradecemos muy de verasy nuestra riquísima Vera festejó la para ella, dando un besito alprecioso ramito queriendo sacarle de la tarjeta, pero su mamá lapuso en salvo y se la guarda. Todos te saludan cariñosos. El 3 teremití una carta que te escribió mi pobre viejo. Estaba tan contentoy satisfecho de lo que te decía que aún a pesar de haberte pedido leenviases una copia de ella a nuestro Dr. Saldías le remitió una dupli-cada a dicho amigo. Le pedí esperar a que le fuese acompañada deuna mía, pero en uno de esos momentos de excitación que su esta-do le traen hizo ponerle un sobre con la señora que nos sirve y lamandó al correo, sin darme tiempo a escribir las líneas que deseabale acompañasen. Hoy creí escribir a nuestro querido Dr. Saldías peromi ánimo está doblemente molestado porque tengo a mi antiguasirvienta Elisabetti (sic) y otra de las mucamas en cama, atacadasde la impertinente influenza que sigue haciendo estragos. Elizabetti(sic) hacen 35 años que está en mi servicio, así puedes comprender,que la consideramos un miembro de la familia. Si escribes al Dr.
Saldías, dile que reconozco estarle en deuda, y explícale por que nole escribí cuando le fue la de Máximo (que espero comprenderá) nitampoco por qué no lo hago hoy.
A Dios Reyesito. No me olvides para con Tinita ni demás En los diarios de ayer se han publicado varios telegramas de "Buenos Aires" que dicen habían tenido lugar varias querellas conmotivo de las elecciones para Presidente, resultando haber habidomuchas muertes ¡Dios mío! y también dicen que en "Montevideo"había tenido lugar un levantamiento de las tropas. Como compren-derás, estamos ansiosos por conocer lo que ha seguido en BuenosAires pues el telegrama anuncia que la lucha continuaba. El pobreMáximo se agita horriblemente al conocer lo que pasa en nuestropaís, querido, y como no alcanzamos cuándo tendrá fin tanta fatali-dad ni cómo remediar tanto mal hecho, el desaliento es cruel, ami-go mío. Quiera Dios apiadarse de nuestro país, tan abundante enmedios para prosperar. Basta, para qué continuar un asunto taningrato! Toma un fuerte abrazo de mi Máximo. Otro mío tan cariño- so cuanto posible sea, y un millón de cuanto hay afectuoso. Deveras Reyes, es mucho lo que te quiere tu siempre amiga.
Manuela de Rosas de Terrero PD. Un besito volado de mi Vera. Mil cariños a Rosario.
50 Belsize Park GardensHampstead - London, N. W.
Reyes, queridísimo amigo mío Tus últimas tan bienvenidas como todas, son del 14 y 21 de Marzo. Qué contento tan positivo tuvimos con tu amigo, mi Máxi-mo al ver por ellas que tu salud era tan buena lo que te permitíaocuparte con tanta contracción al lleno de deberes que estamosciertos, en falta de aquel ser tan valioso y querido que perdiste, escompletamente requerido seas tú quien maneje los títeres. Graciassin fin al Divino Creador que aún te acuerda tan suprema fuerzafísica y moral, lo que a nuestra edad no es general gozar. Cuídatemucho que eres una necesidad para los tuyos y para ésta tu pobreamiga, para quien tus cartas y cariño expresado en ellas, es uncordial que me da fuerza para sobrellevar tanta contrariedad que mebrinda el destino, aunque en realidad no debiera quejarme desde que Dios me conserva a mi viejo querido y a mis buenos hijos y a ti,mi amigo del alma. Mi última a ti fue el 23 de Marzo; debía haberteescrito por el anterior vapor, pero he estado muy resfriada y aún asímismo (sic) con un tiempo muy ocupado contestando cartas pen-dientes, lo que no había podido hacer desde Noviembre que metomó la neuralgia. Esta nana parece que se ha olvidado de mí, puesno ha vuelto a molestarme. Espero que me continúe su indiferencia.
Lo que nos tiene muy disgustados, es conocer la prisión de nuestro querido el Dr. Saldías. Es terrible Reyes, que en un paíscivilizado se cometan tales actos de injusticia inaudita y qué traeráesto?. Mucho tememos un terrible resultado. Yo deseo mucho escri-birle haciéndole presente nuestro sentir, pero hasta no conocer enque caso se encuentra ya con su libertad, como es de esperar latenga y pronto, no creo debo hacerlo. Es terrible realmente que asíse traten patriotas semejantes, que su sola aspiración es el bienes-tar de su país y compatriotas! Ciertamente que las cosas han llega-do a tal punto que muy difícil será una compostura. Dios quiera quela candidatura del Dr. Saenz Peña se realice. La confianza en sucapacidad e integridad es tan general que debemos poner toda nues-tra confianza en ella.
Nuestro amigo Saldías, contestó la carta 3 de Febrero a mi pobre Máximo, magníficamente! su cabeza tan inteligente como subuen corazón supo comprender la idea de aquél, al escribirla y real-mente su carta es tan interesante y satisfactoria para nosotros porla justicia con que eleva la memoria de mi padre, que Máximo no lasepara de su cuerpo leyéndola frecuentemente. Si ves que llega laoportunidad de decirle todo ésto, copia mi párrafo agregando alremitírselo fue desde que supimos ese injusto proceder con él no lehemos separado un momento de nuestra memoria, sintiendo el ma-yor desagrado.
En mi anterior te dije ya el contento de Máximo y el mío al leer la tuya para éste, contestación también a ti del mismo 3 deFebrero.
La riquísima Vera está aquí corriendo y metiéndome bulla.
Le pregunto qué quiere mandar a Papá Reyes y dice a kiss (un beso)y sus padres, y Manuel y Janie se unen para saludarte cariñosos.
Mi próxima será de "Eastbourne" para donde saldremos el 5 del presente a pasar tres semanas, pues ya tanto Máximo como yo,necesitamos el cambio de aire en la primavera.
A Dios tesoro. Ejemplo sin igual de fiel amigo. Toma un fuerte abrazo de mi buen Máximo. De mi parte, cuanto quieras. Tedoy carta blanca porque es tanto lo que te quiere.
Manuela de Rosas de Terrero PS. Los periódicos nos llegan puntualmente. Gracias sin fin, Reyes,amigo.
No me olvides para con nuestra querida Rosario y los demás tuyos.
La pobre Tinita debe estar muy abatida por la gravedad en que medicen continuaba su nieta Esperanza Mansilla. ¡Tal vez no exista ya!Qué dolor tan joven y tan buena criatura!.
Queens HotelEastbourne - Inglaterra Reyes, queridísimo amigo mío La data de ésta te muestra que estamos en nuestro usual cambio de aire en la Primavera, y es aquí, que he tenido el pesar derecibir la tan lamentable nueva del fallecimiento de tu querido hijoLeopoldo comunicada en tu triste carta Abril 22 último. Te acompa-ño en tu íntimo dolor de todo corazón, tu amigo Máximo también yen unión con nuestros cuatro hijos, te pedimos aceptes muy since-ras y sentidas condolencias. Preséntalas del mismo modo a lainfortunada viuda de ese tu lamentado hijo, y hazlo también a nues-tra Rosario, y demás familia. Ciertamente mi pobre amigo, habertenido lugar tan doloroso evento, lejos de Uds. y en país extranjero,como dices muy bien, aumentaba doblemente tu sufrimiento moral,pero a la vez el que su esposa hubiese estado a su lado en susúltimos momentos, debe ser un consuelo para tu afectuoso cora-zón. Ánimo amigo mío, y demos gracias al Divino Ser que aún teconserva con salud y con valor y fuerza bastante para sobrellevarcon paciencia cristiana sus mandatos. Cuídate mucho, consideran-do lo necesario que eres para los muchos tuyos, y para ésta tuamiga que hablar contigo, aunque sólo sea de este modo, es unalivio para su corazón que nunca está libre de agitación y sufrimien-t o .
Tu amigo Máximo me tiene en grande alarma, porque repen- tinamente unos cuantos días antes que saliésemos de Londres, le notamos con mucha más dificultad para expresarse. Suspendí lavenida, pero mis hijos, médico, y los amigos, todos me aconsejarontraerle a cambiar de aire. Hacen cuatro semanas estamos aquí, enlos bordes del mar, en un lindo lugar, quieto, y donde el aire seconsidera muy benéfico, pero no veo que haya mejorado y mañananos volveremos a Londres, pues él mismo desea que así sea. Es uncaso extraordinario el de mi Máximo, Reyes, su salud física no pue-de ser mejor, su memoria excelente, pues de nada se olvida, entretanto, cuando quiere expresarse, no encuentra las palabras que ne-cesita para explicar la idea. A mí lo que me tiene siempre en cons-tante agitación es que pueda venirle un nuevo ataque al cerebro, yentonces, las consecuencias ser fatales. ¡Oh Reyes! Ten compasiónde mí! Sufre tanto mi ánimo! Como comprenderás jamás me separode su lado, habiendo renunciado a todo entretenimiento social,sólo contraída a su cuidado y a mis deberes domésticos. Mi Vera estoda mi alegría y distracción. Estoy loca por verla, pues me parecehace un siglo que la dejé.
Hemos visto en los diarios que los desterrados políticos en Montevideo, eran ya permitidos de volver a Buenos Aires. Siendouno de ellos nuestro amigo Saldías pensamos que había aceptadoel indulto. Que cosas tan injustas vemos en este mundo Reyes! Si leescribes dile en nuestro nombre cuanto creas cariñoso de éstos susbuenos amigos que jamás le olvidan.
Nada sé de Tinita después de la que me mandaste de ella.
Sé que Esperanza, la hija de Lucio, estaba ya en un estado tan malen su salud, que no había medio de salvarla. Esto debe ser un moti-vo de grande aflicción para Tinita, pues entiendo que es su nietafavorita. Si le escribes dirígele mis recuerdos afectuosos. Hazlo tam-bién con nuestro amigo, el Coronel Arnold y Dn. Pedrito, cuando tuánimo esté ya dispuesto para hacerlo.
A Dios hijito. Toma un fuerte abrazo de tu amigo Máximo, y de mi parte otro muy afectuoso porque tanto te quiere tu siempreamiga que queda simpatizando con tus penas.
Manuela de Rosas de Terrero PS. Manuel que vino de Londres para pasar el 24 de Mayo conmigo,me dijo que te iba a dirigir su pésame directamente. Gracias por losdiarios que eres tan bueno y exacto para enviarnos.
50 Belsize Park GardensHampstead - London, N. W.
Junio, 18 de 1892 Reyes, mi queridísimo amigo Te escribí el 2 del presente desde "Eastbourne" contestando tu triste carta mensajera de la terrible nueva de la pérdida de tulamentado hijo Leopoldo (1) que tanto afligía tu corazón tan amoro-so y bueno para los tuyos. Con tu amigo Máximo y nuestros hijos terepetimos nuestra simpatía y sinceras condolencias, como tambiéna toda tu familia, y esperamos que tu espíritu se encuentre masanimado, tu salud tan fuerte cuanto posible sea.
Regresamos a la cueva el 3 de éste, y desde que llegué mi tarea contestando un sin número de cartas pendientes ha sido cons-tante y continuará hasta que la Carpeta Cartas sin contestar quedeconcluida, así, hijito, ésta no será tan larga como de costumbre, yya empezaré a prevenirte que si recibes una carta mía escrita el 9 delpresente en que te recomiendo la Señorita Da. Daría Farini, discul-pes mi majadería de haberle hecho, cuando sé que están Uds. deduelo, pero no dudo que nuestra Rosario la recibirá con el cariño yurbanidad de su carácter. En esa mi carta te explico que el motivoque la lleva a Montevideo es ir contratada como Prima Donna enuna compañía que dará funciones líricas en Montevideo y en variasciudades de la "República Argentina". Va acompañada de su Madre.
Yo soy enemiga de dar recomendaciones, pero en este caso no hepodido excusarme porque Mr. George Fleming, que es curador de laSeñorita y toma mucho interés por ella me pidió la recomendase aalguna amiga y dicho Señor es la única persona en este País a quiendebemos pasados y presentes muy serios favores.
Como en estos Países se reciben las Artistas en las más altas sociedades, (aquí hasta la Reina invita los Actores distinguidosa sus fiestas) Mr. Fleming no ha considerado impropio que mis ami-gos reciban a su protegida. La señorita sólo desea ser recibida enalguna casa respetable, pues más no necesitará porque está muybien de fortuna y por su mérito artístico está bien recomendada. Asípues dile a Rosario que la reciba con consideración haciendo honora la amistad que nos liga.
En casa todos quedamos buenos. Tu amigo Máximo en el mismo estado pero yo con mi corazón hecho pedazos porque ayer se fue Ina con mi Vera, a pasar tres meses con su hermana enAlemania donde ésta reside. Estoy que no sé lo que me pasa. EseAngelito es la una alegría (sic) de mi existencia y la de su Abuelito.
Pero ¿ qué hacer ? Es natural que se la lleve la Madre, ni yo habríaconsentido que me la dejase. Rodrigo no puede acompañarla hastaun mes antes de su regreso que irá a buscarlas. Imagínate la nenacon sólo un año y diez meses ya viajando dos días en trenes yvapores. Anoche durmiendo en el tren. Acabo de tener un telegramade Ina anunciándome su llegada feliz a Dresden, donde han ido.
Dice que la Nena se ha portado perfectamente. Es un tesoro mihijita. Máximo te abraza. Manuel Janie y Rodrigo mil cariños. Tomalos míos sin fin, con un fuertísimo abrazo y cuanto más quieras detu siempre amiga.
Manuela de Rosas de Terrero PS. Nada he sabido últimamente de Tinita, ni de Esperanza.
La Señorita Daría Farini habla Inglés, Francés, Italiano y Español.
(1) Mi padre, Leopoldo Reyes (Nota del transcriptor) 50 Belsize Park GardensHampstead - London, N. W.
Julio, 18 de 1892 Reyes, queridísimo amigo mío Tu última es 11 Junio pasado, tan buena, tan afectuosa, y expresiva, que me ha traído el contento que siento siempre cuandoleo tus lindísimas letras. Tienes un modo de expresarte tan tocantey sentido, que aún tus lamentos mismos están mezclados con pala-bras que llenan mi corazón de halago, cuando dices que mis pala-bras son un bálsamo consolador para ti en las contrariedades queafectan ¡Pobre amigo mío! Ojalá que nos fuera dado estar reunidoscomunicándonos de viva voz nuestras nuestras (sic) cuitas. ¡Oh Re-yes que grande sería el placer de éstos tus dos amigos, y estoycierta el tuyo también, si pudiera realizarse! Pero como nosotroshacen tantos años andamos en la mala esa felicidad será difícil queentre por nuestras puertas.
Te escribí al fin del pasado, me parece, contestando tu deli- ciosa del 24 Mayo. Olvidé entonces anotar en ella el día que lo hice.
Estaba en esos días tan fatigada en consecuencia de haber tenidoque contestar un crecido número de cartas, tanto, que hasta empe-zó a molestarme el dolor neurálgico en la nuca y el brazo. Felizmen-te pasó, y ahora tengo severas órdenes de mi escolapio para novolver a tomar tarea, pero qué puedo hacer siendo una sola paratantas y tan ansiosa por conservar el cariño de las personas que mefavorecen con su fiel amistad y buen recuerdo. Las cartas que herecibido saludándome en el 24 de Mayo son tantas, que ni la mitadhe contestado todavía, pero lo haré poco a poco antes que salga-mos para nuestro segundo cambio de aire, que será el 14 o 16 deAgosto. Mi pobre viejo, siento decirte que en vez de mejorar en ladificultad para expresarse lo encontramos peor, y su cabeza algunasveces muy confusa, lo que antes no era así. Esto, como comprende-rás, me tiene en constante alarma y ansiedad, siempre temiendopueda sobrevenirle un nuevo ataque al cerebro, o que su estadotome un camino doblemente lamentable, lo que suele suceder enesa clase de enfermedad. Entre tanto su salud física no puede sermejor. Su aspecto tan bueno que todos admiran su hermoso rostro,con un color tan limpio que parece no tener sufrimiento. En fin,hijito, quiera Dios protegerme y mis temores sean irrealizables. Nome contestes a este párrafo, pues tratamos de ocultarle la diferen-cia que notamos en su estado. Él lee tus cartas. Vemos con íntimodolor que la situación política y financiera de nuestro País no ade-lanta. Tantas gracias por los diarios que con tan constante bondadnos envias y por los que estamos impuestos (sic) de lo que por allápasa. Antes de ayer publicaron aquí un telegrama de "Buenos Aires"en que decia haber serias contiendas políticas en "La Plata" y que setemía una revolución iba a estallar. "Sea todo por el amor de Dios".
Con gusto hemos leído con mi pobre Máximo el párrafo relativo anuestro querido amigo el Dr. Saldías, pues que tanto deseábamostener sus noticias. Esperamos que hoy vuelto a su Patria será trata-do con justicia y menos severidad. Como te dijo que me iba a escri-bir espero ansiosa que lo cumplirá. Nuestros saludos cariñosos si leescribes. No nos olvides para con nuestro querido el Coronel Arnold,tampoco para con Dn. Pedrito, nuestra Rosario y demás familia.
Mi Vera hace hoy un mes que me la llevaron para Alemania pues la Mamá no podía irse sin ella, y no regresarán antes decumplirse los tres meses de ausencia. Tu ves que hasta mi encantome trae contrariedades sin sentirlo. Todos los días recibo carta de su buena Mamá, lo que yo llamo "el parte oficial". Así en cuanto abri-mos los ojos con el Abuelito, sabemos que está buena y más monaque nunca haciéndose querer de sus tíos y primas con quienes es-tán. Rodrigo irá a buscarlas en Septiembre. Ahora está aquí en Lon-dres y como Manuel y Janie te saludan en trío.
A Dios tesoro mío. Toma un fuerte abrazo de tu amigo Máxi- mo y de mi parte un sin fin, más fuerte todavía.
Manuela de Rosas de Terrero PS. Si escribes a nuestra querida Tinita dile que pronto tendrá unamía, sin embargo que éste es el primer 24 de Mayo que olvidósaludarme durante el tiempo que estuvimos separadas. Pero que nopor ello la quiero menos y que le mando un beso volado. Si quierescorta la hoja y mándasela a Tinita.
The Imperial Brudou HotelWeymesth Inglaterra Agosto, 17 de 1892 Reyes, queridísimo amigo mío La data de esta te mostrará que estamos fuera de Londres, de donde salimos el 12 del presente, pues los dos viejitos ya necesi-tábamos el cambio de aire en esta Estación, y sin duda que empeza-mos ya a gozar el beneficio de la deliciosa brisa del mar en estelugarcito muy quieto pero muy ameno, y desde donde te saludamoslos dos con el cariño íntimo que te profesamos.
Antes de dejar Londres intenté contestar tu última que es 22 Junio, y hoy me ocupa, pero mi brazo estaba dolorido por unamago de mi neuralgia y mi cabeza muy fatigada por haber escritomucho los meses anteriores, así no pude hacerlo y aquí me tienesaprovechando la primera oportunidad para contestar tu preguntasobre el asunto del fusilamiento de Camila O´Gorman en que le danparte al finado Dr. Verez Sarfield (sic). Tanto Máximo como yo, teaseguramos ser cierto que mi lamentado Padre el General Rosas,escribió a una persona de nuestro País en Buenos Aires, con motivode ese mismo asunto, expresando terminantemente que a nadie había pedido consejo y agregando que de todos los actos de suadministración, buenos o malos, era él exclusivamente responsable.
De esto Reyes, puedes hacer el uso que quieras.
Sobre el otro asunto del Oficio de Maciel al Jefe de Policía nada podemos decirte por no tener conocimiento alguno de ello. Lomismo te decimos con referencia a la casa de Marín que dices, elexpediente fue seguido por el Dr. Mansilla. Tampoco tenemos lamás mínima idea de lo que respecta al hijo del Coronel González, yde veras sentimos no poder aclararte en estos puntos, desde quedeseas conocer la verdad de ellos.
Vemos que está ya aceptada la Presidencia del Dr. SaensPeña (sic) y como tiene la aprobación general de la Nación es de esperarque su buena Administración nos dé la tranquilidad que tanto nece-sita ese nuestro querido país.
Nada hemos sabido de nuestro querido amigo el Dr. Saldías.
No le escrito (sic) porque realmente no he estado buena, al notar ami Máximo, que en vez de mejorar su cabeza está mas confusa y elhabla mas difícil, como comprenderás, me hace un mal positivo,siempre alarmada temiendo un futuro aún más terrible. No me con-testes a ésto. Sólo ten compasión de él y de mi, tu pobre amiga.
A Dios hijito. Hasta muy pronto. Manuel, Janie y Rodrigo están en Londres. Ina y mi Vera siguen en Dresden. Hoy cumple dosaños este tesorito y no la tengo a mi lado! Sea en todo lo que Diosquiera. Aquí estamos los dos viejitos solos con la vieja sirvienta.
Toma un fuerte abrazo de Máximo de mi parte un millón y cuantohay afectuoso de tu siempre amiga Manuela de Rosas de Terrero.
Nota marginal :Cariños a Rosario y a los tuyos todos. Tuve carta de Tinita excusán-dose por no haberme escrito el 24 de Mayo. Tu me la mandaste. Lecontesté al momento. Es una zalamera.
Nota ángulo superior centro:Octubre 3, contestada 50 Belsize Park GardensHampstead - London, N. W.
Octubre, 3 de 1892 Reyes, queridísimo amigo mío Aunque tanto deseo contestar tu amabilísima del 30 de Agosto con extensión, no puedo hacerlo, porque la hora de mandarla correspondencia se aproxima y hoy me tiene muy molestada (sic)el dolor en la nuca consecuencia de haber escrito mucho los últi-mos días, aún así mismo, acabo de escribir una larga carta a nuestroDr. Saldías contestando sus dos últimas, siendo una de ellas lamencionas (sic) en tu citada, y la que te decía me había escritointeresándome para que con Manuel tratásemos de llevar a efecto lapublicación de la parte de su gran "Historia de la ConfederaciónArgentina, Rozas y su Época", que él menciona, interesándote tam-bién a ti para que me escribieses influyendo con Manuel y conmigopara que la verdad haga camino.
Con gran placer haremos cuanto nos sea posible para llenar el deseo de nuestro amigo y ésto se lo aseguro en mi carta ennombre de los dos, explicándole como es preciso manejar ese asun-to para que la prensa inglesa se ocupe de la publicación, que Ma-nuel se la presentará traducida por él, y no dudo que nuestro ilustreautor quedará satisfecho con mi contestación y espero quedarátambién de la publicación cuando tenga efecto. Él merece que leayudemos en cuanto nos sea dado y como tu muy bien dices paranosotros mismos tiene grande interés (sic) que un asunto en quenuestro lamentado Padre tuvo tan principal y honorífico rol se co-nozca. Realmente Reyes, esa obra del Dr. Saldías es colosal! Reciénestamos leyendo el primer tomo yo en voz alta para que mi pobreMáximo no pierda el hilo, la comprenda bien y no fatigue su cabe-za. Te aseguro que las verídicas referencias de los antecedentes yhechos gloriosos de mi finado padre bien nos han conmovido!; perodespués seguiré esto, Hoy sólo tengo tiempo para decirte lo mismoque acabo de asegurar a nuestro amigo Saldías y es que sé al perso-naje que él creía me visitaba pretendiendo sacar de mi algunospapeles, nada absolutamente conseguirá y si oirá de mi boca quecuanto papel ha pertenecido y pertenezca al Archivo de mi finadoPadre, todos sin excepción han estado y están a la exclusiva disposi-ción del Dr. Saldías y que en tal caso él solamente puede disponerde ellos.
A Dios tesoro no puedo más. He perdido el correo pero mandaré ésta por el alcance. Te abraza por mi viejo y de mi parte teautorizo para que tomes lo que quieras de tu siempre amiga.
Manuela de Rosas de Terrero A Rosario un beso. Le escribiré después. Excusa lo mal escrita yllena de faltas de ésta. Es como un borrador.
50 Belsize Park GardensLondon, N. W.
Noviembre, 15 de 1892 Reyes amigo mío queridísimo Por la que te escribió mi hijo Manuel, creo, el 3 del presen- te, te impondrás que lo hacía en mi nombre por encontrarme ataca-da de nuevo, yo pienso de neuralgia, pero el médico dice ser reuma-tismo muscular. Sea lo que sea, la verdad es que mucho me hamolestado y que aún no estoy libre del dolor en el brazo, perosiendo el que me ataca en la nuca el mas penoso pues me inutilizahasta para hablar porque me pone estúpida, sufro el del brazo resig-nada y aún contenta viéndome libre de aquel, por el momento.
Tampoco pude escribir a nuestro queridísimo amigo Saldías y comoa ti lo hizo Manuel por mí explicándole porque no le contestaba suúltima, lo que si puedo haré por este vapor, aunque las órdenes delmédico estrictas para que no escriba y para ti no puedo demorarmandarte la adjunta, que espero encuentres propia y como la de-seas. Si es este el caso, has de ella el uso que creas conveniente sinreserva pues desde que en ella aseguro una verdad, más bien mealegraré que el Señor Pelliza lo publique. Por su puesto que si en-cuentras alguna falta en la redacción corrígela cual quieras y te pidoagradezcas en mi nombre al Señor Pelliza las palabras que respectoa mí te escribe en su carta, cuyo original te devolví habiendo hechotomar copia de ella y que conservo. Ahora a las tuyas queridas 22Septiembre, Octubre 3. En ésta es en la que me pides la carta que teva y dejo mencionada, y me dices que estaría ya en mi poder una denuestro Dr. Saldías en que me pedía mi contribución en ayuda de lacontinuación de su trabajo. Ojalá Reyes que me fuera dado ayudarlecual con todo mi corazón deseo; y sobre ésto le he de contestar tanpronto como pueda. Él merece toda nuestra consideración y grati-tud no tan sólo Reyes por la justicia y valentía con que refiere loshechos gloriosos históricos de nuestro Padre, si tan bien (sic) por-que como argentinos estimamos en toda la extensiva que debemosese grandioso trabajo que ha hecho de la "Historia de la Confedera- ción Argentina". Pero hijito estoy tan vieja que mi cabeza ya sólosirve para cuidar de mi pobre viejo, quien sin mí, temo no podríavivir. Ahora mismo para que pueda entender bien esa Colosal Histo-ria sin perder el hilo, tengo que leérsela en alta voz, a veces sin parardurante seis u ocho horas. Así, cuando la toma por sí pueda com-prenderla mejor. Ambos estamos encantados con tan grandioso comonuestro Ilustrado escritor ha podido reunir tanto documento feha-ciente, referencias tan fieles etc. etc. (sic) es realmente admirable!Estamos concluyendo el tomo último porque mi enfermedad meobligó a suspender la lectura en voz alta pero Máximo no separa ellibro de su lado ni a mí permite que le aleje de su vista. Ahora yalibre de molestia en la cabeza, puedo continuarla y de veras queambos estamos encantados con tan espléndido trabajo.
Por supuesto, amigo querido, que palabras me faltan para expresarte mi gratitud por el cariño y justicia con que defiendes mihonor tan infamemente calumniado en "La Razón" de Montevideodel 11 y 13 de Agosto. Tu sentido desmentido es una nueva pruebade tu amistad hacia mí y respeto a mi lamentado padre. Son real-mente muy malos nuestros enemigos. Yo les perdono sus horriblesofensas y calumnias, pero no lo hará el Divino Juez cuando aparez-can ante su presencia y los que ya se fueron habrán pagado oestarán pagando la pena que merecen. Un amigo residente en Lon-dres me mandó el número de "La Razón" en que está publicado tujusto desmentido, acompañado de una carta de felicitación para míy elogiando tu leal amistad.
Máximo también te dirige su agradecimiento. El 17 del pa- sado, me parece; escribí a tu Rosario. Sin duda que por lo malescrito de mi carta habían comprendido que no quedaba buena. Fueen esos días que principió (sic) mi nana.
Hazme favor de decir a nuestro queridísimo amigo Saldías todo cuanto creas cariñoso de mi parte explicándole porque no leescribo también a él por este vapor, pues aunque creí poder hacerlome siento algo cansada hoy. Lo haré sin falta (DV) por el próximo. Siquieres mandarle ésta hazlo, y espero me disculpará.
No puedo más Reyes querido. Toma un abrazo de mi viejo.
Otro mi fuerte mío (sic). Recuerdos cariñosos de nuestros hijos y unbesito volado de mi deliciosa nietita.
Siempre tu fiel amiga Manuela de Rosas de Terrero Nota marginal:PS. Recuerdos de Máximo y míos a nuestra Rosario. Un besito a tunietito de parte de su amiguita Vera.
No nos olvides para con el Coronel Arnold y Dn.Pedrito 50 Belsize Park GardensHampstead - London, N. W.
Noviembre, 16 de 1892 Señor Dn. Antonino ReyesMontevideoMi querido amigo Respecto a la pregunta que me haces de si es cierto que al despedirse el General Oribe de "Buenos Aires" en 1840 lo hice yo dedicho Señor en carácter oficial, puedes asegurar al Señor Pelliza sercompletamente falso. Mi finado padre el General Rosas jamás mehizo desempeñar un rol que no debía, o que ridiculizace tanto a mícomo a él mismo. Tampoco es cierto que yo tomase parte algunaoficialmente de asuntos públicos o políticos durante la Administra-ción de mi lamentado padre, cuando, creo, que hice cuanto me fuedado para desempeñarme en los actos privados y sociales con ladignidad que correspondía a nuestra posición.
Quedo como siempre tu muy sincera amiga.
Manuela de Rosas de Terrero.
50 Belsize Park GardensLondon, N. W.
Diciembre, 3 de 1892 Reyes, queridísimo amigo mío Tu última es 3 Noviembre pasado, y aunque bien deseo ex- tenderme en contestarla no puedo hacerlo, pues ayer y hoy he teni- do tal tarea dirigiendo nuestros saludos de nuevo año, ya casi encasa a nuestras familias, pues deseo que les lleguen al principiar ymi brazo está tan tenaz en no ser bueno, que apenas puedo moverla mano y manejar la pluma. Gracias mil por tu riquísima citada, deque pronto me ocuparé con más calma y un millón de lo mismo portus zalamerías que confieso me gustan y mucho, por más que mihumildad me hace temer que no merezco tus elogios; pero el objetoprincipal de ésta, que cuando te llegue habrá empezado ya, o estaráen vísperas que así sea el año 1893. Con mi Máximo tu amigo, ynuestros cuatro hijos venimos a expresarte nuestros íntimos deseosporque sea para ti y los tuyos todos uno de la más completa felici-dad, y que muchos otros se sucedan viéndote tus queridos hijos ynietos, así como tus amigos entre los cuales me considero la prime-ra y que más te quiere, fuerte y tan conservado cual tenemos lasuerte de verte al concluir el presente, y que nunca más te molestenaflicciones y disgustos morales. Con estos sentimientos los seis teabrazamos y te pedimos saludes a tus hijos expresándoles nuestrosdeseos. Mi riquísima Vera te besa y lo hace también a su amiguitomi delicioso nieto tu Albertito, a quien ella le llama Bertito cuandove su fotografía. Hazme favor de mandar las adjuntas a los amigosque las dirijo. Rodrigo y su Ina te mandan sus tarjetas. Van las deMáximo y mías para nuestra Rosario.
El 29 del pasado escribí una larga carta a nuestro buen y querido amigo Saldías. A Dios tesoro no puedo ser más larga perote lo pagaré en mi próxima.
Siempre tuya amiga la mas afectuosa del mundo.
Manuela de Rosas de Terrero ¡Que letra! Mas bien parece esta carta un borrador.
Gracias por los diarios 50 Belsize Park GardensHampstead - London, N. W.
Enero, 11 de 1893 Reyes, amigo mío queridísimo ¿ Qué te pasa, que estás tan silencioso ? Ésto nos tiene preocupados pues tu exactitud para escribirme, al menos cada mes,no me conforma.
Te escribí al principiar Diciembre último, saludándote desde ya con nuestros deseos porque este nuevo año te sea, como tam-bién a todos los tuyos completamente propicio, lo que hoy te repe-timos abrazándote y mi Vera te manda un besito.
Te envío un ejemplar del "South American Journal" en el que encontrarás (página 10) un juicio crítico de la "Historia de laConfederación Argentina", "Rozas y su Época" en que se hace a suilustrado autor el elogio y justicia que merece por su grandioso eimportante trabajo. Después seguirán publicándose otros artículosparticularmente los indicados por nuestro amigo Saldías.
Acabo de escribir a éste y le envío dos ejemplares del perió- dico que es uno de mucha circulación y buen nombre. Creí haberteescrito con más extensión, pero como siempre estoy llena de incon-venientes, hoy que es último día de correo, vino, sin esperarla, unaseñora del campo a pasar el día conmigo y dejándola algunas horascon Janie he podido dedicarlas para nuestro Saldías y para ti, picarón.
Así, hasta muy pronto, y es siempre toda tuya amiga tan afectuosacuanto es posible serlo.
Manuela de Rosas de Terrero PS. Haz que te traduzca el artículo una persona que conozca bien elinglés. Toma otro abrazo y muy cariñoso.
50 Belsize Park GardensHampstead - London, N. W.
Febrero, 3 de 1893 Reyes, queridísimo amigo mío ¿ Qué te pasa y cuál es el motivo que causa tu silencio ? Muy cuidadosos nos tienes pues jamás ha pasado tan largo tiemposin que nos hayas dado tus noticias. Tu última a mí es del 3 deNoviembre y después escribiste a Manuel adjuntándole una muycariñosa para mí, de un señor Olivera. Todavía no me has avisadorecibo de mi carta 15 de Noviembre con la que fue la que deseabas te escribiese contestando las preguntas del señor Pelliza. Después yasí que mejoré de mi mano, volví a repetirte mis saludos sin esperarlos tuyos, y hoy aquí estoy again (sic), muy quejumbrosa pero máscariñosa que nunca, pues no puedo dejar de serlo para ti, pícaromimado por más que sienta tu esquive. También recuerdo te escribíen Enero último mandándote una publicación "El South AmericanJournal" en el que verás una crítica de la gran "Historia de la Confe-deración Argentina. Rozas y su Época" después se continuará, porel momento, yo creo a nuestro Saldías le gustará lo que dice eleditor en justo elogio de su colosal trabajo.
Había pensado contestar por este vapor, la bondadosa carta del señor Olivera, pero no me es posible, lo haré por el próximo. Sinsentirme enferma no me encuentro bien. Duermo muy mal y notengo apetito. El médico dice que mi moral se afecta demasiado porel estado de mi Máximo y otras cosas, Reyes, que nunca faltan paramolestar nuestro ánimo. También el invierno que tenemos es terri-blemente severo. Las nieves sin piedad y las nieblas que empezaronen Diciembre, parece que nunca nos dejarán. Hoy es tal la oscuridadque todo el día, hemos tenido el gas encendido en los cuartos; Uds.
no conocen este primor, es una cosa terrible. Ahora son las tres dela tarde y estoy escribiendo con luz artificial. Lo que me ha tenidomuy molestada (sic) es una tos nerviosa que me ha durado dosmeses y su tenacidad me hizo llamar al médico. Se fue ya, pero elno dormir bien es una fatalidad. Cuando venga Mayo nos iremoscon mi viejo a tomar un mes de aire libre y a los dos nos hará bien.
Mi Vera está espléndida, le hablan los huesos. Cuando ve la fotografía de mi nieto Albertito lo besa y le llama dear Albertito.
Pobre angelito es toda la delicia de sus abuelitos. Te manda unbesito y yo uno para Albertito.
La pobre Tinita ha tenido otro nuevo dolor por la pérdida de su hija Eduarda. Me ha escrito una cartita muy sentida y triste.
Mucho simpatizo con ella.
No faltes en recordarnos a nuestros amigos Saldías, Arnold y Dn. Pedrito sin que olvidemos a nuestra querida Rosario.
Tu amigo Máximo te abraza, nuestros hijos te saludan cari- ñosos y yo, queridísimo mío, te destino cuanto puede ser afectuosoy sincero porque soy tu siempre fiel amiga.
Manuela de Rosas de Terrero PS. Por si mi carta del 15 de Noviembre no te ha llegado, te mando la copia de la que con ella te fue, contestando la pregunta del señorPelliza.
Nota ángulo superior izquierdoDía de terribles recuerdos, se cumplen hoy 41 años ¡Oh Reyes! ¿ Yestamos hoy mejor que entonces ? 50 Belsize Park GardensHampstead - London, N. W.
Febrero, 21 de 1893 Reyes, queridísimo amigo mío Te escribí el 3 del presente expresándote mi extrañeza por tu silencio y después me llegó la tuya Enero 7 que me trajo tanto másgusto porque me hizo conocer quedabas bueno lo que temía nofuese así. El 18 a la noche cuando yo había despachado mi corres-pondencia "by French Packet" recibí tu última 22 de Enero tambiénno tuve tiempo de avisarte su recibo por ese vapor que es por el quegeneralmente te escribo. Con ella recibí el número de "La Razón" yel impertinente artículo del "Diario" Enero 13, "Rosas y Manuelita"y a la verdad que es bien de lamentar que mi verídica declaración enmi carta a ti, 16 de Noviembre en vez de aceptarla, con justicia, lediera asunto al Redactor de ese enconado artículo para expresarsecon tanto furor, como lo hace contra mi finado Padre y aún contramí misma. Esto ha irritado tanto a tu amigo Máximo que me haprohibido escribir otro desmentido bajo mi firma para que como elanterior se publique, pues dice que si lo hago será para dar un nuevomaterial a la injusticia y encono terrible de esa gente; así pues,siento no escribirte del modo que lo hice antes en carta separadaasegurándote como lo hago en ésta, en una solemne falsedad que ala despedida del General Oribe de Buenos Aires, yo pusiese en susmanos las instrucciones para que siguiese la pauta y te autorizopara que lo desmientas como quieras. Respecto a si con mi herma-no acompañamos a dicho General a su despedida, no recuerdo si escierto, pero sí aseguro que si lo hicimos sería en carácter de aten-ción y amistad no en oficial, pues vuelvo a repetir con toda verdadlo que en mi carta del 16 Noviembre, que jamás desempeñé caráctertal en caso alguno. De estas verídicas palabras puedes también ha-cer el uso que te convenga.
Mucho siento, amigo mío tan querido que tu respeto y leal- tad a la memoria de mi lamentado Padre, y fiel cariño para mí, tehaya traído tanto disgusto y molestia deseando desmentir la injusti-cia y crueldad con que nuestros enemigos, nos calumnian. Por miparte Reyes, mi carácter y religión me imponen perdonarles y así lohago, pero mi pobre Máximo en su penoso estado, siente doble-mente esos ataques, lo que bien le repruebo desde que el enconode nuestros enemigos parece interminable y a este respecto nada esnuevo para nosotros.
En tu primera citada, copias un párrafo de nuestro Dr. Saldías y aunque siento tan de veras no poder serle de la utilidad que de-sea, no acepto que llame a mi imposibilidad "resistencia". Si élpresenciase mi actual vida se convencería que el desempeño queme imponen mis deberes domésticos es ciertamente superior a miavanzada edad. Primeramente mi atención constante y cuidado a mipobre viejo quien sin mí creo no podría vivir. Soy quien maneja estacasa; toda orden doméstica es dada por mí y llevo mis libros de losgastos, sin ayuda. Por mi carácter, estudio el gusto de todos y ésto,hijito, da también trabajo. Felizmente mi Máximo y nuestros hijos semuestran contentos y sometidos a mis económicas reglas. Si nofuese así ya me las habría sublevado porque a veces me siento muycansada y mi salud no es fuerte como antes. Tú ves que mi tiempono es holgado y no se debe olvidar que sostengo la corresponden-cia con mis amigos en "Buenos Aires" y en varias partes del mundo.
Así pues, tesoro mío, toma mi causa, pues para mí, desagradar anuestro queridísimo amigo Saldías sería una gran fatalidad. Su colo-sal libro es nuestro encanto, entretenimiento y consuelo y cómo nohe de serle agradecida ? Sí, le soy con toda mi alma. Cuando leescribas salúdale por nosotros, agregando un fuerte abrazo mío. AlCoronel Arnold también nuestros recuerdos, sin olvidar a Dn. Pedrito.
Gracias a ti por el envío de sus amistosas tarjetas.
Máximo te abraza; con él dirigimos mil cariños a nuestra Rosario. Toma tú otros tantos de mis hijos. Un besito volado de miriquísima Vera. Dale uno por mí a tu Albertito. Gracias tantas por losimpresos que llegan siempre con tanta exactitud. Toma mi abrazotan afectuoso cuanto puede ser y soy como siempre tu fiel amiga Manuela de Rosas de Terrero PS. Si tienes tiempo, copia mi párrafo a nuestro Saldías y mándase-lo. La adjunta para el Coronel Olivera tu tendrás la bondad de hacérselallegar. Debes leerla y espero la encuentres buena. Me he puesto tan estúpida para escribir que temo jamás hacerlo bien.
Otro adiós, con cariños sin fin.
50 Belsize Park GardensHampstead - London, N. W.
Marzo, 22 de 1893 Reyes, queridísimo amigo mío Oportunamente recibí tu interesante Febrero 10 tan bienve- nida como todas. Creí haberla contestado despacio, pero hacenquince días que estoy atacada de una seria bronquitis que el médi-co no me permite dejar la cama todavía, desde donde dicto ésta ami compañera Mrs. Blades, pues Manuel está fuera de Londres, loque hago para que no extrañes mi silencio y particularmente deseo-sa de decirte el gusto con que he leído la carta a ti de nuestro tanquerido amigo Saldías, publicada en "La Razón" del 2 de Febrero,escrita con el tacto y capacidad exquisita que lo caracteriza encuanto escribe. Sigue su consejo y no molestes más tu ánimo "conpreocupaciones estériles que ya no hacen camino" como nuestroamigo dice muy bien.
No puedo más hijito; mi cabeza está débil, pero sigo bien, la tos ha disminuido y como mi naturaleza es fuerte, unos días decambio de aire, me fortalecerán. Tu amigo Máximo sin novedad par-ticular pero muy preocupado con mi enfermedad. Los dos te abraza-mos muy fuertemente. Siempre tu fiel amiga.
Manuela de Rosas de Terrero 50 Belsize Park GardensHampstead - London, N. W.
Reyes, queridísimo amigo mío Mi última para ti la dicte a Mrs. Blades desde mi cama, por hallarme, como te lo decía atacada de una seria bronquitis. MiEsculapio me trató algo severamente pero con acierto pues me en- cuentro completamente libre de la tos que era mi principal molestia.
Sólo me encuentro débil lo que me trae malestar y entre el médico ymis hijos, me hacen salir por una semana, a la costa del mar y loefectuaré hoy mismo; así tú ves, que no tengo tiempo para cuchi-cheos y solamente sí, para contarte mi alivio y que con tu amigoMaximo te abrazamos muy fuerte y con tanto afecto cuanto esposible y no concluiré sin pedirte digas a nuestro amigo Saldías queestoy encantada con su carta y su fotografía. Cariños sin fin para éltambién de tu siempre amiga.
Manuela de Rosas de Terrero ¡Que garabatos! Discúlpame estoy con el pie en estribo.
50 Belsize Park GardensLondon, N. W.
Reyes, queridísimo amigo mío Tu última es del 21 de Marzo, que me ha llegado muy demo- rada, pero no por esto, recibida con menos placer desde que me hatraído tus buenas noticias y cariños, que tanto bien me hacen. Mu-cho celebro que hicieses un viajecito a nuestra "Buenos Aires" yvisitases a los amigos que mencionas. Qué gran gusto tendría nues-tra pobre Tinita en verte y charlar contigo. Se lo envidio tanto quete hago responsable del pecadillo aunque ésto no me salva de acu-sarme de él. A Judith Bilbao trataré de escribirle hoy, pues le debocontestación a su última en la que me da parte de estar comprome-tida con un caballero de quien me ha mandado la fotografía. Mienfermedad y salida de Londres, han sido causa de haber demoradoescribirle antes. Pero Reyes, te aseguro que no puedo cumplir contanta persona sin tomar tarea y no estoy fuerte como antes, sintien-do siempre el reumatismo en el brazo derecho. El día ocho, volvere-mos a salir con mi viejo a la costa del mar. El médico así lo ordena,pues sólo estuvimos diez días el mes pasado en "Hastings" despuésde mi ataque de bronquitis, de donde tuvimos que regresar tanpronto, para recibir y hospedar a nuestro sobrino el canónigo Juan N. Terrero. Éste nos dejó ya, y nos iremos por tres o cuatro semanaspara completar las vacaciones de la primavera. Gracias sin fin, por elriquísimo ramito tan coquetamente arreglado. Parece lo hubiera he-cho Tinita. El trébol está tan oloroso que ha traído tu carta perfu-mada y la malva también.¿ Sabes lo que hice cuando le tomé?Besarle mil veces. No te engrías.
Conténtate con lo escrito hasta aquí, gracias por la receta; la he probado ya con lengua y nos ha gustado mucho. En recom-pensa después con más tiempo te mandaré algunas de budinesingleses, que tienen fama de ser buenos.
No concluiré sin pedirte nos recuerdes a nuestros queridos amigos Saldías y Dn. Pedrito. Al primero le he de escribir pronto.
Todos los míos te saludan cariñosos. Mi viejo te abraza y lo hace tanfuerte y afectuosamente cuanto pueda ser tu siempre amiga.
Manuela de Rosas de Terrero PS. La nieta riquísima te manda muchos beso y un millón para sunovio Albertito.
A Rosario muchos cariños 50 Belsize Park GardensHampstead - London, N. W.
Reyes, queridísimo amigo mío Te escribí unos renglones a toda prisa el 28 Julio último, pidiéndote escribieses a nuestro Saldías previniéndole que acababade despachar un paquete registrado. Ésto lo hice por creer prudenteconociese le iba (sic) y no demorase hacerle tomar del correo, puesson unas copias de cartas que pienso le interesarán. Son unos gara-batos esos renglones y te pido me perdones sean así pues habiendotomado algunas de las copias yo misma, sin más tiempo que un día,estaba muy cansada y al escribir a ti lo hice a última hora.
Ahora a la tuya última queridísima Mayo 22 acompañada de la foto-grafía de tu preciosa Matilde Reyes, que he tenido verdadero gustoen conocer, aunque sólo sea en estampa. Según recuerdo tu fisono-mía en aquellos tiempos felices, se parece a ti y Máximo cree lo mismo. Es una monada la muchacha. Muy lindo cuerpo y planta.
Gracias mil por ella. Ahora quiero la tuya, pues aunque Tinita vuelvea repetirme que estás precioso, quiero ver por mí misma si es así ycomo te sientan los ochenta. La fotografía que tengo tuya ya esantigua, así, mándame la que te pido, tesoro mío, me darás tantogusto.
Está visto que últimamente tengo que escribirte a toda pri- sa, hoy por tener que dedicar todo mi tiempo a la pobre ElenaGonzález de Calvo, que como sabrás perdió a su esposo el 4 deMayo en París. Ha venido a Londres para pasar conmigo los últimosdías de su permanencia en estos países, debiendo embarcarse el 27del presente de regreso a nuestra "Buenos-Aires" en el vapor "Clyde"¡Que destino tan severo el de esta pobre dama! Pero tiene la suertede que Dios le acuerda una capacidad y energía envidiable, quetanto le ha favorecido en las continuadas contrariedades que le habrindado su terrible destino. Me encarga saludarte amistosamente yque te diga mucho desea verte lo que hace tantos años no hatenido oportunidad de ser y que te pide que si vas a "Buenos Aires"vayas a verla, cierto que le darás un verdadero gusto y yo por miparte agrego (sin decírselo a ella) que si te es posible ir a verla abordo del "Clyde" cuando éste llegue a "Montevideo" lo hagas,cierto que harás una buena acción como antiguo amigo y caballerocumplido. Tiene una hija de 17 años, monísima. Se llama Máxima.
Gracias por tu recuerdo anticipado del 24 de Mayo. De ve- ras, ese es un día triste para mí, desde que me faltó mi queridopadre y por eso es, que me alejo de Londres, huyendo de la fiesta ybulla que si quedo en casa, me harían mis hijos y los amigos.
La nieta sigue progresando deliciosamente. Elena te contará (si la ves) lo mona que es. Toma un besito por ella, dale otro a sunovio Albertito y un millón de mi parte.
Tu pobre amigo Máximo siempre en excelente salud, pero la nana afligente, no mejora. "La voluntad de Dios, sea cumplida". A s ínos convendrá, pues desde que su salud física es tan buena, debe-mos no quejarnos. Él te abraza cariñoso. Mis cuatro hijos te saludande igual modo y de mi parte qué te diré ? Que te quiero muchísimoy que soy como siempre.
Tu fiel, sí, muy fiel amiga Manuela de Rosas de Terrero PS. Con mucho sentimiento hemos visto en los diarios el falleci- miento de la esposa del Dr. Dn. Bernardo Irigoyen. Muy virtuosa ydistinguida señora.
He tenido una carta muy afectuosa de Tinita escrita después que lavisitaste lo que me refiere con gran gusto.
A Saldías le dije en mi última que el caballero que se creía mevisitaría con objeto de obtener papeles, nunca lo efectuó y sé queregresó ya a Buenos Aires. Por olvido no te lo había dicho.
50 Belsize Park GardensHampstead - London, N. W.
Julio, 26 de 1893 Reyes, queridísimo amigo mío Como nos disponemos a salir de Londres para la costa del mar en los primeros días del próximo Agosto, quiero dejar contesta-da tu deliciosa Junio 22, última recibida la que me trajo el contentode tus buenas noticias y las de todas tus prendas. Puedo a Dios,gracias, dártelas de las mías en igual sentido, pues aunque tu amigoMáximo no mejora de su nana, su salud es siempre fuerte y buena.
Te abraza afectuoso, nuestros seis hijos (sic) te saludan con todocariño y nuestra riquísima Vera, cada día mas monona y charlatana,te manda un besito y otro a tu Albertito. Dale un millón por mí.
La carta que me dices recomendaste a un señor Cantel aún no la he recibido, pero como no dudo que ese caballero cumplirácon tu encargue, grande será mi placer en recibirlo, tanto más, sien-do una persona que reúne las altas cualidades que me explicas yque su voluntad se muestra tan en favor nuestro. Ojalá venga antes,que salgamos de Londres lo que no creo será antes del 10 ó el 12.
La semana pasada tuve la satisfacción de recibir a Mr. Pruden, el futuro esposo de mi sobrina Judith Bilbao, que tú me recomiendasen tu citada y la novia lo había hecho ya; así estaba muy ansiosa porconocerlo y demostrarle el placer con que lo recibía. Vino acompa-ñado de una tía suya y a los dos les hice comer con nosotros,presentándoles mi familia. Me prometió repetir su visita antes deregresar a Buenos Aires. También tuve el gusto de ser visitada al díasiguiente por Mr. Marcus Derkhien, que también creo está compro-metido con otra de las hijas del Dr. Dn. Manuel Bilbao, que se llamaEstella. La invité a comer, pero no pudo aceptar por estar compro- metido para hacerlo con otra familia. Este joven trajo carta de reco-mendación para mi Máximo del señor Bilbao y de Judith. Si viene elseñor Contes, haré cuanto pueda para hacerle que coma con noso-tros en familia, pues por el estado de mi viejo, en casa no se puedeguardar etiqueta.
Nuestro Saldías me dice en su última que tal vez saldría para ésta en Agosto. Grande, grandísimo, será nuestro contento enabrazarle y charlar largo con él, pero temo que si sale de BuenosAires en Agosto, nos desencuentre en Londres, pues el cambio en elverano generalmente le hacemos durar hasta el fin de Septiembre oprincipios de Octubre. Por supuesto que si él llega estando nosotrosausentes, él nos lo hará saber tomando nuestra dirección en nuestracasa la que pedirá a nuestras sirvientas y de cierto que en el mo-mento regresaremos para recibirle y ponernos a sus órdenes. Tal vezvenga por la línea francesa, y entonces irá a París primero, desdedonde no dudo nos escribirá diciéndonos cuando tendremos el grangusto de verle en Londres. Entre tanto te pido que sin demora leenvíes copia de este párrafo, agregando un fuertísimo abrazo deestos sus dos viejos amigos. Le habría escrito ésto a él directamen-te, pero pudiera no alcanzarle mi carta en Buenos Aires.
Mañana nos dejará, pues regresa para Buenos Aires, mi bue- na amiga Elena G. de Calvo; va en el vapor "Clyde". Este buquecomo todos los de esa línea, tocará en Montevideo y ella esperatener el gusto de verte a bordo. Tiene mi encargue de presentartemis saludos cariñosos y explicarte cual es el estado de mi pobreviejo. ¡Pobre Elena, es muy desgraciada! Pero su virtud y energía lasostienen. Como ya es corto el tiempo que nos queda para estarjuntas, no puedo ser más extensa en ésta y abrazándote con todomi cariño que no puede ser más sincero, pícaro mimado, soy tu fielamiga.
Manuela de Rosas de Terrero PS: Cariños a Rosario y demás tuyos. Mis hijos Manuel y Janie medejaron el 2 de Agosto para ir a los Estados Unidos, donde quedarántres o cuatro meses, visitando un hermano de Janie residente enNew York. Piensa lo que tendré que sufrir por la separación de mibuen Manuel que es mi auxilio y consejero constante, pero a la vezme alegro que vaya a conocer algo del mundo y que vayan los dosesposos pues así quedo tranquila al pensar que mi hijo adoradotenga quien le cuide. Yo Reyes, nací para sufrir por todos y con todos. Mi carácter nunca fue propicio a mi felicidad.
A Dios, alma mía.
Gracias por los impresos.
The Queens HotelEastbourne - Inglaterra Agosto, 31 de 1893 Reyes, queridísimo amigo mío Tu última querida la recibí en los momentos de salir de Lon- dres, y habiéndola dejado en casa no recuerdo la fecha; sí, que erade Julio y que me decías lo que había satisfecho mi carta al señorCanteros, a quien vuelvo de nuevo a saludar muy cordialmente pi-diéndote lo hagas por mí personalmente si te es posible. Como nodudo viste a Elena G. de Calvo, en la rada de Montevideo, ella tehabrá dado nuestras noticias y explicado el estado de tu amigoMáximo y cual es mi vida, enteramente contraída a su cuidado, conmi ánimo afectado al verle sufrir tanto en su espíritu desde que elpobre conoce su bien triste condición. Pero basta de ésto, pues esrepetir siempre mi dolencia.
Aquí nos tienes en mi lugar favorito en la costa del mar.
Cambio, Reyes, que yo mucho necesitaba, y aunque me propusequedar muy quieta y libre de mi sempiterna tarea de escritura no mees posible hacerlo, desde que mis hijos Manuel y Janie están ausen-tes en los Estados Unidos, y Manuel ha dejado a mi cuidado todossus manejos de cuentas, envío de ellas a su destino con conoci-miento de mi proceder, y ésto lo hago dos veces por semana sinfalta. Sin duda que la confianza que mi hijo hace de mi capacidadpara esos manejos mucho me favorece pero mejor me estaría lostuviera otro. Mucho me afecta también esa larga separación deManuel y su esposa, pues andarán lejos cuatro meses, pero a la vezme complace que Manuel haga ese interesante viaje y conozca esegran país Norte Americano. Rodrigo, su Ina y nuestra deliciosa Veraestán en Londres, y también esa es otra obligación impuesta entreIna yo (sic), de escribirnos todos los días.
No extrañes los garabatos con que te estoy diciendo todo ésto, siendo la causa estar escribiendo sin anteojos, porque los dejé arriba en mi cuarto y por pereza no subo a buscarlos. A más, deboya despachar ésta y para ti, tesoro mío, no me cuido de hacer lindasletras.
Me dices que estabas ofendido con nuestra Tinita porque había pasado algún tiempo sin escribirte. Escríbele riñéndola porello, sin que olvides decirle de mi parte cuanto creas afectuoso.
Por supuesto que los sucesos políticos que están teniendo lugar en nuestra desgraciada Tierra nos tienen en la mayor alarma, yllenos de ansiedad por ver qué fin espera a todas las contiendas.
Sea todo por Dios, amigo mío. Confiemos en su Divina Misericordiay esperemos que todo pase bien.
A nuestro amigo Saldías recuerdos cariñosos de sus dos viejos amigos en Londres. Lo mismo el buen Coronel Arnold y a Dn.
Pedrito. No nos olvides para con tu Rosario. Un beso a tu Albertito.
Para ti, un fuerte abrazo de mi viejo, otro de mi parte, agregandocuanto creas amable y afectuosos.
De tu siempre amiga Manuela de Rosas de Terrero PS. Gracias por los periódicos, que llegan siempre con regularidad 50 Belsize Park GardensHampstead - London, N. W.
Julio, 18 de 1895 Reyes, amigo mío queridísimo.
Hace hoy un mes que te dirigí mi última contestando la tuya 23 de Mayo. Después nada he recibido, pero casi no dudo queel vapor francés a llegar me traerá la de orden y que tanto deseo.
Creí haberte escrito hoy una larga epístola pero como el hombre propone y Dios dispone no me es posible hacerlo porquedesde las diez de la mañana tengo a pasar el día con nosotros dosseñoras del campo, y como Janie anda con Manuel paseando por laespléndida Escocia no tengo quien me ayude a hacerles los honoresa mis huéspedas (sic). Así conténtate con que te cuente que con miviejo quedamos buenos, yo en mis quince sana y efectiva, preparán- dome para salir a nuestras vacaciones de verano, cuyo descanso,hijito, mucho le necesito pues desde el 1° de Junio, la casa haestado llena de huéspedes yo obligada a cuidar de todo y de todos,como que soy quien todo lo dispone y maneja - esta pobre vieja -seguiré hasta que más no pueda y después será lo que Dios quiera.
Así que concluí mi última citada para ti, me ocupé de la lectura de tu "Folleto" y muy contenta y grata a tu fiel y justoproceder me baño en agua rosada al considerar la buena tunda quehas dado a Dn. Vicente con tus explícitos desmentidos. ¡Pobre ami-go mío! Espero que la satisfacción que debes sentir por ello, tepermitirá descansar y que no te molestes más respecto de esa malagente.
Ayer contesté una carta muy amistosa de nuestro amigo Saldías, en la que nos comunica estar su esposa próxima a darle unheredero. Esta noticia, que la habíamos tenido por ti, nos ha dadomucho gusto y ruego a Dios que la madre e infante pasen el casocon la más perfecta felicidad. Había pasado un año sin tener cartade ese querido amigo, así es que la recién recibida para mi viejocomo para mi ha sido un valioso presente. ¡Le apreciamos tanto!.
La llegada a casa de Mrs. Blades, que viene todos los días a las 11, me ha permitido se (sic) más larga en ésta de lo que creía,pues le dejé sus dos paisanas y las oigo charlar muy complacidas.
Tenemos un verano muy severo y tan seco que los pobres quinteros van a sufrir mucho por falta de lluvia.
Entra un padre Dominico de campanillas, y tengo que con- cluir. Recuerdos a los tuyos. Toma un besito de tu futura nieta, ydale uno por mí a su novio.
Con un fuerte abrazo de mi viejo y tres besos míos soy tu afectuosa hermana.
Manuela de Rosas de Terrero PS. Se fue el Padre y tengo un minuto para decirte que el señoringlés del camino de fierro, Mr. F., nos ha dicho que te veía siemprey que estás famoso, muy ágil y muy conservado. Dios te bendiga yconserve así para el consuelo y encanto de tu hermana la China.
Estamos en vísperas de ver llegar a Lucio Mansilla la pobre Agustinaestaba muy triste por la separación de ese hijo tan bueno para ella.
50 Belsize Park GardensHampstead - London, N. W.
Agosto, 2 de 1895 Reyes, queridísimo amigo mío Tu última es Junio 22 la que recibí con el íntimo placer que todas, siempre tan afectuosas y consoladoras para tu hermana y fielamiga que sabe valorar tu cariño correspondiéndolo con todo sucorazón y alma entera. Pero basta de amores y pasaré a contarte lagrande y grata sorpresa que tuve la semana pasada, por la visita detu hijo Miguel!. Lo abracé y besé unas cuantas veces tuteándoledesde el primer momento que empezó nuestra charla, pues le dijeque como era tu hijo era mío también. Estoy cierta que él habíasabido comprender esa familiaridad de mi primera recepción, por-que es muy inteligente y conoce mi cariño para ti. Mucho sentí queno comiese un día con nosotros y que así hubiera conocido a Rodrigo,Ina y la famosa Vera (Manuel y Janie estaban ausentes en Escocia)pero al día siguiente debía regresar a París donde le esperaba suesposa, a quien mucho siento no haberla conocido. Le dije que si latraía a Londres, que les pedía viniesen a parar todos a mi casa,donde serían atendidos con franqueza y cariño, pero creo que se-guirán por otros rumbos.
Mi última a ti fue el 18 del pasado, en ella te dije que el día anterior había escrito a nuestro Saldías, contestando una suya muyamistosa en la que nos comunicaba que su esposa pronto le daríaun heredero. Tanto Máximo, como yo leímos su citada llenos decomplacencia. El que se me ha revelado es nuestro amigo Cantera.
Sin embargo, dale mis afectuosos recuerdos.
Hazme favor de escribir al Coronel Arnold nuestro amigo querido, que si el señor Wilde y su señora nos favorecen con supresencia en ésta su casa tendremos el mayor gusto en recibirloscon cariño, ofreciéndonos sinceramente para todo caso en que nossea dado serles útiles. Dile también que jamás podrá contrariarmeuna recomendación suya, que sólo su nombre es para mí lo bastan-te para que reciba con placer a quien lo invoque, tanto más si el serque recomiende le pertenece. A ésto agrega un fuertísimo abrazo deMáximo y otro mío. Por supuesto, y para entre los dos (sic), queMáximo recuerda bien al Dr. Wilde. Te aseguro que mucho me ale-grará recibirle, y espero si me visitan no sea durante mi ausencia decasa, lo que tendrá lugar durante cinco semanas, estando ya comosuele decirse con un pie en el estribo, pues el 7 del presente nos iremos con mi viejo y antigua sirvienta a la costa del mar a tomaraire libre y descanso, yo de mi tarea doméstica y a mi pobre Máxi-mo, espero le hará bien el cambio, estando últimamente sufriendoun dolor en la pierna derecha que le priva caminar con la facilidadque antes lo hacía. Pero no deja de dar su paseo matinal y en latarde, con sus dos perros, mas no puede hacerlo si no en cortadistancia. En cuanto a mí, estoy famosa. No reumatismo, ni dolen-cia física sólo el calor me pone perezosa y el aire y grata brisa delmar, me pondrá activa y con fuerza bastante para cuidar de miviejito. De allí te escribiré. Entre tanto, toma desde aquí un beso ytodo cuanto pueda ser afectuoso.
Manuel y Janie regresarán de su paseo por la bellísima Es- cocia mañana, o el 6. Mucho se han divertido. Rodrigo y su Ina seirán también a la costa del mar con tu futura nieta, a un lugarcitodonde hay grandes arenas, propio para que los niños jueguen. Talvez nosotros después de haber pasado tres semanas en "Folkestone"nos vamos a el mismo lugar donde ellos estén, pues para mí es tristeestar lejos de mi hijita. Besa a su novio por ella y por mí.
A Rosario mil cariños y muchos también a Carmencita. Dile a ésta que estoy esperando su carta.
Por una carta del señor Dn. Carlos Casavalle, tengo noticias de nuestro Dn. Pedrito. No me olvides para con él.
En cuanto al estado de nuestra querida tierra, por los dia- rios, vemos lo que pasa, y tememos que la cuestión con Chile détrabajo. Los chilenos es gente mala y nos falta la mano fuerte queles sujetaba. Sólo nos queda rogar a Dios porque todo pase sinsacrificios para nuestro País, quedando nuestra justicia y derechoasegurados.
A Dios hijito. Toma un abrazo de tu amigo Máximo y otro beso afectuoso de tu hermana y siempre amiga.
Manuela de Rosas de Terrero PS. Al cerrar ésta recibo un telegrama de Manuel anunciando esta-rán esta noche de regreso a once y media y que les espere con cena.
Así voy a dar órdenes, como buena y obediente ama de llaves. Mehan sorprendido porque ayer me dijeron que volverán mañana 3 ó el6 .
A Dios tesoro.
50, Belsize Park Gardens,Hampstead, London, N.W.
Noviembre, 18 de 1895 Señora Rosario T. de Rodríguez Mucho placer me ha traído tu amable carta 21 de Septiem- bre en la que me comunicas tu felicidad al encontrarte madre deuna niña que con toda ventura nació el 13 de Agosto del presenteaño, y tanto a tu Esposo como a ti les pido acepten mis sincerascongratulaciones y los votos que dirijo a Dios nuestro Señor porqueles conserve ese su tesorito criándose muy sanita y prosperandosatisfactoriamente en todo sentido. Su preciosa tarjetita nos haencantado a todos festejando la feliz idea de que la preciosa EmaRené Rodríguez dé parte de su nacimiento por tarjetas. Hazme favorde bendecirla y besarla por mí que me considero con derecho depoder hacer lo primero con ella, pues todo lo que pertenece a tuAbuelito mi hermano y tan querido amigo Antonino Reyes, me per-tenece también.
Dispensa que sin tener el gusto de conocerte te dirija ésta tuteándote con tanta familiaridad y con saludos amistosos de miesposo y míos para tu compañero, toma tú un fuerte abrazo de túvieja amiga.
Manuela de Rosas de Terrero Antonino Reyes (membrete)MontevideoAgraciada Nr. 45 He recibido tu carta escrita el 28 para que tenga doble mérito para mí. ¿Has recibido la mía de esa misma fecha? ¡Cómo secruzan nuestro recuerdo y pensamiento! Es la justa ley de la com-pensación - no es verdad -. Cuanta dulzura encierran tus líneas, idealizadas con tu sublime pensamiento reposado y recto - paraexpresarte. Ojalá pueda cumplir tus deseos que son también losmíos, de ir a verlos dar un beso a mi cumplida ahijadita con aplausode sus amantes padres. Crees que ésto no sería para mí un placerinfinito? No fui a mi regreso de Salta porque venía mal, sin gustopara nada, pero no porque no estuviese seguro que sería mimadopor la más inteligente y cariñosa de las nietas.
Mi ahijada la Señorita Ema René Rodríguez, se distingue por su saber y hace bulla en el mundo,- su anuncio, su Telegrama,que recibí complacido, lo prueba.
Bien sé que no me olvidas, pero que una señora responsable del orden y arreglo de su casa y una madre que tiene que dedicar sutiempo al cuidado del tesoro que Dios le ha concedido, no puede aveces disponer de ese tiempo con desatención de deberes primor-diales. Yo también te falto en mi correspondencia y tú me disculpas.
Recibí el giro que me enviaste y fue cobrado, yo tuve que suplirlo porque el casero andaba afligido.
Recibiste mi cartita en que iba el reportaje que me hicieron en Salta - "como Gobernador de Santos Lugares". ¡Pobre gente!Con qué avidez me preguntaban, con qué novedad. Me han tratadocomo a príncipe y con la mayor sinceridad visitándome y pasándo-me tarjeta varias señoras. Es una sociedad culta y franca con mu-chachas muy bonitas y una moral extrema.
Si podré comer esas ricas uvas moscateles tan exquisitas que con tanta propiedad me describes - allá veremos.
Después de tanta resistencia de María para venir, parece que ahora, piensa venir con Rosario a lo de Matilde, a quién tambiéntiene Rosario que atender en su parto; yo me alegro que se hayaconvencido de esa necesidad - lo que no (deteriorado).
Soy encargado por (deteriorado) ser tus recuerdos y ten (deteriorado) año (deteriorado)[Falta la mitad inferior de este folio; reverso en blanco] 50 Belsize Park GardensLondon, N. W.
Febrero, 18 de 1897 Reyes, queridísimo amigo mío Desde ayer tengo la tuya 22 enero último y no me detengo en contestar tus ideas tan dignas y bien expresadas sobre el modocon que se debía mandar a nuestro país, el sable del Libertador,porque eso está concluido. Al fin del presente, esa valiosa prenda,será desembarcada en nuestra "Buenos Aires". Tienes razón, cuan-do observas que se decidió su envío con mucha precipitación y éstome lo atribuyes, como que últimamente para ti, estoy siempre enfalta. Máximo como dueño del sable, nos dijo, que en el momentoque recibiera el pedido oficial, lo mandaría por el primer vapor de laMala Real (sic) que zarpase de "Southampton". Su deseo fue cum-plido, pues como siempre, nadie contrarió su voluntad. Su idea fueque una vez que decidía hacer el sacrificio de desprenderse de esareliquia quería verlo cumplido sin demora. Con nuestros hijos he-mos hecho cuanto nos ha sido permitido para que el sable vaya contodos los honores que corresponde. Sellada la caja con el sello de la"Legación Argentina" y el acto oficial certificado por S.E. el Minis-tro Argentino, quien personalmente certificó mi declaración, de serese el sable que el General San Martín, legó a mi padre el GeneralDn. Juan Manuel de Rosas en su testamento. Este certificado ofi-cial lo mandó en copia al señor Ministro de la República Argentinaen Londres a S.E. el de Relaciones Exteriores en "Buenos Aires" loque me hizo poner en mi conocimiento al mandarme el certificadoque mandamos a mi sobrino, Juan Manuel O. de Rozas con losdemás documentos. Creo te dije en mi última, que el sable ibaasegurado, como oro, plata y grandes valores, colocado en la cajade fierro reservada de la Mala Real (sic). Y el capitán del "Danubio"es muy amigo de Manuel. Toda esta relación es tarde ya, y excusaráocasión que me eches un responso; pero qué voy a hacer si a vecesnecesito contarte lo presente y lo pasado? Ahora pasaré a decirte,que no has comprendido mi lamento desahogándome en ti, queeres el ser querido de todas mis confianzas, cuando te dije que"nadie había levantado la voz en nuestro favor". Esto se refería so-bre la devolución de los bienes de mi padre confiscados tan cruel-mente y de los que estamos privados contra todas las leyes denuestro país, pero por Dios, Reyes de mi alma, cómo has podidopensar que mi queja se extendería al ser noble, grandioso y justoque ha escrito la "Historia de Rosas" para quien mi gratitud es taníntima que no tiene límites! Ni a ti que eres y has sido un constanteenérgico defensor de mi lamentado padre, sacrificándote de todosmodos para desmentir las infames calumnias de sus encarnizadosenemigos!. Sí Reyes, aquel amigo tan valioso, nuestro Angel protec-tor Dr. Saldías, tiene nuestra constante gratitud tan sincera cuanto más puede ser. ¿Y a ti que te diré? Que eres un tesoro de lealtad yconsecuencia y que ésta tu hermana y amiga lo reconoce llena deorgullo y agradecimiento sin fin. Las palabras que han originadoeste párrafo nada tienen que hacer tampoco, con los pleitos quenos han impuesto en esa, sólo se referían, a que nadie alzaba la vozpara pedir la desconfiscación de los bienes del hombre que tantobien hizo a su Patria, y fue Máximo quien me pidió expresártelas,pues el pobre desde que se levanta hasta que se acuesta, no tieneotra idea, repitiendo que espera Dios le acordará el beneficio supre-mo de no cerrar sus ojos, sin verme en posesión de esa fortuna deque nos privan tan injustamente. No creas que mi sobrino deja dehacer cuanto le es dado por conseguirlo, pues la mitad, será suya,pero Reyes la mala voluntad de los hombres que pueden firmar eldecreto de desconfiscación impera y sólo nos queda confiar enDios, que es siempre bueno. Los pleitos son como que nos ha pues-to la Escuela Normal pretendiendo quitarnos la casa que fue de Sta.
María que el gobierno me entregó a cuenta de mi herencia materna,pero según los abogados que ha empleado mi sobrino Juan M. O.
de Rosas, que es mi representante y apoderado general en esa,hemos de salir bien, pero pleito ha de haber y gastos correrán. Elotro es una pretensión reclamando diez mil nacionales que se dicequedó Máximo debiendo al gobierno cuando se arregló la entregade la herencia de mi madre. Juan Manuel me dice que ésto no escosa para preocuparme y que se arreglará.
Máximo acaba de recibir la nota del Dr. Carranza que con- No sé como he podido escribir esta larga epístola, pues desde Noviembre en consecuencia de molestias morales, sufro defalta de sueño y ésto me pone desalentada, particularmente paraescribir porque siento mi cabeza estúpida. Ten compasión de mí yno me sermonees tanto considerando que los ochenta están al caery que no soy un portento como cierta persona con sus 84. Máximote abraza, y lo hace con toda su alma tu afectuosa hermana yamiga.
Manuela de Rosas de Terrero Ina está mejor, volverá al fin de Abril. Un beso de tu nieta, otro a sunovio.
50 Belsize Park GardensHampstead - London, N. W.
Señora Da. Rosario Reyes de TezanosMontevideo Mi querida ahijada Por carta del Dr. Saldías acabamos de recibir la terrible nue- va del fallecimiento de nuestro queridísimo amigo, Antonino Reyes,tu tan amado padre! Oh Rosario, no encuentro palabras bastantespara expresarte nuestro íntimo pesar y cuán sinceramente lamenta-mos la pérdida de un ser a quien desde nuestros primeros años, nosligaba una amistad tan sincera, tan pura! Tú has perdido un padretan bueno y afectuoso; Máximo y yo, un amigo de ejemplar lealtada quien jamás olvidaremos! Que el Divino Ser que nos lo ha llevado,le acuerde el eterno descanso que su alma buena y justa bien mere-ce.
Acepta, amiga mía, nuestras sinceras unidas condolencias y las de nuestros hijos, y las que te pedimos presentes también a tushermanos y familia, asegurando a todos nuestra íntima simpatíacon su pesar.
La última carta, de ese mí lamentado amigo a mí (sic), es 22 de Enero, 15 días después ya no existía! Como nada me había dichorespecto a sufrimiento en su salud, la triste noticia nos ha impresio-nado tanto más terrible. Su conservación era admirable, pero unaoperación tan seria, en su avanzada edad, no es extraño haya tenidotan fatal resultado. Sólo nos queda respetar con resignación cristia-na la voluntad del ser supremo que todo lo dispone.
No dudes que mucho pienso en ti, abrazándote con sincera Tu afectuosa madrina Manuela de Rosas de Terrero PS. Dile a la madre de Albertito que no olvido la falta que hará aeste angelito su afectuoso y bondadoso abuelito Presentación, por Miguel Unamuno .
Algunas palabras sobre esta obra,
por Graciela Swiderski .
Prólogo, por Enrique Mena Segarra .
Cartas de Manuelita Rosas a Antonino Reyes,
18 de junio de 1889 .
18 de julio de 1889 .
17 de agosto de 1889 .
18 de septiembre de 1889 . 2 918 de noviembre de 1889 . 3 017 de diciembre de 1889 .
18 de enero de 1890 .
17 de febrero de 1890 .
26 de febrero de 1890 .
23 de abril de 1890 .
21 de mayo de 1890 .
18 de julio de 1890 .
18 de agosto de 1890 .
2 de septiembre de 1890 .
18 de septiembre de 1890 . 4 522 de octubre de 1890 .
18 de noviembre de 1890 . 4 825 de noviembre de 1890 . 5 02 de diciembre de 1890 .
3 de diciembre de 1890 .
18 de diciembre de 1890 .
3 de enero de 1891 .
3 de febrero de 1891 .
3 de marzo de 1891 . 5 72 de abril de 1891 .
1 de mayo de 1891 . 613 de junio de 1891 [Adjunta nota de Ina Michalovsky aAntonino Reyes] . 6 2 3 de julio de 1891 . 6 429 de julio de 1891 . 6 63 de agosto de 1891 [Adjunta nota de Máximo Terrero aAntonino Reyes y Adolfo Saldías] . 6 723 de septiembre de 1891 . 6 97 de octubre de 1891 . 712 de noviembre 1891 . 7 24 de noviembre de 1891 . 7 415 de diciembre de 1891 . 7 41 de enero de 1892 . 7 53 de febrero de 1892 .
10 de febrero de 1892 . 7 92 de mayo de 1892 . 8 02 de junio de 1892 . 8 218 de junio de 1892 . 8 418 de julio de 1892 . 8 517 de agosto de 1892 . 8 73 de octubre de 1892 . 8 815 de noviembre de 1892 . 9 016 de noviembre de 1892 . 9 23 de diciembre de 1892 . 9 211 de enero de 1893 .
3 de febrero de 1893 .
21 de febrero de 1893 . 9 622 de marzo de 1893 . 9 85 de abril de 1893 .
3 de mayo de 1893 . 9 93 de julio de 1893 .
26 de julio de 1893 . 10231 de agosto de 1893 . 10418 de julio de 1895 . 1052 de agosto de 1895 . 10718 de febrero de 1897 .
Carta de Manuelita Rosas a Rosario T. de Rodríguez.
18 de noviembre de 1895 . 109
Carta de Manuelita Rosas a Rosario Reyes de Tezanos.
4 de marzo de 1897 . 113
Carta de Antonino Reyes a Manuelita Rosas,
9 de enero de 1896 . 109
Carta de Agustina de Rosas de Mansilla a
Antonino Reyes,
25 de marzo de 1891 .
Nota de Máximo Terrero a Antonino Reyes y
Adolfo Saldías,
29 de julio de 1891 .
Preparación de la edición Departamento de Biblioteca y Difusión.

Source: http://www.mininterior.gov.ar/agn/pdf/Manuelita.pdf

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